24 de agosto de 2019

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Irak

GRUPO ARMADO IRAQUI DERRIBA HELICOPTERO YANQUI

27 de julio de 2005

El grupo armado iraquí autodenominado Ejército de los Muyahidines se responsabilizó hoy con el derribo de otro helicóptero de combate norteamericano AH-64 Apache de la Fuerza de Tarea de Bagdad.

La acción demuestra que la resistencia, inferior en tecnología y armamento, es capaz de abatir esas sofisticadas aeronaves que utilizan los invasores en las misiones de la ocupación de este país árabe desde abril de 2003.

Según el canal qatarí de televisión Al Jazeera la agrupación colgó un comunicado en un sitio digital que no identificó, en el que afirma que la acción la realizaron ellos y no abandonarán la resistencia.

Con anterioridad, el Comando Central de las tropas invasoras informó que un helicóptero se estrelló en la norteña localidad de Al Taji y admitió que sus dos pilotos murieron.

En un lapso de 27 meses los rebeldes hicieron blanco en casi una veintena de aparatos aéreos, como muestra de su capacidad para abatir blancos a bajas alturas.

Ese tipo de aeronave tiene gran poder destructivo y puede ser armado con misiles guiados por láser con un alcance de siete kilómetros. Utiliza un cañón automático de 30 milímetros bajo el fuselaje, con una cadencia de 750 disparos por minuto.

Debido al costo de esos helicópteros, el Pentágono ordenó a sus pilotos en Irak volar a altas velocidades para evitar que sean derribados.

Por otra parte, el jefe de información del Comité de Ulemas sunita, jeque Omar Raghab, fue arrestado este lunes por un comando especial del Ministerio del Interior, en el segmento oeste de Bagdad.

Los agentes allanaron la vivienda de Raghab, que también es Imán de la mezquita de Dakhliyah, y confiscaron varios documentos, libros y la computadora, a la vez que despojaron a su escolta personal de tres fusiles automáticos AK-47.

El Ministerio del Interior no ofreció información alguna sobre los motivos de la detención del clérigo.

Radio Digla comentó que no es la primera vez que es apresado un líder de esa vertiente de la religión islámica, tanto por las autoridades locales como por los invasores norteamericanos.

Esa acción policial eleva las tensiones en este país árabe donde en los últimos tiempos se profundizó una controversia sunitas y chiítas, que se acusan mutuamente de llevar a cabo planes de asesinatos de jefes espirituales de ambos bandos.

Tal situación -coinciden expertos en política- podría desembocar en una guerra civil de corte confesional.

(27 de junio 2005).