4 de junio de 2017

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HUMALA DE LA FARSA ELECTORAL A LA REPRESION SANGRIENTA

AUTORES: Gregorio Santos. Mónica Bruckmann. Luis Arce Borja. Oscar Ugarteche. JorgeLoraCam. Carlos Angulo Rivas. César Vásquez Bazán. Juan Sheput.

9 de julio de 2012

Entrevista con Gregorio Santos, presidente de la región Cajamarca.

"CAJAMARCA DIJO ’CONGA NO VA’ Y HUMALA DIJO ’CONGA SÍ VA’"

Mónica Bruckmann (BRECHA) 11 de junio de 2012.

Cajamarca se ha convertido, en los últimos meses, en el centro del conflicto por la defensa de la soberanía de los recursos naturales y el ambiente en Perú y, ciertamente, por la dimensión de los intereses que están en disputa, se ha convertido también en el centro del conflicto a nivel continental. El proyecto minero Conga, impulsado por la estadounidense Newmont, que ha sido declarado inviable por el gobierno regional, amenaza con acabar con las reservas de agua dulce de la región. Según indican los estudios de impacto ambiental realizados por el propio Ministerio del Ambiente, el proyecto produciría daños irreversibles al ecosistema de la región y contaminaría la cuenca hidrográfica del río Marañón, el principal afluente de la cuenca superior del Amazonas.

Por otro lado, los intereses económicos de Conga no son menores, pues se trata de un proyecto en manos de la segunda mayor empresa de extracción de oro del mundo en un país que ocupa el primer lugar en producción de oro en América Latina y el sexto a nivel mundial.

- ¿Cuáles son los intereses más concretos que están en juego en relación con el proyecto minero Conga?

- Históricamente Cajamarca siempre marcó un hito en la vida latinoamericana. Lo marcó en 1532, cuando los europeos arribaron a Perú y empezó la gran desestructuración del Tahuantinsuyo. Posteriormente, con la captura de Atahualpa por los españoles y el apropiamiento del oro y la plata que habían pedido como rescate, para luego terminar ahorcando al propio Atahualpa.

Luego, marcó el "reflotamiento" de la economía nacional con la intensificación de la minería después del golpe de Estado de Fujimori, cuando en 1993 la minera Yanacocha inicia sus operaciones, y con ella se da inicio al proyecto minero más grande de Sudamérica, con participación accionaria de la empresa estadounidense Newmont, del Banco Mundial y de la familia Benavides de la Quintana.

Otro momento especial se vivió cuando los intereses de Yanacocha se expandían hacia Cajamarca ciudad y el pueblo reaccionó y frenó la explotación del cerro Quilish, que en ese momento significaba la explotación de 6 millones de onzas de oro.

Yanacocha ha continuado sus operaciones y ha hecho que las seis mineras más grandes del mundo se ubiquen en Cajamarca. Estamos hablando de Newmont, de Río Tinto, de La Granja, que según se dice tendría una producción de 4 mil millones de toneladas de roca mineralizada de cobre, y hablamos también del proyecto Galeno, de inversión china, del proyecto Michiquillay, de la empresa Anglo American. El gran interés es aprovechar la coyuntura de los precios elevados de los minerales y ganar tiempo para promover grandes cambios en la estructura legal y constitucional del país, que es lo que están exigiendo las trasnacionales. Al movimiento social peruano se le estaría acortando el tiempo en la lucha por la defensa de la soberanía de los recursos naturales.

No olvidemos que Ollanta Humala gana las elecciones presidenciales porque propone un cambio constitucional: acabar con los privilegios tributarios y revisar los contratos con las grandes trasnacionales, y muchas de ellas, que tienen privilegios tributarios como la empresa Newmont, son las que en este momento resisten y neutralizan las luchas populares. Estas trasnacionales dominan la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), que ha cerrado filas y ha puesto como tema emblemático el caso del proyecto Conga.

- ¿Qué beneficios tendría Yanacocha a través del proyecto minero Conga?

- El gran beneficiado de Conga es que toda la maquinaria que tiene Yanacocha operando se trasladaría directamente a Conga, a través de un camino que lo une por un cordón umbilical de pocos quilómetros.

Yanacocha tiene la enorme ventaja de que su proyecto minero es barato y muy rentable, porque toda la infraestructura de los casi 20 años de explotación minera en Cajamarca pasaría inmediatamente a tener nuevo valor con el proyecto Conga. El problema es que Yanacocha, con los privilegios tributarios que tiene, ha encontrado el agua gratis, ha encontrado los recursos naturales gratis y esto le significa enormes ventajas en relación con otros lugares del mundo donde tiene operaciones.

- ¿Cuál sería el impacto ambiental del proyecto Conga si se aprueba en las condiciones que se plantean actualmente?

- Es un proyecto altamente depredador. Choca profundamente con el discurso del presidente Ollanta Humala en las plazas de Cajamarca, Bambamarca y Celendín, cuando nos dijo "¿qué cosa quieren ustedes, el oro o el agua?" y el pueblo dijo "el agua". Y nos dijo: "¿quieren vender la laguna?", la gente dijo "no". Entonces, respondió, "yo me comprometo a defender los recursos hídricos de Cajamarca".

El impacto más grande de Conga es la desaparición de todos los humedales de todas las cabeceras de cuenca, de las principales cuencas de tres provincias de Cajamarca: Celendín, Cutervo y Bambamarca. En el informe de impacto ambiental del Ministerio del Ambiente (Minam) se sostiene que la operación en Conga produciría daños irreversibles y que al estudio de impacto ambiental del proyecto le falta un enfoque de cuenca.

Otro aspecto es el desequilibrio del paisaje, porque se trata de hacer desaparecer más de 100 mil hectáreas que terminarían sumándose al enorme desierto andino que ya se ha ampliado dramáticamente en los últimos 20 años. Esto sin contar todo el resto de consecuencias, todo lo que tiene que ver con el impacto social, por ejemplo. El estudio del impacto ambiental no tiene como información de base la salud de la gente antes de iniciar la operación del proyecto minero. El otro tema grave es la subvaloración de los recursos naturales. El mismo Minam señala que se han subvalorado los recursos, tanto el agua como el propio uso del suelo para afirmar carreteras. Estos son problemas que ya ha vivido Cajamarca con la influencia de Yanacocha. La gente no sabe si la enfermedad que tiene es por el impacto de la minería o si es que siempre tuvo ese tipo de enfermedades, cada vez más desconocidas.

