10 de noviembre de 2019

INICIO > LATINOAMERICA

“MAOÍSTAS” DE COLOMBIA CIERRAN FILAS CON LA POLICÍA

Por: Ariel Colmenares.

30 de septiembre de 2010

Dicen que “El asesinato, así sea en nombre del pueblo, no puede ser aceptado bajo ningún punto de vista”

Si pensábamos que es incorrecto usar el término “neorevisionismo” estábamos muy equivocados. Los revisionistas de nuevo cuño pueden ser ubicados incluso entre quienes dicen condenar la traición revisionista en Nepal. Dicen ser puramente maoístas, partidarios de la guerra popular y hasta de la Revolución Cultural. Sin embargo sus propios actos oportunistas en algún momento dejan ver su reaccionaria procedencia.

En la edición Nº 300 de Revolución Obrera, Órgano de la Unión Obrera Comunista (UOC), se publicado un artículo titulado “Rechazamos los Actos Terroristas Aislados”; un ataque rabioso y mercenario contra el atentado con coche bomba realizado el pasado 12 de agosto frente a las instalaciones de la cadena radial Caracol en la ciudad de Bogotá.

Lo más revelador es que el estilo de ese rabioso artículo está más cerca de la policía que de las clases oprimidas. Han llevado a grado exagerado la calificación del terrorismo y sacando fuera de contexto lo que Lenin dijo de ello.

De igual manera lloriquearon por el asesinato del presidente del Sindicato de Empaques, Luis Germán Restrepo Maldonado, un reaccionario agente uribista que actuó infiltrado y socavando al movimiento obrero (como los traficantes Mario Huamán, Breña o Moreno en Perú)

Atacar de forma exagerada a quienes colocaron un coche bomba, y peor aún a asesinaron a un enemigo de clase no es solo una estupidez reaccionaria (similar a la “no venganza”), sino que ese tipo de ataques son similares a los que hicieron los “Guardias Rojos” de Colombia a los que ya Luis Arce Borja había denunciado como agrupación de traficantes amamantados por el MRI para a causar confusión en las masas y que “no tiene ningún vinculo con las masas pobres de Colombia y su posición frente al conflicto armado que vive este país está más cerca de la policía que la del pueblo.”. La posición de la UOC frente al conflicto armado es exactamente la misma

Sin embargo con las siguientes afirmaciones dejaron caer con más fuerza su careta seudorrevolucionaria: “una cosa es la lucha ideológica y política contra sus posiciones antiobreras, y otra cosa muy distinta es el asesinato, así se haga a nombre del pueblo. El atentado personal y las acciones de los supuestos héroes que pretenden salvar al pueblo asesinando a sus contradictores, no puede ser aceptada bajo ningún punto de vista.”

¡Señores de la UOC!, si tanto dicen estar contra el asesinato a enemigos de clase “así sea en nombre del pueblo” y que no lo aceptan “bajo ningún punto de vista” ¡entonces dejen de propagandizar la guerra popular en India y no sean tan hipócritas!

Quienes leamos ese artículo podremos constatar la gran similitud con lo que escriben en Perú reaccionarios partidos de izquierda contra la guerrilla del VRAE. Esto no es sino una clara manifestación de su verdadera cara y su papel de agente para causar confusión en las masas y poner paños fríos a las luchas en las cuales esta agrupación no ha dado ningún aporte en lo teórico ni practico y su entrismo solo ha servido para traficar y estafar a las masas distrayéndolas con pronunciamientos, debates internacionales y discursos repetidos hasta el cansancio.

Era de esperarse que esta agrupación escribiera de esa forma y esto obedece a una actitud pacifista derivada de su revisionismo. La UOC no tiene nada que envidiarle a los viejos revisionistas: En sus documentos no dejan de cacarear que están impulsando la “Huelga Política de Masas”, la misma que precisamente plantearon Kautsky, Bernstein y otros renegados como muro de contención contra la revolución, y que Lenin y Mao ya habían desenmascarado.

Por todo esto, no es extraño que uno de sus lectores les haya escrito “no veo claro que ustedes compañeros estén más dedicados a discutir con otras fuerzas extranjeras. ¿Qué plan alternativo?, ¿Qué propuesta?, ¿Qué programa?, etc. y ¿la revolución comunista, que?” o “Esto exige un verdadero debate si estamos por organizar un cambio, y no instalarnos en la tarima de los discurseros de siempre, que hasta hoy siempre hacen lo mismo, mamarle gallo a la revolución” (Revolución Obrera nº 287. 25 ENERO 2010)

Que sigan tratando de reorientar el MRI y “luchando” al lado de sus “camaradas de los partidos comunistas del Ecuador -Sol rojo, tratando de escribir pronunciamientos con los partidos comunistas de Francia (maoísta), Italia (maoísta), Movimiento Popular Perú (MPP) y otras agrupaciones de dudoso origen (muchos creen que detrás están los servicios de inteligencia) y cuyo trabajo concreto es similar al de ellos en lo orgánico. Que sigan de igual manera gritando (emulando al MPP) que la guerra popular en el Perú “se reanuda” y que “infringe derrotas y socaba la dominación imperialista” (¡El Mundo Debe Cambiar de Base!. Revolución Obrera Nº 300, pag 11, primera columna)

Cierto es que los actos de terrorismo aislado no funcionan como método de lucha revolucionaria; pero eso no significa que debamos cerrar filas con la policía y todos los reaccionarios metiéndonos a lanzar ataques mediáticos y mercenarios contra sus autores y menos si estos no afectaron al pueblo y en cambio si a algún reaccionario acérrimo; y peor aún extrayendo de forma aislada una consigna del camarada Lenin interpretándola fuera de contexto, de forma exagerada y policiaca.

Con esto se demuestra que su supuesto apoyo a la guerra popular en la India no son sino fuegos artificiales e hipocresía barata que ocultan sus reaccionarias intenciones. Demuestran también la podredumbre ideológica de muchos que en Colombia se proclaman maoístas a los cuatro vientos y que, por ahora, solo en la India existe una probada vanguardia del proletariado mundial.