24 de agosto de 2019

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VRAE: ¿A QUIÉN BENEFICIO EL ÚLTIMO ATAQUE A 5 MILITARES?

Por: Ariel Colmenares.

25 de junio de 2011

El día domingo 5 de junio del 2011, día de la segunda vuelta electoral entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informó sobre una emboscada en el VRAE realizada el sábado a una patrulla del Comando Especial VRAE que se dirigía a custodiar el proceso electoral a la pequeña localidad de Choquetira, distrito de Vilcabamba, provincia de la Convención, departamento del Cusco en la que murieron 3 militares, los otros dos gravemente heridos fallecieron el día de ayer debido a las graves lesiones que sufrieron. La acción armada se le adjudica a una columna armada dirigida por Victor Quispe Palomino (camarada José), que en entrevista a Martín Arredondo en 2009 se autodenominan como continuadores de la lucha armada que dirigió el PCP en 1980, la misma que iniciara su derrota en 1993 a causa de la traición de sus líderes, entre ellos Gonzalo.

¿A quién beneficio esta acción armada?
Todo lo que significo para el desarrollo de las elecciones no fue más que un espectáculo intrascendente. Dicha acción armada no perjudicó en nada al Estado, y las elecciones se desarrollaron con total normalidad en todo el resto del país, es decir en más del 99.9% del territorio peruano. Los simples perjudicados en esta acción armada fueron únicamente los militares aniquilados, los familiares de los mismos y nada más. Esta acción armada, inútil y sin perspectiva, fue aislada y las masas no participaron en ella ni como simple apoyo. Dicha acción armada, estoy seguro que muy pronto será publicada como una gran victoria para el PCP, como una fatal derrota para el Estado peruano, y será propagandizada como un exitoso boicot a las elecciones en Sol Rojo, una página sembrada por la mafia fujimontesinista con ayuda de soplones extranjeros durante la dictadura, y que sirvió para justificar la perpetuación de Fujimori en el poder con el pretexto ingenioso del chivo expiatorio del “rebrote del senderismo”. La publicación será triunfalista y rellenada con mentiras y estupideces inventadas por los soplones que la manejan desde su oscuro recinto.

Un verdadero boicot hubiera sido posible no en el VRAE, sino en Puno y no por el PCP (hoy lamentablemente inexistente) sino por la agudización de la lucha de clases que se ha manifestado en masivos disturbios antimineros.

La acción armada de Vilcabamba sirvió para matar a 5 militares y nada más. Ese tipo de acción armada no sirve sino para oscurecer la conciencia política de las masas; el ataque no fue un acto conciente de las masas sino la acción aislada de un grupo armado subterráneo y de dudosa procedencia, y que con cuyas acciones le hacen un gran favor a los soplones asquerosos de Sol Rojo, quienes gracias a “heroicas acciones” como ésta podrán seguir fabricando su inmunda desinformación para confundir a los camaradas del extranjero, especialmente a los de India y Afganistán, donde en cuyos partidos maoístas insisten en infiltrar su veneno confusionista, como hicieron en Nepal, y así evitar que estas organizaciones revolucionarias estudien seriamente las causas de la derrota de nuestra guerra popular y caigan fácilmente en los mismos errores, como lograron que caigan los camaradas de Nepal y Turquía.

Cualquier acción armada de esa guerrilla aislada no sirve a la lucha revolucionaria del proletariado peruano ni a la reconstitución de su Partido. Sirven solo para alimentar la millonaria campaña confusionista de Sol Rojo en el extranjero y es el pretexto perfecto para que mafiosos y criminales como Keiko y Humala sigan manipulando mediáticamente a la población, alimentando mentiras y calumnias contra el maoísmo y contra la memoria del PCP y de la guerra popular en Perú.

Ninguna organización ni individuo conocedor del Perú que afirme con cinismo que la guerra popular sigue avanzando y que Gonzalo es la jefatura puede ser otra cosa que un infiltrado de los servicios de inteligencia. Todo revolucionario o progresista con conciencia de la situación actual tiene que estudiar seriamente las causas de la derrota del proletariado peruano y en función a ello reorganizar a las masas reconstituyendo sus bases sindicales en función de la reconstitución del Partido. Y con ello deben realizar en conjunto un serio estudio de la realidad peruana, lo cual les permita construir el Programa para la revolución peruana y diseñar la estrategia y táctica de guerra revolucionaria que se va a realizar cuando el Partido esté reconstituido; y ello necesitará una buena cantidad de años en formación de nuevos cuadros que deberán educar a las masas y aprender de ellas mediante la teoría y la práctica, realizando huelgas políticas que hagan temblar al Estado peruano y logren arrancarle reivindicaciones a la burguesía.

Mientras no se desenmascare a esos esbirros que en vez de reorganizar a la clase obrera se dedican a confundir desde el internet a los camaradas extranjeros, la podredumbre del confusionismo seguirá expandiendo su veneno y las derrotas del proletariado en Perú, Nepal y Turquía se seguirán repitiendo indefinidamente.

Ahora, si suponieramos que el grupo del VRAE es realmente una organización que lucha por la causa del proletariado, tiene que asumir las tareas que la situación concreta demanda, deslindar abiertamente con los esbirros del Sol Rojo y demás confusionistas, y sus armas usarlas para agitar y propagandizar el marxismo. Sus acciones armadas los convierten en tontos útiles de los aparatos de inteligencia, no solo de Sol Rojo, sino también de otros fantasmas cibernéticos como Mantaro Rojo, Comité Metropolitano y similares