- El principal argumento que está siendo colocado por la gran prensa a favor del proyecto Conga es el volumen de la inversión que traería al país. ¿De qué estamos hablando realmente?

- Las grandes trasnacionales, los grupos de poder económico del mundo y las grandes potencias como Estados Unidos hicieron cambiar de opinión a Humala. Cuando en Cajamarca se dijo "Conga no va", él dijo "Conga sí va", que la inversión que había para ese proyecto era muy útil y necesaria para el país, y dijo que con eso financiaría programas sociales como Beca 18 y Pensión 65. En Perú los programas sociales no son más que el vergonzoso asistencialismo que el neoliberalismo ha venido sosteniendo y aplicando.

Se habla de 4.800 millones de dólares de inversión, y que a lo largo de los próximos 20 años podría haber alrededor de 15 mil millones de dólares en ingresos para Perú. Sin embargo, cuando se analizan los 4.800 millones, vemos que se gastarían en la instalación de la minera. Aproximadamente 1.800 millones estarían destinados a la infraestructura de la empresa, a un molino que sería el transportador de piedra y el resto lo tendría la Odebrecht, que sería la empresa que instalaría todos los campamentos y realizaría el movimiento de suelos. De tal manera que la inversión no se sentiría, como no se sintió todos estos años, en el desarrollo de Cajamarca. Perú, como economía primario-exportadora, no tiene la fuerza, no tiene la capacidad para fortalecer su gestión de los recursos naturales. Van a entregar todo eso a las empresas.

Para nosotros, esos 4.800 millones de dólares serían importantes si los cambiáramos por inversión en energía limpia. Por ejemplo, en el río Marañón se podrían construir 20 hidroeléctricas. Pero sólo se construyeron dos. Con esas centrales hidroeléctricas podríamos empezar a generar una nueva matriz energética, la matriz hidroenergética y también dar paso al cambio del modelo económico, de primario-exportador a un modelo con valor agregado, de industrialización.

- Cajamarca ya tiene casi 20 años de minería intensiva. ¿Cuál es el balance de todo este tiempo de explotación minera?

- Cajamarca, con Yanacocha, tiene 18 años de extracción de minerales a tajo abierto, con enormes lagunas de oxidación. El impacto más grande es el cambio radical del clima y el agua. Yanacocha ha tenido que construir dos plantas de tratamiento de agua, que abastecen de agua a Cajamarca, donde los ríos que antes nacían de fuentes naturales ahora nacen de cuatro tubos. La empresa prestadora de servicio de agua potable está quebrada, porque tiene que convertir el agua de tipo tres en agua para el consumo humano, para lo cual debe gastar millones de soles. ¿Y por qué? Porque la legislación peruana es tan permisiva que ha tolerado que estas empresas hagan lo que les da la gana.

El otro gran problema que tenemos con Newmont es que en Cajamarca somos el campamento de Yanacocha. Somos, en este momento, el campamento de seis mineras, de las cuales cuatro ya están operando plenamente, y dos en proceso de iniciar sus operaciones. Estas empresas nunca han construido un campamento, no han construido sus carreteras ni sus áreas de instalación. Esto ha hecho colapsar el sistema de salud pública, la educación pública y el crecimiento y expansión urbana de la cuidad.

El enorme impacto ambiental, el impacto social y el impacto poblacional no están medidos, cuantificados ni valorizados.

- ¿Cuál es la propuesta del gobierno regional de Cajamarca con relación al uso de los minerales estratégicos que el territorio de Cajamarca posee?

- En primer lugar, que se apliquen los principios de racionalidad, de equidad y de justicia en el gobierno y en la visión del país. Que prevalezca la visión de Estado unitario, que los recursos naturales son de todos los peruanos y que, por lo tanto, Cajamarca, que tiene cuatro proyectos mineros en operación, no puede ser irracionalmente aniquilada para satisfacer la voracidad del gran capital o de las trasnacionales, especialmente estadounidenses.

De ahí que nosotros planteamos que los cuatro proyectos mineros son los suficientes para los próximos 30 años, si se revisa la legislación, si hay una reforma tributaria para poder apalancar el desarrollo sostenible de la región y generar las bases de un modelo de desarrollo transformador, productivo e inclusivo. Un proyecto que pase a utilizar y reforestar 5 millones de hectáreas, que ponga énfasis en la energía eólica, en la energía alternativa y energía con el recurso agua de la cuenca del Marañón, y que ahí centremos las grandes inversiones. Pero que no sea más la expansión irracional de la minería, y esto va acompañado de la necesidad de elaborar una nueva Constitución que recupere la soberanía sobre los recursos naturales de Cajamarca y del Perú.

Es decir, la soberanía sobre el gas natural, el petróleo y los minerales, especialmente los más importantes, como el cobre. No se puede ceder fácilmente, como ocurre en este momento, con una normatividad que privilegia al gran capital.

Tenemos un modelo de desarrollo que consistiría en invertir 300 millones de soles en agricultura. La recuperación de soberanía de los recursos hídricos es imprescindible porque las mineras pueden obtener el uso de agua de por vida, mientras que los campesinos no pueden hacerlo para regar sus cultivos. Las empresas mineras ganaron, por puesta en mano, en solicitar el uso del agua. Por eso la lucha por el agua en Cajamarca, y en el Perú, va ser el tema de los conflictos y la gran confrontación que algunos podrán ver como antinversión, antiminera o antiextractivista. Pero en el fondo es la confrontación de un modelo económico neoliberal, primario-exportador extractivista, irracional, y, de otro lado, un modelo de desarrollo que privilegie la racionalidad que debe existir en un Estado con visión estratégica, que pueda ser capaz de generar las bases de un desarrollo más sostenible y de una economía más solidaria.

HUMALA PERRO GUARDIAN DE OLIGARQUIA MINERA

Dicen Maestros peruanos.

MAESTROS ANUNCIAN HUELGA INDEFINIDA DESDE EL 20 DE JUNIO.

Los maestros peruanos condenamos el Estado de Emergencia en la Provincia de Espinar-Cusco decretado el Lunes 28 de Mayo por el gobierno fascista de Ollanta Humala y su Presidente de Consejo de Ministros el militar retirado Oscar Valdés Dancuart, afirmó el Profesor Mauricio Quiroz T., Coordinador del Movimiento Magisterial Germán Caro Ríos.

No puede ser posible que a los peruanos que protestan contra la contaminación de la minera Xstrata Tintaya y su negativa a incrementar el % del aporte de utilidades para el desarrollo de la Provincia de Espinar, se les haya disparado balas a mansalva produciendo la muerte de dos hermanos cusqueños y mas de treinta heridos.

