10 de noviembre de 2019

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Chile: "La movilización más grande de los últimos 40 años"

Entrevista a Nelson Aramburú

10 de noviembre de 2019

Entrevista a Nelson Aramburú
Comisión Ética contra la Tortura de Valparaíso

1. ¿Cuáles son las condiciones que han originado las protestas?
Ha habido un proceso de acumulación de malestar social en Chile que se arrastra desde los tiempos de la dictadura. Hubo grandes expectativas en los gobiernos de la concertación. La gente esperaba que el modelo neoliberal cambiara, que se abrieran espacios democráticos. Sin embargo, los gobiernos de la concertación terminando admninistrando el modelo, profundizando las privatizaciones y los abusos de las fuerzas policiales. El gobierno de derecha viene a privatizar lo último que queda en Chile, vender las últimas propiedades del Estado. Esto conlleva a deteriorar aun más los territorios, con faenas mineras, industriales. La depredación ambiental ha aumentado en los que va del gobierno de Piñera.

Es en este contexto que los escolares incian una protesta por el alza de los precios del metro en Santiago. Los escolares dicen: "si nos están robando de esta manera, hay que evadir". Como acto de protesta, cientos de escolares se pasan las barreras de acceso al metro sin pagar. El alcalde Santiago, Felipe Alessandri, pensó que podría "poner en cintura" fácilmente a los escolares. Los empezó a acosar, hostigar, reprimir. Vino la gran represión. En vez que eso disminuya, más escolares se fueron sumando a la protesta. La situación se le fue rápidamente de la mano porque esta protesta encontró rápidamentela solidaridad entre otros sectores de la población que se ha convertido en una marea de protesta a nivel nacional. La gente no podía quedarse pasiva antes esos abusos e injusticias.

Cuando la gente en protesta decide ir al choque Piñera decide sacar militares a la calle pensano que los milicos iban a infundir temor y la gente iba a "rajar" de vuelta para su casa. Pasó exactamente lo contrario, la protesta comenzó a expandirse por todo el país. En Chile, no hay ninguna ciudad o pueblo en la que la gente no se haya levantado. Hasta en el poblado más pequeño, la gente está en las calles, tocando cacerolas, enfrentándose a los pacos, levantado demandas.

2.¿Qué caracteriza a esta protestas?

Lo que llama la atención de estas protestas son la fuerza y la masividad de la bronca de los trabajadores contra el Estado. En esta protesta masiva se dan dos tipos de violencia. Por una lado, una violencia que nace del pueblo que canaliza su rabia atacando, quemando, bancos, gran comercio, farmacias. Todos los que no han robado todo este tiempo están en este momento en la mira. Por ejemplo, hace un mes atrás, hubo cortos masivos de agua. Pues ahora, en Ozorno, se han quemado locales de las empresas que gestionan el agua potable.Hay una violencia desde el pueblo contra estas empresas e instituciones que nos han robado.

La otra violencia es la estatal, ejercida por militares y policías que siempre ha existido pero que ahora se ha intesificado. Es la violencia que gasea, apalea, balea. Es la violencia que reprime a los manifestantes aunque sean manifestaciones muy pacíficas. La policía llega reprimiendo, tirando bombas lacrimógenas, con el guanaco, disparando. Han estado disparando a la gente al rostro. Hay más de 400 personas con heridas graves en los ojos a causa de disparos de los perdigones. Corresponde a una política del Estado de dejar ciego a este pueblo, que ya despertó, que abrió los ojos. La represión ha dejado en estas protestas hasta ahora 25 muertos. Hay que resaltar que no hay visos que la protesta termine.

3. ¿Cuáles han sido los efectos de las protestas?

