10 de noviembre de 2019

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MISERIA DE LA IZQUIERDA PERUANA, O LOS IZQUIERDISTAS MISERABLES DEL PERÚ.

Por: Amat y León Puño.

9 de septiembre de 2006

La nota que aquí presentamos, extractos de un artículo, es punzante y pica a la izquierda caviar como el banderillero pica al toro. Fue publicado antes de la segunda vuelta electoral cuando se disputaban el sillón presidencial García y Humala. A pesar de que ya no se trata de las elecciones presidenciales, que como se sabe la ganó el APRA con García a la cabeza, la nota mantiene vigencia en tanto la izquierda oficial y Humala siguen en maridaje celestial.

Aquí la nota:

Me considero socialista, no de ahora, sino de años atrás. Mis padres fueron socialistas, y estudie en San Marcos, cuando aún era la roja. Para mucha gente, ser socialista es sinónimo de ser “izquierdista”, más este último término, no solo no lo uso, no me gusta (desde hace mucho tiempo), y ahora menos, pues ciertos sectores de esa autoproclamada “izquierda”, gustan y usan de aquella palabreja, como si se tratara de un titulo nobiliario. Dicha actitud no es para nada socialista y si muy acorde con la mentalidad colonialista que tienen muchos peruanos, esa que cree en los privilegios y en los distingos sociales.

Sin embargo, si no acepto el rotulo de izquierdista, se debe, principalmente, al origen y significado de dicho término. Ya en tiempos de la revolución francesa, la de 1789, se denomino izquierda a la burguesía liberal, ya que sus representantes ocuparon el ala izquierda del hemiciclo, en el que se alojaron los estados generales (los absolutistas monárquicos ocupaban el ala derecha). En tal sentido, desde aquel entonces, en occidente, la palabra izquierda ha designado, a ciertos sectores políticos, el de los radicales progresistas (a los socialistas por ejemplo). Ironías del destino, los liberales (no los neoliberales) ocupan actualmente, el espectro derecho de la política, después de haber sido, en algún momento de su historia, la izquierda política. Si rechazo entonces, el autodenominarme izquierdista, es que no me considero un radical progresista, sino apenas, un simple moderado.

Si hago estas precisiones, es por que en nuestro país, en el Perú, por estas fechas, hay ciertos sectores autodenominados “izquierda”, que han decidido apoyar a cierto candidato a la presidencia, el militar en retiro Ollanta Humala, que antes que izquierdista, es un populista y demagogo. Lo peor de todo, es que estos sectores autodenominados “izquierda”, insisten en presentar a dicho candidato, como el representante de la izquierda nacional. Como “socialista”, pero sobre todo, como científico social (historiador de carrera), encuentro inadmisible el que se considere al candidato Humala, como representante de la izquierda peruana. Eso no solo es una falacia, sino que además, es un despropósito.

El señor Raúl Wiener, intelectual que se presenta rojo, rojísimo, se refiere al candidato Ollanta Humala, como un personaje que ha desafiado “un orden de grandes ganancias y enormes miserias, de privilegios de pocos y sacrificios de millones” (El pecado de Ollanta, LGTB Noticias, 12/5/2006). Dejando de lado ese desfasado lenguaje panfletario, propio de la izquierda jurasica de los años 60 y 70, uno se da cuenta de que dicho desafió al sistema, es insustancial y nada programático. El candidato, a lo largo de su campaña electoral, en la primera vuelta, no expuso programa político alguno, pero a cambio, no ceso de antagonizar a la población, azuzando odios regionales, raciales y clasistas. Esas actitudes no son solo “pésimas maneras” o “lenguaje enredado”, como sostiene el señor Wiener (Ibídem), ellas revelan el talante fascistoide y autoritario del candidato, su desprecio por quienes no comparten sus postulados ideológicos y sus objetivos políticos.

Para esta pseudo izquierda, no importa que el candidato Ollanta sea un político improvisado y oportunista. Así, el que dicho candidato no tuviera el menor empacho, de aliarse con un partido tradicional, el UPP, para postular a la presidencia, es para ellos irrelevante. Para estos pseudo izquierdistas tampoco parece importarles, que el candidato Ollanta, desde que se lanzara a postular a la presidencia, haya cambiado, reiteradamente de discurso político, llegando incluso hasta la mentira (recuérdese que paso del rechazo total al TLC, a querer firmar uno; que primero negaba cualquier tipo de relación con el empresario “Siomi” Lerner y ahora si reconoce que este lo financia). El comandante Humala se ha teñido de rojo, para ganarse a la izquierda y se ha vuelto “tolerante”, para ganarse a los demócratas.

Si digo pseudo izquierda, es por que los argumentos de estos señores, que apoyan al candidato Ollanta, no se basan en una comprensión científica de la realidad, pareciera más bien que recitaran ciertos manuales... En si mismo, el modelo electoral peruano más que mantener privilegios, es brutalmente arbitrario. Prueba de ello, es que para ser basurero, se necesitan más requisitos, que para ser electo congresista o presidente. ...

Lo que es verdaderamente deprimente, es que esta pseudo izquierda no cesa de despotricar, en contra de los gobiernos electos en los comicios presidenciales, pero da la “casualidad”, que desde el año 85, el presidente electo del Perú, ha sido apoyado, siempre, por dicha pseudo izquierda. En el año 85, dicha “izquierda” apoyo las medidas económicas de Alan García, la famosa heterodoxia, con los resultados que, en el presente, todos conocemos. En el año 90, estos mismos pseudo izquierdistas apoyaron directamente, al candidato Alberto Fujmori y tuvieron el desparpajo de llamarlo, el representante de la izquierda. En el 2001, la “izquierda” de siempre, apoyo al recién electo Alejandro Toledo y su gabinete de “todas las sangres”. Y en el 2006, esta misma pseudo izquierda, apoya, ahora, al candidato Ollanta Humala y encima, lo presenta, también, como el representante de la izquierda. En suma, esta pseudo izquierda no cesa de quejarse de los gobiernos que tenemos, pero desde el año 85, los presidentes del Perú han sido electos con su apoyo, es decir, estos pseudo izquierdistas se quejan y no cesan de quejarse, de los espantosos gobiernos que ellos mismos le han endilgado a nuestro país.