El enfrentamiento de hoy Lunes 28 de Mayo ha sido desigual y ha sido una provocación del gobierno humalista. Es el gobierno el que provoca enviando a funcionarios subalternos a sabiendas que los pobladores demandaban la presencia de los Ministros del Ambiente y de Energía y Minas.

Resulta descabellado afirmar que los campesinos antimineros son responsables de la violencia pues ellos no tienen armas metálicas mientras las fuerzas policiales del Estado tienen fusiles, pistolas y bombas lacrimogenas. El caso del Fiscal ha sido posterior a la cruel represión desatada por la Policia Nacional.

El gobierno humalista permite, como en Cajamarca, que este tipo de empresas contaminen las aguas y ecosistemas chantajeandonos con un mísero Canon Minero- que es solo parte del Impuesto a la Renta- sin que se respete los derechos de las poblaciones andinas.

Con el chantaje del dinero, el gobierno de Humala-Valdes chantajean a los pueblos para arrodillarse a la oligarquía minera pero eso es totalmente reaccionario. Los maestros consideramos que es justo, atenderse los reclamos del Pueblo de Espinar como los de Cajamarca contra Minas Conga.

Así, el Estado peruano ingresa a una crisis política y moral general y el gobierno humalista se convierte en perro guardián de la oligarquía minera, señaló el dirigente magisterial.

Los maestros peruanos también tenemos problemas pues desde hace mas de 6 años no tenemos aumentos salariales porque el gobierno aprista antes y hoy el gobierno humalista, con una Ministra de Educación seudo socialista Patricia Salas, pretenden condenar a mas de 300,000 maestros a no gozar de aumentos por no haber ingresado a la Ley 26092, de seudo carrera pública magisterial, en la cual nuestros derechos serán liquidados.

Señaló, finalmente, que el próximo 20 de Junio los maestros peruanos ingresaran a una Huelga Indefinida bajo la dirección del CONARE-SUTEP.

EL VERDADERO OLLANTA HUMALA

Por: Carlos Angulo Rivas.

Ollanta Humala no tenía por qué ser diferente. El Perú desde 1990 vive la fantasía del cambio económico, político y social. Cada elección presidencial ha sido desde entonces una frustración de confiadas ilusiones. El país no se sacude de la putrefacción política, la corrupción y el libertinaje de los representantes elegidos; deshonestidad e indignidad acrecentadas a través del desastroso primer gobierno de Alan García 1985-1990.

En 1990 con los votos de la izquierda, Alberto Fujimori se hizo del poder derrotando a la derecha oligárquica representada por el candidato Mario Vargas Llosa. Fujimori se transformó e inició una dictadura neoliberal de proporciones inimaginables, violatoria de todos los derechos ciudadanos. Alejandro Toledo, luego de la marcha de los cuatro suyos, enfrentó a la dictadura fujimorista y ganó las elecciones con los votos de la izquierda, pero gobernó para Estados Unidos con la oligarquía y para la oligarquía. Alan García el año 2006 mediante el fraude del “cambio responsable” volvió a palacio de gobierno y gobernó aplicando un programa neoliberal extremista al servicio de las empresas multinacionales, el imperialismo, la oligarquía y los sectores de la mafia narco-política.

En este contexto, Ollanta Humala inicia una carrera política motejada de “chavista” a través de los medios de comunicación parametrados por los grupos de poder. Sin embargo, ayudado por las ONGs de la intelectualidad progresista se desprende de la línea divisoria latinoamericana del presidente Hugo Chávez y el ALBA y tímidamente, para parecer de izquierda, se acerca al presidente Lula de Brasil. Los intelectuales de las ONGs le preparan el manifiesto de la “Gran Transformación” y hacen alianza con el bisoño aunque calculador comandante Humala. Desde un punto de vista revolucionario la “Gran Transformación” fue un programa neoliberal moderado sin ninguna reforma estructural de cambio político, económico y social, no obstante, sirvió a los propósitos de aglutinar a la cola de Ollanta Humala a los sectores populares, sindicales y campesinos: el voto de la izquierda en el Perú. Una vez más la izquierda electoral colocó en palacio al presidente de la república, pero el proclamado Ollanta Humala sacó su verdadero rostro de inmediato y entregó los sectores productivos, el ministerio de Economía y el Banco Central de Reserva a los grupos mafiosos y de poder oligárquico derrotados en las elecciones. Y a continuación para contentar a las ONGs nombró de primer ministro a su financista Salomón Lerner Ghitis, íntimo de la banca judía y del gobierno norteamericano, que incorporó a contados intelectuales progresistas en el gabinete ministerial y en su cuerpo de asesores. Hasta ahí todos contentos, aun cuando el abandono a la “Gran Transformación” y a la “hoja de ruta” ya estaba consumado.

En los primeros meses de gobierno los acomodos de Lerner con la oligarquía en CADE donde llamó a construir un “capitalismo democrático” y con la gran minería multinacional para sus “contribuciones” voluntarias en vez crear el impuesto a las sobre ganancias fueron notorios; y luego las “consultas previas” con el empresariado antes de actuar o empezar a dialogar con los pobladores, así como la debilidad frente a la lucha anticorrupción, mostraron la exacta dirección del gobierno de Ollanta Humala. No habría cambio alguno sino continuidad del régimen de Alan García sin Alan García. Precisamente, se cayó la careta del engaño cuando Lerner anunció el controvertido proyecto minero Conga de Yanacocha-Newmont, empresa depredadora y nociva ambiental; y Ollanta Humala lo ratificó con la sentencia “Conga Va” en antagonismo a los pobladores afectados de tres provincias del la región Cajamarca. Con la declaratoria del estado de emergencia y la caída del primer ministro Lerner, se levantó el manto encubridor de la verdad. Apareció el verdadero Ollanta Humala en el rostro militar represivo del nuevo primer ministro Oscar Valdés. Del diálogo de los hechos consumados, engaña muchachos, de Salomón Lerner Ghitis se pasó a la confrontación abierta y violenta. Se cambió el estilo mas no la política entreguista corrupta y vende patria.

