24 de agosto de 2019

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EEUU MILLONARIO PRESUPUESTO PARA MILITAR

DERF

18 de diciembre de 2011

El Senado estadounidense ignoró una amenaza de veto presidencial y aprobó una ley de Defensa de 662,000 millones de dólares que exige al Ejército mantener bajo custodia a sospechosos de extremismo, incluso a los apresados en Estados Unidos, y detener a algunos ilimitadamente

La ley, aprobada por 93 votos contra 7 en una cámara dominada por el oficialismo, autoriza el gasto de ese dinero en personal militar, sistemas de defensa, programas de seguridad nacional del Departamento de Energía y en las guerras en Irak y Afganistán en el actual año fiscal, que comenzó el 1 de octubre pasado.

En un año marcado por una mayor austeridad y en coincidencia con dos guerras de una década que empiezan a ingresar en una fase de culminación, los gastos autorizados por la ley son 27 millones de dólares menos que lo requerido por el presidente Barack Obama y 43 millones menos que lo que el Congreso dio al Pentágono este año.

La ley aprobada en el Senado pasa ahora a una comisión de mediación que deberá llegar a un compromiso con la versión ligeramente diferente de la misma norma aprobada ya por la Cámara de Representantes, informó la cadena de noticias CNN.

La legislación da más poderes a las Fuerzas Armadas en el tratamiento de los sospechosos de extremismo, y exige al Ejército que mantenga bajo custodia a cualquier persona con presuntos vínculos con Al Qaeda o sus grupos asociados e involucrada en el planeamiento o la comisión de ataques en Estados Unidos.

Obama, el secretario de Defensa, Leon Panetta, y el director del FBI, Robert Mueller, ya dijeron que se oponen a la ley, que según la Casa Blanca es inaceptable porque "desafía o constriñe la autoridad presidencial de recolectar información de inteligencia, incapacitar a terroristas peligrosos y proteger a la nación".

El jueves, horas antes de la votación de esta madrugada, un funcionario de la Casa Blanca reiteró que Obama mantiene su amenaza de veto a la ley.

Los ciudadanos estadounidenses sospechosos de extremismo estarán exceptuados de quedar bajo custodia militar.

Sin embargo, la legislación deniega a cualquier sospechoso, incluso a ciudadanos estadounidenses detenidos en el país, el derecho a juicio y autoriza su detención por tiempo indefinido por parte de las autoridades civiles.

La presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, Dianne Feinstein, mocionó eximir a los norteamericanos de esta disposición de la ley, pero la intención fue rechazada por 55 votos contra 45.