Se denomina así mismo, como comandante, no como ciudadano, se refiere siempre a las fuerzas armadas como su “familia militar” y además, hablo de mantener una guardia militar en el ¡congreso de la republica! Con estos antecedentes, es más que probable que el “comandante” Ollanta, nos imponga un golpe de estado, que se traiga abajo el estado de derecho. Ya ha hecho amenazas al respecto (cuando se presentaron tachas a su candidatura o cuando Lourdes Flores iba primera en las encuestas), y por si ello no bastara, solo admira a puros militares golpistas (Franco, Velasco, Galtieri, etc.). Más esa misma pseudo izquierda que ahora apoya al “comandante” Ollanta, ya apostó, anteriormente, por otro dictador, por Alberto Fujimori, quien llego al poder en 1990, gracias a su “invalorable” apoyo.

Haciendo una comparación entre la elección de 1990 y esta del 2006, se encuentran notabilísimos paralelos. Tanto Alberto Fujimori como Ollanta Humala eran candidatos improvisados, con discursos acomodaticios. Tanto Alberto Fujimori como Ollanta Humala, no tenían agrupaciones políticas sólidas, que los respaldaran en el manejo del estado (lo cual permitió que el gobierno de Fujimori fuera copado por la corrupción). Alberto Fujimori fue considerado candidato de la izquierda, representante de la izquierda, como lo es ahora Ollanta Humala. Fujimori mintió, como lo hace ahora Humala. Cuando Alberto Fujimori era candidato, prometió no aplicar el shock y no privatizar las empresas del estado, y cuando fue electo presidente, nos enyuco el shock y vendió las empresas del estado, a precio de ganga. Ahora que Ollanta Humala es candidato, promete no dar un golpe de estado, promete no acabar con el estado de derecho, y además, no estatizar empresas privadas. Si miente durante su campaña, ¿que no hará cuando llegue el poder?

El “chino” Alberto Fujimori, tan pronto llego al poder, desconoció el apoyo de dicha pseudo izquierdista, nos enyucó primero el modelo económico neoliberal y luego, nos enyucó un golpe de estado. Mas ironías del destino, esta pseudo izquierda despotrica del modelo neoliberal, pero olvida, convenientemente, que encumbro al primer y mas salvaje presidente neoliberal de nuestra historia, el “chino” Fujimori. Todo parece indicar que Ollanta Humala hará casi lo mismo, primero nos enyucara el golpe de estado y luego, nos impondrá su modelo nazi etnocacerista.

Hay otro paralelo más entre 1990 y el 2006. Recuérdese la actitud de esta pseudo izquierda, hacia los candidatos presidenciales “rivales”, en las campañas electorales de aquellos años. En 1990, el candidato Vargas Llosa fue difamado y literalmente satanizado, no solo por el APRA, sino también por esta pseudo izquierda. Y en este 2006, primero se ataco a Lourdes Flores y ahora, Alan García es igualmente atacado, por esta mismos pseudo izquierdistas.

Respecto a Alan García, nadie niega el derecho a mencionar su desastroso gobierno, el lustro 85/90, su fracaso económico y su ineptitud frente al terrorismo, pero lo que no es aceptable, es que estos pseudo izquierdistas solo miren la paja en el ojo ajeno. Una muy oportuna amnesia selectiva, les hace olvidar su papel político, en la década de los 80. Muchos de estos “izquierdistas” retrógrados, tenían, en aquella época, un discurso tan, pero tan parecido al de Sendero Luminoso, que prefirieron guardar silencio, antes que oponerse al terrorismo. A muchos de estos pseudo izquierdistas, no les intereso hacer un deslinde categórico, con el discurso senderista. Peor aun, algunos de estos “señores”, que militan en diversos grupos políticos, como Patria Roja o el mismísimo MNI, jamás rechazaron, en forma indubitable y contundente, el accionar de Sendero, jamás censuraron aquella vesania terrorista, de la que no se salvaron ni siquiera los homosexuales.

Ante semejante panorama, no queda mas que preguntarse, ¿por que estos señores pseudo izquierdista, “izquierdistas” retrógrados, insisten en apoyar a un candidato, como el “comandante” Ollanta, que de ninguna manera, representa el pensamiento de izquierda? Decir que son ignorantes o poco inteligentes no es plausible, pues hay que reconocer que no lo son. ¿Entonces? Puedo ensayar tres posibles explicaciones. La primera, que crean verdaderamente en dicho candidato. Eso es fe y no socialismo. La segunda, que son oportunistas, y que, como han demostrado en anteriores ocasiones, se suben al coche del vencedor. Esta explicación es la que mas me convence....

Esta “izquierda” fantoche, aun en pleno siglo XXI, creen en el estatismo. Así, el “comandante” Ollanta propone muchas “nacionalizaciones”, que son, a fin de cuentas, puro estatismo; el Movimiento Nueva Izquierda “amenaza” con apoyar al susodicho “comandante” (CPN Radio, 9/5/2006), por compartir “banderas programáticas”; mientras que el rojo, rojísimo, señor Wiener declara, que el “desafiante” Ollanta Humala, ha levantado: “propuestas que ya parecían derrotadas desde hace casi 20 años” (Ibídem). ¿Y a eso le llaman ser de izquierda? ¡Por favor!.