Los millones de votos que obtuvo Ollanta Humala para triunfar sobre la mafia de Pedro Pablo Kuczynski, Luis Castañeda y el apro-fujimorismo, han sido vendidos en exclusiva a los derrotados. Y hoy se gobierna de espaldas a los sectores sociales de las ciudades, los sindicatos y el campesinado, conglomerado de donde Humala sacó la presidencia de la república. Sin embargo, la disculpa de los intelectuales progresistas de las ONGs es que Ollanta Humala ha sido capturado por la derecha y los grupos de poder, cuando la verdad, por trayectoria y formación, es que nos metieron un Caballo de Troya en la izquierda. No debe olvidarse al militar que pasó por la Escuela de las Américas, ni al capitán represor de la base de Madre Mía, ni al asesor militar del general fujimorista Cano Angulo de Arequipa que le facilitó la aventura de Locumba, menos los privilegios de agregado militar en Francia y Corea otorgados por Alejandro Toledo; tampoco la lavada de manos en el alzamiento de Andahuaylas donde dejó en la estacada a su hermano Antauro. Un hombre de principios por más novato que sea difícilmente falta a su palabra y a los compromisos públicos contraídos con el país. El resto son pamplinas.

Con catorce muertos en su haber y centenares de heridos, debido a las órdenes de disparar a mansalva en las movilizaciones populares de protesta contra la imposición de proyectos usurpadores de tierras comunales y además contaminantes, Ollanta Humala, en diez meses de gobierno, se muestra similar a ese indigno militar ecuatoriano, Lucio Gutiérrez, que apoyado por el campesinado de su país llegó a la presidencia de la república y que por faltar a sus compromisos fue destituido por quienes lo eligieron. En el Perú la paciencia está agotada. En política los hechos son los que cuentan y en Ollanta Humala ahora más son las sospechas que las certidumbres, más las mentiras que las certezas. El

pueblo peruano luego de luchar contra la mafia de ultraderecha representada por Keiko Fujimori esperaba un alivio y cuando menos mínimos cambios económicos y sociales, empero hoy en día todo el país censura la estafa de la que es objeto. Ollanta Humala habla de agitación radical y subversiva en los conflictos sociales y olvida con premeditación y alevosía los discursos reivindicativos de su campaña electoral para llegar a la presidencia de la república. Con esta actitud ligada a los grupos de poder multinacionales y nacionales y la prensa parametrada que sirve a esos intereses, Humala está de espaldas a sus congresistas, al pueblo que votó por él, y a los militantes

nacionalistas.

La deserción de Ollanta Humala confirma el itinerario establecido hace un cuarto de siglo. Confirma el ciclo “sui generis” de gobernar, pues administran el país quienes pierden las elecciones y ello ocurre gracias a la corrupción y a la clamorosa ausencia de principios morales básicos en los gobernantes transformados en tránsfugas políticos. El pueblo seguirá sufriendo mientras se deje y no se dé cuenta que en la espera de renovadas promesas electorales está su derrota.

HUMALA ES UN FELÓN CHULILLO DE LAS MINERAS

Escribe: César Vásquez Bazán.

Se va a Europa con su mujer rehilete sujetándolo del saco. Sigue haciendo viajes de turismo. "El hombre", como acostumbran llamarlo algunos de sus adláteres, descansa ahora en Europa.

Mientras en el Perú las papas queman, guachimán de Palacio arranca a otro viaje de placer.

¿Cuántos millones cuesta la jugada?

Solapadamente no más, el desubicado Ollanta Humala se fue turisteando a Europa. Mientras en el Perú los problemas principales del país siguen sin enfrentarse, la reencarnación en el siglo XXI de Sánchez Cerro ha volado al Viejo Continente, donde permanecerá siete días con sus noches.

En su “recargada agenda de trabajo” –esa acartonada construcción a la que siempre acuden los semiignorantes escribas de la prensa de alquiler– se encuentra un almuerzo con la tía alemana Ángela Merkel, una excursión a la OIT, reuniones con burócratas europeos sin mayor peso político y una reunión con los abogados en La Haya.

En el tour, el nuevo chulillo de las mineras conocerá y se quedará con la boca abierta en Berlín, París, Bruselas y Ginebra. Sin duda, los ricos del Perú compraron a este descorbatado sinvergüenza con un plato de lentejas.

Y luego de haber observado que su marido es cada día más amigo del otro chulillo de la política peruana –nos referimos al beodo Alejandro Toledo– la mujer turistea con Humala, no vaya a ser que el avión usado por el felón vaya a convertirse en nave “parrandera” y aparezca por ahí una Lady Bardález, esta vez con los pelos pintados.

La pregunta que los peruanos formulamos a Humala es sencilla y directa: ¿Cuántos millones de soles costará a los pobres del Perú esta semana de turismo en Europa del guachimán de Palacio, la mujer y sus cómplices?

ENTRE LA GENTE TRAICIONADA Y LA SANGRE DERRAMADA

Por: Juan Sheput.

“¿Por qué nos matas presidente, por qué nos mandas matar?” Era la pregunta de una pobladora de Espinar que, angustiada, lloraba ante la brutal represión policial.

“Tú nos prometiste que nos ibas a proteger de las mineras ¿Por qué nos mandas matar?” Volvía a interrogarse la humilde campesina que sentía en carne propia la indiferencia y desconocimiento de la realidad por parte de gobernantes y televidentes en la capital.

“Hasta la vida de los animales vale más” era la frase contundente con que culminaba su intervención la misma pobladora y que bien podría haber sido parte de un diálogo en “Redoble por Rancas” o “El Mundo es ancho y ajeno”. Era demasiado para mantenerse indiferente ante lo visto en el excelente reportaje que Canal N transmitió ayer durante el programa On Line que conduce Christian Hudtwalcker.

A toda acción corresponde una reacción. Un político maduro es capaz de actuar calculando por anticipado la consecuencia de sus acciones. Ollanta Humala no lo hizo. Prometió defender a las comunidades indígenas de los abusos de algunas empresas mineras, recibió los votos por dicha promesa y luego les dio, olímpicamente, la espalda. Antes de juzgar con ojos limeños ¿Cómo creen que se sienten todos aquellos que han sido engañados?

En lugar de emprender una ofensiva política que le permita hacer entender a los marginados de siempre del porqué de su abandono, el presidente Humala ha optado por seguir la lógica militarista que le aconsejan su asesor el Coronel Villafuerte y el Comandante Valdés, ex instructor del presidente Humala y su actual Premier. Con esa lógica se va rumbo al despeñadero y a la ilegitimidad pues es sinónimo de confrontación y decepción.

