15 de noviembre de 2020

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LAS FARC LIBERA SECUESTRADOS

Por: cambio.com.co

23 de diciembre de 2007

(Síntesis de noticias). EL 8 DE NOVIEMBRE, cuando Hugo Chávez se entrevistó con Iván Márquez en el Palacio de Miraflores en Caracas, la única condición que le puso a las Farc fue la de liberar cuanto antes al pequeño Emmanuel, hijo de Clara Rojas, y a las personas más enfermas que tuvieran en su poder. "Me comprometo a servir de mediador y a hacer todos los esfuerzos posibles para que a ustedes los saquen de la lista de los grupos terroristas, pero también quiero que me aseguren que van a liberar a los secuestrados", le dijo Chávez a Márquez, según pudo establecer CAMBIO con fuentes cercanas al mandatario venezolano.
La misma solicitud le hizo a Raúl Reyes a través de la senadora Piedad Córdoba, que se entrevistó con el jefe guerrillero en desarrollo de su tarea de facilitadora del intercambio humanitario. "Hombre, Raúl, ustedes no pueden pedirle a Europa que los saque de la lista de organizaciones terroristas si no tienen un gesto humanitario que demuestre su voluntad de paz: liberen a Emmanuel y a los más enfermos", le dijo Piedad al quien es considerado el canciller de las Farc.

Ni Reyes ni Márquez dieron una respuesta definitiva, pero se comprometieron a analizar el asunto con detenimiento con los demás miembros del Secretariado. La esperada respuesta sólo se conoció el 18 de diciembre, cuando Chávez ya no oficiaba de mediador ni Piedad de facilitadora por decisión del presidente Álvaro Uribe, tras enterarse de una llamada del presidente venezolano al comandante del Ejército, general Mario Montoya.

Las pruebas de supervivencia, también pedidas por Chávez y Córdoba a las Farc, fueron incautadas el pasado 29 de noviembre en Bogotá a tres emisarios del grupo guerrillero. Entre ellas estaban las de Íngrid Betancourt, el senador Luis Eladio Pérez, los tres contratistas norteamericanos y varios oficiales y suboficiales del Ejército.

Luz de esperanza

Cuando todo parecía volver a un punto muerto y nadie daba un peso por ver a algunos de los secuestrados liberados, un informe de la agencia de noticias Prensa Latina revivió la esperanza de que Clara Rojas, Consuelo González de Perdomo y el pequeño Emmanuel pudieran regresar pronto a los suyos. La agencia cubana se basó en un comunicado de las Farc, fechado el 9 de diciembre, en el que anuncian la liberación de los tres secuestrados y cuestionan la decisión del Gobierno de poner fin a la mediación. "La indignante anulación de la gestión facilitadora fue un acto de barbarie diplomática contra el legítimo jefe de un Estado hermano y contra el pueblo venezolano", dice el comunicado en el que, además, las Farc hacen un reconocimiento a la gestión del presidente de Francia Nicolas Sarkozy, que también fue víctima del "portazo" que el Gobierno de Colombia les dio a Chávez y a Córdoba al dar por terminada en forma unilateral su gestión humanitaria.

El anuncio fue muy bien recibido por la comunidad internacional, empezando por el presidente Sarkozy, quien declaró a los medios que se alegraba por la buena nueva y dijo esperaba que se tradujera pronto en hechos concretos. En Washington, la senadora Córdoba declaró que, de no haber sido por la intervención del presidente Uribe, los liberados habrían podido ser más de 20.

Menos optimista se mostró el Gobierno colombiano, aunque por medio del Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, dijo: "El Gobierno ve con buenos ojos los gestos unilaterales de las Farc".

Según fuentes consultadas por CAMBIO que tuvieron acceso a información de primera mano del Gobierno venezolano, la liberación de Clara Rojas, Consuelo de Perdomo y el pequeño Emmanuel ya se habría producido y pronto llegarían a Caracas. Al parecer, las dos mujeres están en delicado estado de salud, razón que habría llevado a las Farc a agilizar su liberación. Al parecer, Clara Rojas sufre una fuerte depresión y Consuelo de Perdomo la hipertensión que padece y que no ha podido ser controlada en cautiverio.

Punto para Uribe

La liberación de Clara Rojas, Consuelo González de Perdomo y Emmanuel es la mejor noticia que podía llegarle a Colombia en vísperas de la Navidad. Ante todo, por el alivio que significa para las familias de las tres víctimas que durante años han sufrido la crueldad del secuestro, pero también para los colombianos en general que, por primera vez en mucho tiempo, reciben una señal positiva en el sentido de que es posible la solución de un problema tan grave.

La buena nueva también beneficia al Gobierno. La obsesión del presidente Uribe por demostrar que es posible liberar secuestrados sin despeje tiene, por fin, una prueba concreta de factibilidad. Y, además, de alguna manera muestra los efectos positivos que pueden producir las actitudes firmes del Gobierno. La guerrilla tuvo que reaccionar o acelerar las liberaciones previstas, cuando vio que disminuía la atención de Francia y el interés de la comunidad internacional, lo mismo que el atractivo contacto con Chávez.

Pero no se puede concluir que el porvenir de un eventual acuerdo humanitario quedó despejado. En el comunicado en que las Farc anunciaron las liberaciones, volvieron a plantear la exigencia del despeje de Florida y Pradera para negociar un acuerdo. Y el presidente Uribe volvió a exponer las razones por las que no acepta esa fórmula en entrevista concedida a La FM este miércoles. El nudo que ha mantenido bloqueada cualquier salida para el intercambio sigue intacto.

