4 de septiembre de 2014
edicion 440
Información y análisis de América Latina y del mundo

México: Comunicado de familiares de presos políticos

LAS PRISIONES MEXICANAS SON CENTROS DE EXTERMINIO

Miércoles 27 de julio de 2005

COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS:

El viernes 14 de enero el Ejército y la Policía Federal Preventiva "tomaron" el penal de La Palma en horas de la madrugada suspendiendo desde ese momento las garantías constitucionales de los presos.

Recluidos en esa cárcel de máxima seguridad se encontraban hasta ese día los presos políticos SERGIO BAUTISTA MARTÍNEZ, JOSÉ LUIS LÓPEZ GARCÍA, JACOBO SILVA NOGALES, HÉCTOR, ANTONIO y ALEJANDRO CEREZO CONTRERAS y PABLO ALVARADO FLORES. Preocupados por el impresionante operativo los familiares de los compañeros Sergio y José Luis solicitamos ese mismo día la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para proteger su vida y sus derechos. No obstante esta solicitud y los amparos contra la incomunicación que hemos promovido, hasta el día de hoy no hemos podido visitar a nuestros familiares ni comunicarnos por ningún medio con ellos.

En repetidas ocasiones nos hemos presentado en el penal y solicitado que las autoridades nos informen acerca de la situación de los compañeros sin que recibamos respuesta ya que ni siquiera nos atienden. Un grupo de trabajadores de la Secretaría de Seguridad Pública Federal que se dicen de "derechos humanos" nos han informado que nuestros familiares "están bien, agradecidos con el operativo y contentos", además han implementado la recepción de "recados" que según dicen llevan a los presos y prometen traernos la respuesta misma que en la mayoría de los casos no llega y para lo cual hacen esperar más de ocho o diez horas a los familiares.

La situación de los presos políticos ha sido difícil durante este operativo ya que desde el viernes 14 les recogieron todas sus pertenencias dejándoles vacías las celdas, quitándoles también los zapatos y su ropa de abrigo por lo que fueron obligados a permanecer semidesnudos y en chanclas a pesar del intenso frío y encerrados durante las 24 horas del día.

Esto se prolongó por cinco días y a algunos ya les fueron devueltas sus ropas y zapatos no así sus demás pertenencias pues a decir de las autoridades "las están revisando minuciosamente". Hasta este momento no realizan ningún tipo de actividad, siguen encerrados en su celda la mayor parte del tiempo y no se ha restablecido la comunicación telefónica ni las visitas.

Es particularmente grave la situación del compañero SERGIO BAUTISTA MARTÍNEZ quien desde el lunes 10 de enero se encuentra en HUELGA DE HAMBRE protestando por el maltrato de que es objeto y por las revisiones infamantes a que se somete a los familiares para ingresar a la visita. Según información proporcionada por la CNDH que lo visitó hace unos días el compañero sigue en huelga de hambre "aunque no ha sido golpeado".

A la incomunicación, segregación y aislamiento en que se encuentran los presos políticos hay que agregar el traslado de Héctor y Antonio Cerezo Contreras a los penales de Puente Grande y Matamoros violando todos sus derechos y confirmando la denuncia que hicimos desde octubre de 2003 (cuando fueron trasladados los compañeros Sergio y José Luis a esos mismos penales) de que el gobierno estaba implementando una política de dispersión de los presos políticos similar a la que usa el gobierno español en contra de los presos vascos.

Conociendo el infierno en que viven los presos en Matamoros y Puente Grande y el gran daño que se causa a la familia exigimos al gobierno federal que regrese de inmediato a los compañeros.

Es importante recordar que desde agosto de 1996 el gobierno federal ha decidido recluir en los penales de máxima seguridad a luchadores sociales y a militantes de organizaciones armadas sin que exista más razón para ello que un pretendido "estudio de personalidad" que los cataloga como de "alta peligrosidad". Es de notar que tampoco les ha reconocido el status de presos políticos negándoles con ello las garantías que la Constitución prevé para esos casos.

Por estas razones los familiares de los compañeros Sergio Bautista Martínez y José Luis López García declaramos:

Nuestros familiares y los demás presos políticos se encuentran en los penales de máxima seguridad por una decisión política del Estado mexicano que pretende mediante el régimen de máxima seguridad obligarlos a someterse y a modificar su forma de pensar y desaparecerlos de facto de la vida política nacional. Sergio Bautista Martínez y José Luis López García están en la cárcel por su militancia revolucionaria y no porque sean parte de una banda delictiva o de la delincuencia organizada. Es inaceptable que los presos políticos estén en estos centros de exterminio genéricamente denominados Centros Federales de Readaptación Social que son el santuario de la violación de los derechos humanos por lo que se les debe de trasladar inmediatamente a centros que no sean de máxima seguridad cercanos al domicilio de sus familiares. El gobierno mexicano debe liberar a los presos políticos ya que no hay ninguna justificación para que un gobierno que se dice democrático tolere que en las cárceles del país existan más de cuatrocientos.

En este momento es urgente exigir:

El cese inmediato de la incomunicación y el maltrato a los presos políticos. Que se garantice la seguridad del compañero Sergio que lleva 13 días en huelga de hambre. El traslado de regreso de Héctor y Antonio Cerezo Contreras.

Compañeros: Les solicitamos que de manera urgente envíen cartas a los periódicos para denunciar esta situación y su preocupación por el estado de salud del compañero Sergio. Asimismo los convocamos a integrarse al contingente que marchará el miércoles 26 de enero a las cuatro de la tarde del Hemiciclo a Juárez a la Secretaría de Gobernación.

ATENTAMENTE

Cruz Arteaga Chicotencatl, y otros familiares de presos políticos.

Enero de 2005