Nuevamente por abusar del lenguaje de las armas, sangre peruana es derramada. Esa sangre siempre es de los más indefensos. Es la del suboficial de la Policía que es abandonado, del oficial del Ejército que protege su pecho con chalecos de cartón o de los comuneros indignados y engañados. En Espinar hay 4 muertos y decenas de heridos. Una vez más queremos entender con la lógica limeña la triste realidad de nuestros hermanos de la sierra y selva. Se les exige que entiendan el estado de emergencia a quiénes viven, por su abandono, en permanente estado de supervivencia y que votaron por un cambio para dejar atrás la triste realidad que los envuelve. A las muertes de hoy le seguirán las detenciones arbitrarias, ya verán.

Es cierto que los problemas no han nacido hace 10 meses. Pero también es cierto que la situación ha empeorado entre otras cosas por el incumplimiento de los compromisos de campaña del presidente Humala. Si existe violencia e indignación es por ello. Y si a eso le agregamos el desorden con que el gobierno hace frente a este clima de conflicto habría que recordarle al presidente que la falta de capacidad política en su gobierno tiene cargo, nombre y apellido: el Premier Oscar Valdés.

Este proceso electoral es una competencia entre hampones y criminales de guerra.

ELECCIONES, DECADENCIA Y CRISIS POLITICA EN PERU.

Por: Luis Arce Borja.

El próximo 9 de abril se realizaran las elecciones presidenciales en Perú y según las autoridades votaran más de 16 millones de peruanos. Este proceso electoral muestra con nitidez que en este país la crisis del sistema político en lugar de disminuir se ha profundizado aún más. El montaje electoral, con sus vicios, trampas y su modalidad fuera de la ley no deja dudas de la estafa que se prepara contra la población peruana. El ingrediente principal de esta situación es la ínfima calidad moral y política de los candidatos en competencia. Delincuentes, prontuariados, responsables de secuestros, torturas y crímenes de miles de peruanos, son los candidatos que disputan la presidencia de la Republica y algún curul parlamentario. La naturaleza corrompida de estas elecciones sobresale y es notoria en la forma que actúan los aspirantes a presidente o parlamentarios. En Perú cualquier charlatán, mafioso o de los bajos fondos se irroga el derecho de aspirar a sentarse en el sillón presidencial y ocupar un puesto en el parlamento. Sus ofrecimientos de campaña electoral, demagógicos y falsos, han salido del mismo libreto utilizado por Fujimori, Toledo, García Pérez y todos esos presidentes frutos de la lumpenización y descomposición del Perú oficial.

Los grupos políticos y los frentes electorales formados para la ocasión son organizaciones lúmpenes que zanjan a tiros de balas sus contradicciones internas y cada puesto de preferencia en la lista al parlamento se vende en dólares constantes y sonantes. Uno de estos casos se refiere a José Vega secretario general de Unión por el Perú (UPP, que lidera Ollanta Humala), ha sido denunciado por sus propios correligionarios de cobrar cupos por los puestos en la lista para congresistas. Sobre el mismo caso, en enero de este año los diarios peruanos publicaron un escándalo protagonizado por José Vega y Dante Yorges Secretario de Movilización de esta misma organización (UPP) quien había contratado un sicario para asesinar al primero de los nombrados.

Hay varios candidatos que por sus antecedentes penales deberían estar en prisión en lugar de pretender la presidencia del país. Uno de ellos es Alan García Pérez del Partido Aprista (APRA) acusado de ser el responsable de cientos de asesinatos, corrupción, organización de escuadrones de la muerte (comando Rodrigo Franco) y saqueo del dinero del Estado. Otro, es Ollanta Humala, ex militar sindicado por las propias victimas o los familiares de estas de haber cometido crímenes de guerra en 1992 y en cuya lista electoral se anotan prontuariados, delincuentes y fujimoristas. O también Martha Chávez, una de las más radicales defensoras y cómplice política de los crímenes y genocidios cometidos durante el nefasto régimen de Fujimori y Montesinos. Muchos analistas afirman que su campaña electoral se financia con el dinero del robo y del narcotráfico que acumuló Alberto Fujimori durante diez años en el gobierno. Lourdes Flores, candidata de la derecha tradicional, representa en estas elecciones las clases sociales y grupos de poder que en estos últimos 50 años fueron soporte de gobiernos civiles o militares corrompidos y criminales.

Esta crisis se expresa también en la descomposición de las organizaciones y partido políticos de los grupos de poder y del imperialismo, incluida la izquierda oficial. La crisis ha corroído todos los partidos políticos oficiales del Perú, y la existencia de estos es solamente en los periodos electorales. Allí por ejemplo salen a flote los retazos de la izquierda oficial (algunos dicen izquierda caviar) para hacer su acostumbrado juego político que consiste en presentar su propia candidatura (sabiendo que sacaran una miseria de votos), pero en realidad solo buscan un reacomodo con los ganadores de las elecciones. Apoyar el “mal menor” para subirse al carro del triunfador. Desde el año pasado ya tocaron la puerta al grupo de Ollanta Humala en busca de algunos puestos en el congreso. El Partido Socialista (PS) de Javier Diez Canseco fue el primero en buscar una alianza con Humala, y seguidamente lo hicieron los dirigentes de Patria Roja (Partido Comunista del Perú) que en uno de sus últimas conferencias partidarias tuvieron como invitado de honor a Ollanta Humala y a la esposa de éste. Así con el mismo descaro cuando apoyaron y dieron sus votos al APRA en 1985 y después en 1990 a Alberto Fujimori, y seguidamente en el 2001 a Alejandro Toledo, ahora ya calculan la venta de sus raleados votos al mejor postor.

Hasta aquí en líneas generales el problema de la crisis política del Perú y su interrelación con el próximo montaje electoral que resultara no solo una nueva estafa para el pueblo peruano, sino que traerá un gobierno mas corrupto y mas criminal que los anteriores. Pero esta nota quedaría inconclusa si no hacemos mención, como una muestra de la ilegalidad de este proceso electoral, un resumen del historial de algunos de los candidatos favoritos.

Alan García Pérez: Acusado de robos y de matanza masivas de prisioneros y campesinos.

