24 de mayo de 2019

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Maduro en su laberinto: ¿Y las medidas económicas para atajar el desastre?

Por: Damián Prat C./Correo del Caroní).

4 de septiembre de 2014

(La clase.info). Otra vez “el parto de los montes”. La montaña rugió y rugió para terminar pariendo un ratoncito. Tanta bulla con lo del “sacudón” para que al final todo fuera bla bla, sin medidas económicas, sin cambios de relevancia, sin nada. El país sigue sin rumbo. O, como el Titanic, rumbo a chocar con el Iceberg sin capitanes que decida para evitar la colisión. Tal parece que el monumental enredo político interno y los desacuerdos, más la falta de liderazgo de Maduro les impiden decidir un rumbo. Ni si, ni no. ¿En qué quedaron las urgentes e impostergables medidas económicas, fuesen buenas, malas o regulares? Ni “convergencia cambiaria”, ni gasolina, ni Citgo (menos mal), ni decisión sobre “la regaladera”, ni algo para estimular la destruida producción nacional. Nada para frenar la inflación.

Maduro, sus ministros, los jefes de la burocracia “revolucionaria” siguen divorciados del país real. Dedicados a dirimir sus pleitos internos por el control del poder sin importarles la tremenda angustia nacional. Ellos andan en lo suyo: los negocios, el poder. Fue bochornoso e irritante ver a Maduro hablar durante una hora de “los resultados maravillosos de 15 años de revolución”, cuando en millones de hogares esperaban saber qué va a hacer el gobierno con la inflación más elevada del planeta, con la “madre escasez” de casi todo. Con la ruina de la industria y del agro. Con los hospitales y farmacias sin medicamentos. Con una gigantesca deuda laboral que afecta a millones de familias. Con las estatales y las estatizadas en ruina y paralizadas o casi. Con los pagos de la enorme deuda externa.

No pasó nada, salvo las conjeturas que todos hacemos acerca de “cómo parece quedar la correlación de fuerzas internas”. Que si el grupo de los militares ahora acumula más poder con el control de los ministerios de la economía. Que si el grupo de Arreaza y Menéndez quedó indemne. Que si Jaua pierde poder. Que si el grupo reformista de Ramírez ha sido desplazado. En fin. Nada que le sirva a Venezuela y a los venezolanos en esta hora de ruina y angustia.

Los mismos ministros con algunos “enroques” de una silla hacia la otra. Unas pocas fusiones de ministerios con los mismos personajes pero con más súper burocracia de vicepresidencias que “coordinan a los que coordinan y vigilan a los vigilantes”. ¿Seremos el país del mundo con más ministros, vicepresidentes y viceministros? Parece que sí. Ni en la URSS, tan burócrata ella, había tantos…creo recordar. Hasta los ministros más rechazados por todos, incluyendo al pueblo chavista, como Chacón en Electricidad o la de las cárceles y los pranes, quedaron igualitos. Otros intercambiaron sillas. No pasó nada.

Si tanto se anunciaba un “sacudón” era porque el gobierno anda mal y el país también. Al final, los ministros son los mismos -casi todos- con algunos “enroques”. O sea, el asunto es la incapacidad para buscar soluciones. Imaginemos el panorama. Un nuevo equipo económico. A empezar por revisar informes y propuestas. A elaborar un plan. A perder otra vez semanas y quizás meses. ¡Qué tipos tan irresponsables! ¿A cuánto habrá subido el “riesgo país” y el “dólar negro”?

El único que recibió un “sacudón” fue Rafael Ramírez que ya no es el “zar” de la economía y el petróleo, lo cual es mucho decir. Ya no van los “road show” con la banca mundial en Londres. Fue sacado de la vicepresidencia económica, de Pdvsa y del Ministerio de Petróleo y Minería, es decir, del control del poder del dinero y las finanzas. Lo sacaron del plan del “paquetazo” y el manejo del endeudamiento con la banca mundial. Lo pusieron como canciller y a coordinar una vicepresidencia de “soberanía”, es decir, nada.

Un cuento para ver si “le bajan dos” a la presión del disgusto en la base militante chavista es el cuento de “las cinco revoluciones”, pero es solo una mala copia de “los 5 motores de la revolución” que solo quedan como recuerdos de cosas fallidas. O los “consejos presidenciales del poder popular” con “trabajadores” (¿?), etc. ¿Con los burócratas antiobreros y ahora esquiroles de la Central Bolivariana de la Pesca el Campo, la Flora y la Fauna? No emocionan a nadie.

Las preguntas que hicimos ayer en esta columna redoblaron su vigencia. Y se podrían agregar muchas más. ¿Sabe el lector, por ejemplo, cómo calcula el INE la tasa de empleo y/o desempleo? Por ejemplo, una persona que diga que trabajó 4 horas en una semana es considerado “con empleo”. O sea, “matar un tigrito”, como se le llama popularmente a un trabajito casual, le sirve al profesor Eljuri, del INE, para “bajar” artificialmente la cifra de desempleo a 6.8% para que Maduro hable una hora en cadena del “maravilloso Disney World” en el que vivimos. Y eso que Eljuri no debe haber descubierto ese nuevo “empleo” en varios semáforos dañados de Puerto Ordaz en los que un grupo hace el rol de “ordenadores del tránsito” y luego recogen “la propina”. Si se entera, la cifra de desempleo bajará a 4% o menos. ¿Por qué todo tiene que ser farsa y nada es auténtico en esta “revolución”?