24 de mayo de 2019

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PARLAMENTO APRISTA: UN CIRCO MÁS.

Por: El Zurdo.

29 de julio de 2006

La juramentación de los parlamentarios para el nuevo periodo de gobierno aprista, estuvo cargada de eventos folklóricos. Los parlamentarios juraban y rejuraban por lo que se les pasara por la cabeza. Al respecto los diarios peruanos criticaron el hecho, molestos por que los parlamentaduchos no juraron por Dios y por la patria sino por Haya de la Torre, por Fujimori, por los cocaleros, contra los tránsfugas, etc., etc. Y, a decir verdad, lo uno no cambia lo otro.

Los parlamentarios que han jurado hasta hoy por Dios y por la patria, han terminado llenándose la panza con sendos sueldos y comisiones por viáticos que como regalías por hacer parte de una o tal comisión de investigación de las que se estilan en el Congreso peruano.

Los que hasta hoy juraron por Dios y por la patria, pues no creen ni en Dios ni en la patria, sino que tienen que seguir un sacrosanto rito entupido de la sociedad en la cual se debe jurar por algo que ha sabiendas se sabe que no se va a hacer.

En este sentido, el juramento de los que, con la mano en la Biblia, prometen ser fieles defensores de los intereses del pueblo y que en caso contrario aceptan ser castigados por Dios y por el pueblo termina siendo una mas de las hipocresías de los que se sientan, sin vergüenza, a robar al pueblo con la venia y gracia del Estado y cubiertos con el manto de lo que ellos insisten en llamar democracia.

El juramento de los parlamentarios de marras, no es más que el reflejo de su cultura, de su intelecto, de su moral. El juramento de los parlamentaduchos, y que fue grabado para la historia el 25 de julio de 2006, es solamente un avance de lo que se viene. Eso es lo que le espera al Perú, ser conducido por una clase dirigente inculta, lumpen y pobre de ideas.

Ah ¿Entonces cómo hacer y qué hacer frente a esta nueva ola de dirigencia chicha?

El pueblo tiene que seguir preparándose intelectualmente, estudiar y analizar el avance de la sociedad. Los dirigentes más avanzados deben salir al frente y convertirse en vanguardia de la clase popular, forjando los sindicatos de obreros y campesinos y desarrollando la lucha estudiantil. Los intelectuales tienen que asumir cada vez más su rol y ser críticos serios del sistema, no permitir la destrucción de los valores educativos y crear círculos de discusión política, al fin al cabo, es el desarrollo político el que permitirá la confrontación de ideas y por ende el desarrollo critico de la sociedad.

Se debe luchar contra todas las formas de arribismo y oportunismo que surgen dentro de la pequeña burguesía y que subsisten mientras no exista un frente social que se les oponga.

Se debe rescatar en el Perú los valores de lucha y coraje que ha demostrado la población peruana en los momentos críticos sobre todo durante las dos decadas de guerra popular en Peru, en cuyas acciones miles de campesinos, pobladores, estudiantes, y pueblo en general ofrendaron sus sacrificios y sus vidas.

El pueblo peruano se encuentra en plena efervescencia y solo falta dirección. Esta dirección tiene que forjarse en medio de la lucha, en medio de la pugna irreconciliable contra el actual régimen y lo que Alan Garcia representa. Una dirección que tiene que surgir de lo mas prpofundo del pueblo peruano, y sobre todo del seno de la clase obrera.

Hay razones para enfrentarse sin tregua a Alan García y sus secuaces, su pasado genocida y su clara tendencia de partido fascistoide nos dan elementos claros de lucha. No nos hagamos ilusiones, Alan García no va a corregir los errores del pasado, nada se puede esperar de ellos.

Quizás lo único que se puede esperar de este gobierno es que acreciente la crisis, y así­ el pueblo se levante en forma organizada y decidida para cambiar el rumbo de la nación.

Y para eso no se necesita falsos juramentos, para esto se necesita decisión, convicción y dirección.