Alan García Pérez, líder del Partido Aprista Peruano (APRA) y uno de los favoritos para ganar la carrera electoral. García Pérez fue presidente del Perú entre 1985 y 1990, cuyo gobierno ha quedado en la memoria del pueblo como uno de los más corruptos y criminales de la historia peruana. Nadie podrá olvidar los cerca de 10 mil muertos a causa de la política contrainsurgente del gobierno aprista. Y nadie podrá olvidar los 12 millones de peruanos hundidos en la pobreza y extrema pobreza del periodo alanista. En 1991, cuando Alan García ya no estaba en el gobierno, fue acusado por el parlamento por diversos delitos, entre ellos enriquecimiento ilícito, contra la fe publica, coimas en la compra de aviones de guerra (Mirage 2000), y otras graves acusaciones. García frente a sus inquisidores, de la misma forma que lo hiciera años después Fujimori, salió huyendo del país para salvarse de la sanción penal que le esperaba. Mas adelante, gracias a un arreglo entre el fujmorismo, el APRA y otros grupos políticos corrompidos, pudo “blanquear” sus delitos contra el Estado y la nación, y regresar al Perú limpio de “polvo y paja”. Entre 1990 y el año 2000 el APRA mantuvo estrechas relaciones secretas con el Servicio Nacional de Inteligencia Nacional (SIN) y el gobierno de Fujimori. Agustín Mantilla, alto dirigente de este partido y hombre de confianza de Alan García fue el encargado de hacer las coordinaciones con Vladimiro Montesinos jefe del SIN y agente de la CIA americana, de quien recibió apoyo económico para sostener al APRA.

El 14 de agosto de 1985, García tenia un mes en el gobierno cuando una patrulla del ejercito dirigida por el teniente Telmo Hurtado asesino a 69 campesinos en Accomarca (Ayacucho. Entre los campesinos eliminados había niños, ancianos y mujeres. Telmo Hurtado justifico esta matanza y el gobierno lo ascendió a capitán. De ahí para adelante, la política de seguridad interna del gobierno aprista se basaría en el crimen, la tortura, el secuestro y la ejecución clandestina organizada desde el Estado. En octubre de 1985 bajo la responsabilidad del gobierno la policía quemó vivos a 34 prisioneros de guerra recluidos en la prisión de Lurigancho (Lima). En junio de 1986, el gobierno aprista ordenó la matanza de 300 prisioneros en las cárceles de Lurigancho, El Frontón y Santa Bárbara.

El régimen de García Pérez fue el primero en organizar grupos paramilitares que se encargaron de secuestrar y ejecutar clandestinamente a los enemigos del gobierno. En 1988 en el seno del Servicio de Inteligencia del Ejercito (SIE) se creo el grupo clandestino llamado “Escorpio”, cuya objetivo fue realizar operaciones clandestinas de secuestro y asesinatos contra supuestos subversivos y opositores al régimen. El grupo Escorpio tenía el apoyo del gobierno y del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Casi en el mismo periodo, Agustín Mantilla, aprista, ministro del Interior y brazo derecho de Alan García, organizó el comando “Rodrigo Franco”. Este grupo en el que participaban el jefe de la policía antiterrorista de ese entonces (el general Reyes Roca), y militantes apristas como el “chito” Ríos, y otros, fue responsable de una centena de acciones terroristas clandestinas y del secuestro y muerte de dirigentes sindicales, profesionales, abogados, dirigentes políticos, estudiantes, periodistas, y otros. Algunas de sus victimas fueron el abogado Manuel Febres y Saúl Cantoral dirigente sindical de la Federación Minera del Perú.

Ollanta Humala: Los crímenes de guerra y su relación con los hombres de Montesinos.

Otro de los candidatos presidenciales es Ollanta Humala Tasso, comandante retirado del ejército y líder de Unión por el Perú (UPP) y del Partido Nacionalista Peruano, una coalición electoral integrada por trásfugas, personajes sin historia política, altos funcionarios del actual gobierno, y militares retirados de la época de Fujimori y Montesinos. Ollanta Humala ante de ser candidato a la presidencia debería ser juzgado por secuestros, torturas y crímenes cometidos cuando participó en los planes contrainsurgentes elaborados por el gobierno de Fujimori y las fuerzas armadas. En 1992 estuvo destacado en la zona de Tingo María (Huanuco) cuando ya Fujimori y Montesinos habían convertido al Perú en un inmenso cuartel militar con cementerios clandestinos y escuadrones de la muerte. Con el grado de capital fue el jefe de la base militar de Madre Mía, y actuaba con el seudónimo de “capitán Carlos” donde según diversas denuncias dirigía operaciones de secuestros y ejecuciones clandestinas de pobladores acusados de subversivos.

En febrero del 2002, mucho antes de que Humala sea candidato a la presidencia, la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), recibió varias denuncias de los crímenes del “capitán Carlos”. Una de estas denuncias es de Aura Felipe Hermosilla quien señala que en junio de 1992 las tropas de Humala secuestraron y desaparecieron a su esposo, Miguel Herrera Ortiz. Otra de denuncias es de Norvil Estela quien responsabiliza al ex comandante Humala de haber asesinado el 6 de junio de 1992 a su hijo Hermes Estela Delgado. La señora Hilda Acuña ha denunciado también que el 30 de enero de 1992, el “capitán Carlos” y una patrulla del ejercito secuestro y asesino a su esposo Anatolio Trujillo y a su hijo Wilder Trujillo cuyas victimas fueron acusadas de senderistas. Hay muchas otras denuncias como estas que indican que este aspirante a la presidencia del Perú y que ofrece un mundo mejor para los peruanos, no es más que un militar comprometido en crímenes y violaciones de los derechos humanos.

Ollanta Humala, como todos los militares con deuda de sangre con el pueblo, no se arrepiente y se siente orgulloso de su actuación en Tingo Maria como uno de los ejecutores de la brutal lucha contrainsurgente que implementaron los militares y que ha costado mas de 80 mil victimas en todo el país en el periodo que va de 1980-2000 (la comisión de la verdad y reconciliación habla solamente de 69,000 muertos). El se siente orgulloso que en un informe del ejercito se califique su actuación en la lucha contra insurgente en Tingo Maria con un puntaje de 97.1 sobre 100: "En el informe se dice que en el año 92 participé con honor en la guerra por la pacificación del país. Obtuve el calificativo de sobresaliente", ha declarado en marzo del 2006 con orgullo. Claro lo de “sobresaliente” no fue gratuito, y con el mismo puntaje y calificativo fueron premiados los mas abomínales hechos sangrientos cometidos por miembros de las fuerzas armadas. Ollanta Humala sigue siendo el más fiel militar de las fuerzas armadas. No hace mucho dijo, “lo que necesitamos es reivindicar a nuestras Fuerzas Armadas”, advirtiendo al mismo tiempo, "¡No toquen a las Fuerzas Armadas! ¡No toquen al Ejército!”. ¿De qué ejercito habla Humala?. De ese cuerpo militar que constituye una lacra pesada para el pueblo peruano expertas en secuestrar y asesinar campesinos y pobladores desarmados. Son muchos los asesinatos, robos, masacres, incendios de pueblos enteros, violaciones de niñas, adultas, secuestros y torturas cometidos por los militares para pensar que el pueblo les puede guarda respeto y consideración. Al contrario la mayoría de los ciudadanos del Perú, sobre todo los que han sufrido las acciones contrainsurgentes, odian y desprecian a las fuerzas armadas y su accionar criminal. Las fuerza armadas del Perú, una de las mas ineptas y corruptas de América Latina, que con justa razón se ha dicho de ellas “estrategas de derrotas históricas”, constituyen el principal escollo hacia una verdadera lucha por el cambio social y político del Perú.

