24 de agosto de 2019

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LA PATADA DEL ZURDO

Alberto Nieves Vela:

Un consultor de mafias

27 de julio de 2005

Eran los años de apogeo de la Guerra Popular en el Perú. Alberto Nieves Vela apareció en la escena huanuqueña como estudiante de derecho. Alberto Nieves tenía dos particularidades que lo rodeaban y que lo caracterizaban. La primera era su cualidad de orador y la segunda su militancia en Patria Roja.

Nieves destacaba como un gran agitador. Nuestros informes presentan a Nieves como un «gran radical» frente a las masas. Parece que en las manifestaciones huanuqueñas en las grandes jornadas que vivió el pueblo huanuqueño Nieves iba adelante de éstas manifestaciones y trataba de «enardecer» las masas dando cabezazos a las puertas de las dependencias oficiales del gobierno. A Nieves se le veía saltando como potrillo descabritado tratando de romper puertas, vidrios... Nieves era incendiario.

Las polémicas estudiantiles en las que Nieves participaba daban cuenta de una calidad de oratoria irreprochable. Nieves convencía a sus masas. Y les enseñaba cual «timonel» el camino de la revolución roja, el camino de «Patria Roja».

A Nieves se le «respetaba» en su círculo izquierdozo Pero Nieves no respetaba a nadie. Nieves se consideraba a él solo el forjador único e incontestable del marxismo, de la nueva etapa, el iluminado, el guía.

Pero Nieves conocía de sobra lo que él quería. El sabia que su camino no estaba destinado al trabajo político en un puesto público. A Nieves le encantaba la oscuridad, y, cual rata política, prefería alejarse de las masas y entregarse en orgías coqueras para deleitar a su público (estudiantil) con su verborrea roja y de conocimiento libresco de los caminos de la revolución.

Nieves se sentía grande frente a los demás pero sabia hacerse el pequeño frente a los «grandes».

Nieves tenía un trato diferente frente a los estudiantes, frente a los patrones de la droga, frente a las autoridades universitarias y frente a los diputados y senadores que acostumbraba frecuentar.

Frente a los estudiantes era el iluminado; frente a las autoridades universitarias era el elemento capaz de resolver cualquier situación pues tenía controlada a su gente que las ponía a su servicio. Frente a los parlamentarios era más bien un vividor, siempre dispuesto a aprovechar del dinero de éstos y vivir el lujo en discotecas, restaurantes y por supuesto en orgías coqueras. Frente a los patrones de la droga era mas bien sumiso (al menos se hacia chiquito) pues el negro Beto anhelaba y admiraba el poder de los narcos. Nieves Vela hacia esfuerzos exagerados para entrar en contacto con los narcos de Uchiza y Tocache, que en ése entonces eran los bastiones incontestable del poder económico en la Selva peruana gracias al dinero proveniente del narcotráfico.

Nieves viajaba constantemente a la selva y le dolía ver que no podía tener el poder que los narcos tenian. Pues los narcos controlaban a la policía, controlaban al ejército, controlaban a las autoridades y sin mayor capacidad intelectual vivían en extremo lujo. Nieves sufría por eso y hacía lo indecible por acercarse a ellos.

Nieves fue marginado de un sector de «Patria Roja» por su comportamiento gangsteril.

Nieves tenía su comparsa, Juan Silva, otro militante lumpenesco de «Patria Roja» y que fue aniquilado aparentemente por un comando del PCP en la zona de Amarilis en Huánuco.

Juan Silva, al igual que Nieves vivía de la manipulación y cuál parásito vivía colgado de las migajas que le soltaban los parlamentarios en sus visitas por el departamento de Huánuco. Uno de ellos era su inseparable compañero de juergas don Edmundo Panay Lazo.

Juan Silva y el negro Beto coordinaron el fraude en el examen de admisión de la Universidad Nacional «Hermilio Valdizán» (UNHEVAL) en el año 1996. En complicidad con las autoridades de la universidad sacaron los exámenes en thermos de la sala de computación de la UNHEVAL. El objetivo era hacer ingresar a la universidad a los alumnos de sus academias pre-universitarias para que luego militen en las filas de «Patria Roja» en la universidad.

Así ingresó a la universidad Marcos Durand, el nuevo «cuadro» de «Patria Roja» y que vino a reemplazar a Nieves en la universidad. Nieves contemplaba su creación con emoción, y es que el chiquillo Durand supo captar la verborrea roja de Nieves en sus elocuciones políticas.

