24 de agosto de 2019

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LA CLINTON APOYA A CALDERÓN: “MÁS DINERO, CAPTURAR O MATAR”

Por: Pedro Echeverría.

27 de abril de 2009

¿Te aterroriza el Estado de sitio? A mí también.

1. Hillary Clinton, la secretaria de Estado del gobierno de Barack Obama, advirtió que en el combate bilateral (EEUU y México) a los narcotraficantes mexicanos “los tenemos que derrotar, desarmar, capturar o matar”. Defendió el apoyo y la ayuda que el gobierno estadounidense ha comprometido a la administración de Felipe Calderón.

“Tenemos que hacer que fluya el dinero”, dijo la Clinton, al reconocer la frustración por la lentitud en la asignación de recursos previstos en la Iniciativa Mérida. “Tenemos que conseguir un equilibrio frente al poder de fuego de los cárteles” y “para librar al pueblo de México de este flagelo”. Hillary habla en nombre de Obama y de los poderosos intereses de EEUU.

2. En México será igualito que en Colombia, donde hace diez años se dijo al firmar el Plan Colombia que el “combate bilateral” sólo será contra los narcotraficantes, pero al año siguiente ya se estaba asesinando con saña a las guerrillas de las FARC y a la oposición radical. En México, dijo el gobierno de Calderón, que ni el ejército ni el gobierno yanqui intervendrán, cuando en realidad debió de decir que todas las determinaciones e iniciativas serán tomadas desde los EEUU. ¿Nos quieran ver la cara acaso? ¿Quién pone los millones de dólares y quién el moderno armamento? Al ratito todos los izquierdistas independientes serán acusados de narcos o de sus colaboradores.

3. Estrechamente ligado a lo anterior encontramos que los legisladores de todos los partidos aprobaron hace unos días programas de cursos y entrenamientos a militares mexicanos (junto a milicos de otros países de América) que impartirá la Cuarta Flota en Florida. Obviamente esto de los cursos es tan antiguo como la famosa Escuela de las Américas por donde han pasado decenas de miles de jefes militares y soldados del ejército que de mexicano sólo tiene el nombre, dado que todas las estrategias “antiguerrilleras”, “antiterroristas”, “antimotines” y el armamento vienen de la CIA, el FBI y de las fábricas gringas. ¿Armada o Ejército mexicano?

4. La presencia de México “es uno de los elementos estratégicos más importantes” de los ejercicios navales Unitas Oro 2009, aseguró el comandante de las fuerzas navales del Comando Sur, almirante Joseph Kernan. Los ejercicios que son comandados este año por la Cuarta Flota estadounidense, reactivada el año pasado, reúnen durante dos semanas 30 buques, dos submarinos, más de 50 aviones y helicópteros y unos seis mil marinos, en esta base frente al Atlántico del noreste de Florida. Así que Marina y Ejército, fuerzas de mar y tierra, policías y agentes de seguridad, son entrenados en EEUU e Israel en tácticas antiterroristas “para cuidar las fronteras yanquis”.

5. El gobierno del ilegítimo Calderón acaba de declarar que el ejército mexicano continuará en las calles de diferentes estados de la República hasta 2012. Dijo que se declararán medidas especiales de emergencia en aquellos municipios, entidades o regiones en que se ponga en riesgo la seguridad interior, ya sea por alteraciones del orden y la paz pública, incapacidad de la autoridad civil o incluso en caso de “sublevaciones”. En la iniciativa para reformar la Ley de Seguridad Nacional, Calderón argumenta que “el Estado mexicano vive hoy un momento crucial”, que exige “revisar y redefinir los conceptos de seguridad nacional, seguridad pública y seguridad interior, para construir los fundamentos que permitan garantizarlas cabalmente”.

6. No debe haber duda de que todas esas medidas militares son un todo coherente: a) permanencia de más años del ejército en las calles; b) Plan México con mucho dinero, armas y asesoría yanqui; c) ejercicios navales militares; d) reglamentación de las marchas en las calles a fin de impedirlas o encerrarlas en un “marchódromo”; e) abierto tráfico de armas para el gobierno y grupos paramilitares. Todo esto hace pensar que se está tendiendo toda una red para impedir que el enorme descontento de campesinos, obreros, estudiantes y sectores populares se siga expresando hasta poner en peligro la gobernabilidad que Calderón no ha podido demostrar a los inversionistas extranjeros.

7. Parece que Felipe Calderón, el presidente derechista y clerical mexicano, era el personaje esperado por los empresarios y sectores más tradicionales de la reacción mexicana. El de Fox sólo fue un gobierno derechista de transición que, a pesar de sus tonterías y necedades, permitió reagrupar a todos aquellos grupos y personas que durante años buscaban recuperar el “orden y el progreso” que tanto imperó durante la dictadura porfiriana. El que el ejército vaya a estar permanente en las calles, que se haya firmado el Plan México, que los EEUU vayan a entrenar al ejército mexicano y que se busque reglamentar marchas y protestas, significa que la política de Calderón es coherente con el programa panista que viene de 1939.

8. Cuando apareció la candidatura presidencial de Fox casi todo mundo nos carcajeamos porque era muy evidente su imbecilidad; pensamos que no sería escogido por el PAN como su candidato y ni de chiste pensamos que llegaría a ser presidente. Luego, por su enorme incapacidad, pensamos que no tardaría dos meses en el gobierno. Pues Fox no solo estuvo los seis años en la Presidencia sino que impuso a su sucesor. Hoy, después de desfalcar al país junto a su esposa, hijastros y amigos, sigue burlándose de la llamada oposición porque “nunca le podrán comprobar nada”. La realidad es que durante seis años logró que muchos de sus amigos empresarios se acercaran al PAN y le entraran a los cargos gubernamentales.

9. Con el nuevo gobierno panista impuesto por Fox y los empresarios, el país camina rápidamente hacia su militarización. El ejército, en nombre del combate al narcotráfico, ha invadido la República. Calderón ha presentado ante el legislativo una llamada “ley de seguridad nacional”, que también llaman “ley anticrimen” con las que se pretende imponer penas máximas altas contra “bandas delictivas”, pero protegiendo o blindando a las “fuerzas del orden”. A pesar de las condiciones tan desastrosas para los trabajadores y que las protestas han subido de tono, sus fuerzas no han sido suficientes para imponer sus políticas al gobierno o por lo menos para defenderse. Por eso el ejército y el gobierno yanqui están apuntalando a Calderón.