Además, las Farc le apuntaron a varios objetivos con su gesto de liberación unilateral. Primero que todo, enviar la señal de que mantienen en sus cálculos la participación de Chávez y de la senadora Córdoba, a pesar de los anuncios del Gobierno para descartarlos.

La entrega de los liberados al presidente venezolano y en territorio de ese país -como se ha dicho¿, es una demostración de esto y el anuncio velado de que serán más duros para hacer concesiones si no está presente su admirado líder bolivariano. "El primer propósito claro de las Farc es reencauchar al presidente venezolano y a la senadora Piedad Córdoba como intermediarios de un eventual proceso de negociación", sostiene Sergio Trespalacios, profesor de la cátedra de Resolución de Conflictos de la Universidad del Valle.

La reacción del presidente Uribe ha sido constructiva y generosa con un Chávez que, por el contrario, renovó sus enconados ataques y lo acusó de ser un peón del imperialismo. Uribe destacó la importancia de las liberaciones y aseguró que estaba dispuesto a concederle a su homólogo venezolano los méritos que le corresponden. El comisionado Restrepo le hizo el mismo reconocimiento pero le agregó una petición: que deje de lado sus ataquescontra el Presidente.

Un segundo objetivo de las Farc con la liberación de los tres secuestrados es, según la senadora liberal Cecilia López Montaño, "generar una reacción masiva y favorable a su petición de despeje".

En todo este complejo tejido de liberaciones unilaterales, declaraciones y comunicados, un tercer elemento le complica el panorama al Gobierno: la evidencia contundente de que sus esfuerzos por "nacionalizar" los contactos con las Farc ¿la nueva mediadora es la Iglesia colombiana¿, y excluir manos extranjeras ya no son viables. El tema está internacionalizado. En los últimos días, desde cuando se conoció el comunicado de las Farc, han intervenido, además de Chávez, los presidentes de Francia, Uruguay y México, y tres congresistas de Estados Unidos. La noticia recibió atención internacional.

El gesto de las Farc devuelve la pelota al campo del Gobierno. ¿Rectificará Uribe su posición frente al despeje, que le puede causar el rechazo de algunos colegas? ¿Estaría dispuesto a aceptar algún tipo de intervención de Chávez? Las respuestas no son fáciles y con seguridad serán motivo de reflexione de fin de año del Presidente y el Alto Comisionado de Paz. Que el Niño Dios los ilumine.

LOS PRIMEROS LIBERADOS

EMMANUEL. Concebido y nacido en cautiverio, el pequeño hijo de Clara Rojas está a punto de cumplir 4 años. La primera noticia sobre su existencia la dio el periodista Jorge Enrique Botero en el libro Últimas noticias de la guerra (Random House Mondador1, 2006) y a raíz de la publicación Tirofijo dijo que el niño era "mitad de Clara Rojas y mitad de la guerrilla".

En mayo de este año, el subintendente de la Policía, John Frank Pinchao ¿escapó del campamento de las Farc donde estaba secuestrado¿ le contó a la abuela del pequeño, Clara González de Rojas, que Emmanuel permanecía la mayor parte del tiempo en un campamento distante del lugar de cautiverio de su madre y que ésta tenía que suplicar para que se lo dejaran ver cada cierto tiempo.

La historia conmovió al mundo y llevó a la creación de una página en Internet bajo el lema "Liberen a Emmanuel", que se convirtió en la semilla de la creciente presión internacional para liberar al mundial niño, presión que dio resultado, pues las Farc terminaron por aceptar dejarlo en libertad.

CLARA ROJAS. El 23 de febrero de 2002 cuando Íngrid Betancourt fue secuestrada, Clara, su compañera de fórmula presidencial, decidió acompañarla pese a que los secuestradores le dijeron que podía irse. "No podría esperarse menos de Clara Leti ¿dijo su madre¿. Ella siempre tuvo esa vocación de entrega".

Abogada de profesión, dice su madre que nunca expresó deseo de casarse o de ser madre y que se dedicó de tiempo completo a estudiar y a investigar sobre los problemas sociales de América Latina, a la par que estudiaba idiomas y temas relacionados con resolución de conflictos. En la últimas pruebas de supervivencia conocidas hace cinco años, apareció al lado de Ingrid, vestida de un uniforme verde oliva, silenciosa y triste, mientras su compañera de lucha y cautiverio hacía un vehemente llamado por la libertad.

CONSUELO GONZÁLEZ DE PERDOMO. Representante a la Cámara por el Partido Liberal, fue secuestrada el 10 de septiembre de 2001 cuando terminaba una gira política en El Hobo, Huila. Desde entonces, su hija Patricia ha librado una lucha sin cuartel por su liberación y la de los demás secuestrados, batalla que la llevó a ser asesora de País Libre y a ganarse un lugar en la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación. El esposa de la señora González, el empresario y político Jairo Perdomo, no soportó la pena y murió en 2005 como consecuencia de un infarto.

Hasta ese momento, la familia sólo había tenido una prueba (agosto de 2003): una carta firmada por ella y cuatro políticos más en la que, además de pedir la mediación de la ONU para obtener su libertad, relataban las terribles condiciones en que vivían.

Consuelo Perdomo y el ex congresista Óscar Tulio Lizcano son dos de los secuestrados en peores condiciones de salud.