La UNHEVAL vivía momentos de corrupción tremendos y en medio de eso hizo su aparición nada y más y nada menos que don Alberto Fujimori Fujimori. En ése entonces presidente de la Asamblea Nacional de Rectores.

El chino Fujimori envió una comisión reorganizadora a Huánuco y ésta comisión fue recibida a pedradas por los estudiantes.

Nieves negociaba con el entonces rector de la UNHEVAL Edgardo Torres para protegerlo y cuidarle su asiento rectoral... pero el desborde estudiantil era grande y no lograron su cometido.

Entonces pactan con ayuda del fiscal, del ejército, de sus parlamentarios, y del mismísimo Fujimori la intervención de la UNHEVAL. Nieves informó al Servicio de Inteligencia y a Fujimori que la UNHEVAL estaba llena de senderistas.

Así, Nieves se convirtió en el soplón y responsable de la muerte de muchos estudiantes universitarios que fueron asesinados por el ejército luego de la intervención militar que sufrió la UNHEVAL.

Durante éste período Nieves desparece y toma sus vacaciones en Aucayacu, lugar natal de su enamorada y punto de encuentro con los patrones del narcotráfico. Se le ve seguido en Ramal de Aspuzana... y no iba necesariamente a tomar aguajina.

A su retorno a Huánuco Nieves ve que ya nada tiene que hacer ahí en la universidad, que ahí todo está consumado y decide saltar al mundo político de mayor peso... Nieves quiere entrar en contacto con gente de gobierno y para esto se sirve de Panay Lazo.

Según nuestros informes, Nieves nunca llegó a encontrar a Montesinos... Nieves era poca cosa para él. Pero Nieves toma contactos con gente del Servicio de Inteligencia y logra negociar cupos del narcotráfico con el ejército a cambio de dejar salir vuelos. Nieves ofrece dinero de los patrones del narcotráfico a los militares y Nieves sigue ingresando en el subterráneo mundo mafioso del estado peruano.

Nieves logra descubrir que el propio estado peruano era proveedor de droga al exterior a través del avión presidencial... Nieves cree estar en el centro mismo del Estado, en el centro del manejo oscuro de los poderes de la mafia. Nieves es feliz.

Nieves quiere acercarse más y utiliza sus contactos en la Selva para facilitar el acercamiento entre capos y militares. Nieves ganaba por cuenta doble. Por un lado les daba seguridad a los narcos para que levanten vuelos con droga con el aval del ejército y por otro lado, gracias a ésos vuelos, los militares se llenaban los bolsillos con millones de dólares. Nieves era el encomendador, el pasista, el agente encubierto, el anónimo, el sátrapa.

Según nos cuentan, Nieves habría sido el de la idea de hacer bombardear las pistas clandestinas que los traficantes usaban y que éstas acciones sean filmadas por la televisión afín de mostrar «la lucha contra el narcotráfico» de parte del estado cuando en realidad había un negociado de varios millones de dólares. Como se sabe la televisión mostró como el ejército bombardeaba las pistas clandestinas del narcotráfico. Pero lo que la televisión no mostró es que ciudades como Tocache, Uchiza, Aucayacu conservaban sus aeropuertos principales, protegidos por el ejército para hacer los vuelos donde avionetas colombianas sacaban la droga peruana. Y es muy conocido ahora que el ejército cobraba entre 10 y 15 mil dólares por vuelo. Por eso la población apoyaba al ejército y se enfrentaba a la DEA. Incluso se sabe de enfrentamientos entre el ejército y la DEA por la defensa de territorios... pero ésto es otro tema.

Ya lo dijimos en una anterior nota, Nieves es el elemento que todo estado podrido necesita. Nieves es la rata maloliente dispuesta a recorrer los inmundos pasillos de la mafiosa clase política peruana afín de obtener, a través del negociado, el chantaje y la prebenda, beneficios económicos de las clases en el poder.

Nieves lo decía sin asco: «las leyes no sirven para saber que es lo que no se debe hacer, las leyes sirven para saber cómo hacer lo que sabemos que no se puede hacer»

Nieves, es un personaje repugnante, sin ninguna moral, es un maloliente cerebro que transpira asquerosamente la bajeza de sus pasiones y la putrefacción de sus principios.

Pobre negro Beto ... el lider estudiantil «forjador» de luchadores revolucionarios en círculos políticos universitarios, convertido en un pobre y triste delincuente de cloacas políticas.

el zurdo
elzurdo@eldiariointernacional.com