¿Quiénes son los socios de Ollanta Humala?.

Entre los peonajes y asesores personales de Humala aparece el coronel del ejército (retirado) Antonio Loyola, que en 1992 firmo el "acta de sujeción" y apoyo el golpe militar que organizo Montesinos y el general Hermosa Ríos. Carlos Torres Caro, el segundo vicepresidente en la plancha electoral de Ollanta Humala se ha visto vinculado a Genaro Delgado Parker un empresario de televisión (Panamericana Televisión), que durante el régimen de Fujimori recibía millones de dólares de manos de Vladimiro Montesinos y del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Delgado Parker estuvo en prisión y ahí se relacionó con el candidato a vicepresidente del grupo de Humala que se ofreció a defenderlo. Pero eso no es todo, en 1997 Carlos Torres en ese entonces titular de la 39 fiscalia provincial de Lima, fue denunciado penalmente por el abogado Gastón Ortiz por delito contra la administración pública. En el 2001 Torres fue nuevamente denunciado por delitos similares, pero misteriosamente ambas acusaciones fueron archivadas casi clandestinamente.

Otro candidato clave en la lista de Ollanta es Gonzalo García, primer vice presidente en su lista y el “hombre pensante” del grupo. Gonzalo Ortiz ha trabajado con todos los gobierno de turno, y es actualmente director del Banco Central de Reserva un cargo de confianza política recibida del gobierno de Alejandro Toledo. Según este personaje, un posible gobierno de Ollanta Humala se definirá como “neokeynesianismo de izquierda” que se identifica con el “modelo” de Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia, de Tabaré en Uruguay, y los planteamientos de la presidenta Bachelet de Chile. Hay por lo menos un ramillete de candidatos al parlamento con antecedentes penales o acusados por delitos graves. En esa lista figuran Pilar Núñez Miranda, Emiterio Tacuri Huarcaya, Jorge Quevedo Martínez, Víctor Mayorga Miranda, Ana María Centeno, Isaac Mekler Neiman, Aldo Estrada, José Vega Antonio, Hilaria Supa Huamán, entre otros. Todos estos tienen acusaciones en curso en los tribunales penales. Otro de los candidatos (en la lista de Humala) a un puesto en el “respetado congreso” peruano es Blas Miguel Silva Priselac, dueño de las empresas Bionaturista, Fitosana y Kaita, quien en la actualidad es investigado por el poder judicial respecto al delito de narcotráfico y lavado dinero proveniente de la droga.

Ollanta Humala Tasso, destaca dos hechos en su vida: el golpe “contra Fujimori en el 2000 y su actuación en “defensa de la patria y lucha contra la subversión”. Es cierto se sublevó en la mañana del domingo 29 de octubre del año 2000 en el sur del Perú (Locumba (Tacna), y paradójicamente fue el mismo día y la misma hora cuando Vladimiro Montesinos salió huyendo desde el puerto del Callao hacia Venezuela. Muchos analistas peruanos, no con pocas razones, han interpretado la sublevación de Humala, como una forma de distraer la atención para permitir la fuga del asesor presidencial y agente de la CIA Montesinos. Esta sospecha tuvo muchos asideros, sobre todo por el hecho que este militar sublevado en lugar de ser sancionado por la alta jerarquía militar que no perdona estos casos de indisciplina, fue premiado con una agregaduría militar de dos años en Francia y después en Corea del sur y nada menos que con un salario de 8.200 dólares mensuales, además de 26, 000 dólares constantes y sonantes por “cambio de colocación”. Pero esto no es el único caso de sospechas de vínculos entre Humala y Montesinos. En enero del 2006 la “La Ventana Indiscreta”, un programa televisivo entrego pruebas de la ligazón entre Silvio Muñoz Villanueva integrante del equipo de campaña electoral Humala, y el coronel Roberto Huamán Escurra que durante el régimen de fujimori fue el brazo derecho de Vladimiro Montesinos. Silvio Muñoz es el encargado de administrar y vender los inmuebles que posee el coronel Huamán Azcurra, actualmente en prisión acusado de crímenes y robos.

Para concluir solo hay que decir que el pueblo peruano debe rechazar este proceso electoral. No debe dejarse engañar como un pobre carnero que va al matadero. Participar en este proceso, y votar por cualquiera de estos candidatos lúmpenes resulta una actitud de poca nobleza y va contra la dignidad de las personas. No votar, no acudir a las ánforas electorales, y rechazar estas elecciones es una acción mínima para salvar el honor de 16 millones de peruanos. Participar en estas elecciones es prestarse, conciente o inconcientemente, al juego sucio de los grupos de poder y del imperialismo que han organizado estas elecciones para encubrir la grave y profunda crisis política del Perú.

Bruselas, 31 de marzo 2006.

PERU: LOS DELIRIOS POLITICOS DE LA IZQUIERDA OFICIAL.

Por: Luis Arce Borja.

Los viejos peruanos dicen que los amores y las pasiones son causantes de locuras y trastornos mentales de los débiles. Incluso hay una canción popular que dice: “te amo hasta el delirio, loco estoy por ti y he perdido la razón”. Un poco de esto está ocurriendo con los apasionados defensores del “capitán Carlos”, más conocido con el nombre de Ollanta Humala. Amores locos diríamos para calificar a estos tribunos de la impunidad. La semana pasada fue Raúl Wiener del denominado “Comité Malpica”, (*) que se lanzó al ruedo para sacar la cara por el “nacionalista” Humala. Ahora el turno es de Gustavo Espinoza, un antiguo militante del Partido Comunista Peruano (ex pro soviético), que sale en defensa del “capitán Carlos” acusado de crímenes de guerra. Espinosa defendiendo al militar ha dicho en tono de humor negro que la campaña contra este ex oficial de las corruptas y criminales fuerzas armadas del Perú, está orquestada por el gobierno, los medios de comunicación “al servicio de la clase dominante y los partidos tradicionales que buscan afanosamente recuperar un sitial que perdieron hace mucho tiempo. (1)

