24 de mayo de 2019

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LA PAZ QUE PROMETE OBAMA SE MILITARIZA

Por: Vicky Peláez.

15 de octubre de 2009

El hombre no es más que la serie de sus actos (Hegel)

Nunca antes la entrega del Nobel la Paz había sido tan mayoritariamente rechazada por el mundo entero. Ni el propio Barack Obama podía creer que había sido premiado por su “anhelo de paz y el desarme nuclear”. Seguramente creyó que le estaban jugando una broma, porque este hombre que prometió paz para ser elegido presidente de los Estados Unidos, está más envuelto en las dos guerras que dijo pondría fin: Irak y Afganistán, es más, se halla planificando la tercera en Pakistán.

Durante los ocho meses de su presidencia Obama se ha convertido en un sofisticado capo de promesas y hasta ahora no ha cumplido ninguna de ellas, ni al mundo ni a su propio pueblo. Habla del desarme nuclear sabiendo que es una ilusión, no sólo en términos del costo sino en los de planes geoestratégicos de los Estados Unidos de dominar a China y en especial a Rusia por recursos naturales.

Desde que asumió, las bases militares norteamericanas en el extranjero aumentaron en ocho: siete en Colombia y una en Italia. Simultáneamente el Pentágono prepara la infraestructura para cuatro instalaciones más: dos en Panamá, una en Costa Rica y la otra en la ex república soviética Georgia. Y todo esto en nombre de la paz y democracia.

¿Merece el Nobel un Obama que se quedó callado mientras Israel masacraba a hombres, mujeres, niños y ancianos en Gaza?. Decía que todavía no era presidente y respetaba las decisiones de George W. Bush. Mientras tanto, los inocentes seguían siendo asesinados, igual como actualmente aumentan los muertos en Afganistán y Pakistán.

El Comité del Premio Nobel sabe de las guerras de Obama, sin embargo le dieron el galardón declarando que lo mereció porque “dio una esperanza de vida mejor a millones de personas”. En ese caso se lo debieron dar a las candidatas a Miss Universo que siempre declaran lo mismo.

En realidad el Nobel de la Paz siempre ha sido instrumento del Gran Patrón. En 1906 lo dieron a Theodore Roosevelt por promover acuerdo entre Rusia y Japón sin tomar en cuenta que éste era considerado “amante de guerra” y uno de los organizadores de la conquista de Cuba y Filipinas. En 1919 lo recibió Woodrow Wilson por formar la Liga de Naciones que nunca previno ninguna guerra. Sin embargo, Wilson ordenó el bombardeó de México, la invasión de Haití y República Dominicana.

Ni que hablar de Henri Kissinger uno de los arquitectos de la guerra contra Vietnam, Laos y Cambodia quien fue distinguido por firmar el tratado de paz con Vietnam en 1973, meses de después de organizar el golpe de Estado en Chile con su gran amigo Pinochet, contra Salvador Allende. Sigue Jimmy Carter con quien se inició en realidad la actual guerra en Afganistán. Al Gore que apoyó a Bill Clinton en el bombardeo y desmembramiento de Yugoslavia, ataques contra Irak. En la historia de este premio solamente el general vietnamita Le Duc Tho distinguido junto con Kissinger lo declinó diciendo que “no puedo aceptarlo porque todavía no hay paz en mi país”.

Obama irá a recibir muy orondo su premio como lo hicieron sus ex colegas, y seguramente en ese momento muchos hombres mujeres y niños estarán muriendo por sus órdenes.