En primer lugar, la gente le ha perdido el miedo a protestar, al Estado, a salir a las calles. Y se ha dado cuenta que se pueden alcanzar logros a través de la protesta. En segundo lugar, ha resurgido un sentimiento de comunidad. La gente se junta en torno a las protestas, vecinos que ni se conocían, ahora conversan, planean acciones de protesta. Por ejemplo, en mi barrio ha pasado eso, hemos estado caceroleando, poniendo la música de Víctor Jara, con un ruido que ensordece Valparaiso. Se ha ido reconstruyendo comunidad. En tercer lugar, ha generado niveles de politización y solidaridad no vistos desde el tiempo de la Unidad Popular. Yo pertenezco a la Defensoría Popular de Valparaiso, que es un espacio no gubernamental de coordinación. A raíz de las protestas se han ido sumando profesionales, médicos, abogados, informáticos, sicológos y estudiantes de estas carreras. Estos profesionales nos contactan y nos ofrecen ayudar. En Valparaíso, ante el colapso de la salud pública por las protestas, se han instalado dos clínicas de activistas movilizados para atender a los heridos de las marchas.
Hay una movilización de la gente y de los gremios en solidaridad.

4. ¿Cómo ve la reacción de movimientos sociales y partidos de izquierda? ¿Son capaces de dirigir este movimiento?

Se están movilizando todos los afectados por el régimen neoliberal: los trabajadores de salud, de educación, de los servicios públicos, los organizados contra las AFP, los pensionados. Ningún gremio llama a apoyar a Piñera. Han entrado muy fuerte en la mentalidad de los activistas los métodos horizontales de trabajo. No buscan dirección. Quieren que cada organización saque a la gente a las calles, coordinando desde las organizaciones y desde territorios. Hay diferentes convocatorias y hay gente para todo. Esto entorpece el control de la policía y los mecanismos de inteligencia que están absolutamente rebasados. Por ejemplo, estudiantes, que parecen que no hacen nada, hacen convocatorias por los medios sociales y mucha gente se pliega. Para los pacos e inteligencia, hacer seguimiento a este tipo de movilización es muy difícil para la represión.

Esta movilización es lo más grande que hemos tenido en los últimos 40 años.
Las organizaciones políticas tradicionales están absolutamente fuera de foco. Estas movilizaciones está en manos de los trabajadores, los usuarios, los consumidores. Es la gente que está más motivada saliendo a las calles.

El Partido Comunista tiene una cierta capacidad de convocatoria, sobretodo en Santiago. A nivel nacional pueden seguir solamente, no tienen capacidad de convocatoria. El Partido Socialista está en el suelo, no tiene ninguna credibilidad, ni en el parlamento ni en la calle. Cuando aparecen en las manifestaciones la gente los echa.

5. ¿Estas protestas nos hace pensar en la de los Chalecos Amarillos en Francia a los que Macron los está trabajando a la poliítica del cansancio? Es pensable algo así de este movimiento.

Hay una gran diferencia entre los chalecos amarillos y nosotros. Nostros tenemos demandas claras en términos de educación, salud, seguridad pública, pensiones. Hay grupos que tienen mucha coherencia y mucha fuerza organizada para sostener estas demandas.

6. ¿Qué escenarios se plantean desde el gobierno?

El gobierno intenta calmar la situación y cambia ministros y la gente igual sale a la calle. Nos le dió ningún resultado. La medida de sacar los milicos a la calle les jugó en contra. En este momentos no hay signos de desgaste en el movimiento. Los que están desgastados son las fuerzas represivas. Los pacos están lloriqueando que están llegando a sus casas a las 2 de la manana y que tienen que presentarse a formación a las 5 y que ya no les da.

Aventurar un juicio a lo que va a pasar la próxima semana sería demasiado osado. El estado no tiene la capacidad para reprimir y sofocar el movimiento.
La única posibilidad que tiene Piñera es hacer concesiones concretas. Eso es lo que cualquier político en su sano juicio haría. Pero este gobierno quiere mantener como sea sus propios lineamientos, su propia política. Imagínate que una encuestadora pagada por Pinhera le da el 14% de apoyo popular y un 78% de rechazo. Suponemos que más allá de Piñera, van a ser los grandes empresarios los que van a presionar por un algún tipo de salida negociada. Pero no se puede visualizar de aquí a una semana más. El gobierno intenta negociar con los partidos pero esos partidos no tienen ningún sustento.

La entrevista fue hecha el 2 de noviembre. En el audio Nelson Aramburú hace un análisis de los últimos acontecimientos