Que la prensa peruana está al servicio de las clases opresoras, es cierto y ello no es nuevo, pero decir que las clases dominantes han perdido su “sitial” hace mucho tiempo, eso solo cabe en una apreciación surrealista de la sociedad peruana.¿Así que las clases dominantes y los partidos tradicionales perdieron su sitial hace mucho tiempo?. O sea que los grupos de poder, llámense la gran burguesía y los terratenientes, ya no están donde estaban antes, en el poder del Estado?. Ah que novedad saber que los doce apóstoles, como se conoce a las dos familias mas ricas del Perú han sido desplazadas del poder económico de este país. Entonces quién maneja la economía del país, quién sigue saqueando las riquezas producidas por los trabajadores, quién sigue hundiendo en la miseria a mas del 60% de la población peruana, quién sigue controlando el poder judicial, las fuerzas armadas y todas las instituciones represivas del Estado. Ni las clases opresoras ni sus partidos políticos han perdido un milímetro de su “sitial” privilegiado en el saqueo del país y en la explotación de las masas pobres del Perú. Por el contrario, a causa de la grave crisis y descomposición política en las filas de la izquierda oficial, en el movimiento sindical popular, y como consecuencia de la traición y derrota de la guerrilla maoísta, la derecha, los grupos de poder y sus organizaciones políticas han consolidado su sistema de de gobierno “democrático” y poder en el Estado.

Las clases dominantes o los grupos de poder en Perú, no han perdido su “sitial”, y siguen controlando el poder del Estado de la misma forma que lo hacen desde hace cerca de 200 años. Las riquezas, las fábricas, el comercio y la banca siguen en poder de esos grupos que manejan el Perú como si se tratara de una parcela de tierra. Y son estos grupos lo que deciden omnímodamente, las leyes, las reglas políticas, el circo electoral, y el tipo de presidente fantoche que se requiera el país. Que por el gobierno hayan desfilado administraciones civiles o militares, o que se hayan sentado en el sillón presidencial individuos como Fernando Belaunde o Alberto Fujimori, o Alejandro Toledo y ahora Alan García, ello no modificó la esencia y el carácter de clase del Estado y la sociedad peruana. Los corrompidos procesos electorales, el funcionamiento del parlamento basura repleto de tránsfugas, mediocres, lumpenes y busquillas de todo calibre, las medidas antilaborales, la corrupción general en el Estado, la impunidad para asesinos y genocidas, son algunas de las pruebas de que en Perú, las clases dominantes no han sido movidas del pedestal de la injusticia y la explotacion.

No hay ninguna razón objetiva para decir que los partidos tradicionales han perdido su sitial. Si los partidos de los grupos de poder ya no cuentan en la política, como antes, ¿cuáles son ahora los partidos que rigen la política peruana?. Será acaso el Partido Nacionalista de Humala integrado por ex fujimoristas, ex apristas (2) y militares criminales, por toledistas, por antiguos saurios de Izquierda Unida (IU) como Carlos Tapia (3), Edmundo Murrugarra (4) y otros. O será Unión por el Perú (UPP), organización fundada por Javier Pérez de Cuellar, ex secretario general de la ONU y cuadro internacional del imperialismo yanqui, que en las elecciones pasadas promovió la candidatura electoral de Humala. Unión por el Perú tiene en sus filas no pocos colaboradores del régimen mafioso de Alberto Fujimori, y en el parlamento ha sido aliado de los peores personajes de la política peruana. Estos grupos políticos, tanto el nacionalista de Humala así como el fundado por Pérez de Cuellar, si bien es cierto, no son “tradicionales” por haber sido creados solo para las elecciones mas recientes, son tradicionales por sus objetivos políticos de derecha y por su inmersión en la podredumbre política del Perú.

De otro lado, al “capitán Carlos”, sin ser “tradicional”, en el poco tiempo que tiene en la política ha sido un verdadero camaleón. Se inicio como partidario político de regresar a la sociedad clasista, esclavista y teocrática del Tanhuantinsuyo. Recientemente en su “ideario” político, hecho publico para las ultimas elecciones, se declaró seguidor de las ideas del reaccionario y proimperialista Víctor Raúl Haya de la Torre. Pero al “capitán Carlos” no hay que olvidarlo en su mejor faceta referida a su accion criminal contra campesinos y pobladores que sostenían la lucha armada en Perú y que luchaban contra el régimen criminal de Fujimori. Y no hay que olvidarlo tampoco como un militar fabricado en el seno de fuerzas armadas del Perú, cuyo pasado histórico-político se vincula a la represión sangrienta del pueblo peruano y a la defensa de los grupos de poder y del imperialismo. De ahí no resulta gratuito que este militar, ahora reciclado en la politica, abogue por la construcción de “una Fuerza Armada sólida moralmente y disuasiva físicamente”, y que diga que él pertenece a la “familia militar”. Y no resulta menos extraño que Humala haya sido distinguido y premiado por sus superiores en pago a sus meritos en la lucha contrarrevolucionaria en el Alto Huallaga el año 1992, que como lo confirman la historia, resulta uno de los periodos mas sangrientos en el conflicto interno que vivió el país.

No hay que olvidar tampoco, que es la misma CIA americana la que en Perú ha fabricado progresistas, nacionalistas y hasta antiimperialistas de laboratorio. El mismo Alan Garcia en su campaña electoral de 1985 se presentó como antiimperialista y enemigo del capital privado en la banca y contrario a pagar la deuda externa. La izquierda oficial, incluida Gustavo Espinoza votaron por este candidato del pueblo y no de la derecha como dijeron, y los resultados apocalípticos para el pueblo ya no merecen ni mencionarlos. Lo mismo ocurrió en 1990 cuando las fuerzas armadas y la CIA americana fabricaron a Fujimori como el candidato electoral del cambio y contra el movimiento de derecha del escritor Vargas Llosa. Ahí también la izquierda oficial incluido por supuesto Gustavo Espinoza votaron por el “chinito” del pueblo que se presentó como antineoliberal y enemigo del shock económico que hundió en la pobreza a mas de la mitad de los habitantes del Perú. Lo mismo ocurrió años depuse con Alejandro Toledo, y por supuesto, no falto ni Gustavo Espinoza ni la izquierda oficial en ese circo que se llamo los “cuatro suyo” que le sirvió a Toledo de trampolín para llegar a la presidencia de la Republica. En cada uno de los casos mencionados, los izquierdistas peruanos, no dejaron de hablar de la “derrota de la derecha”, y el cambio en la correlación política en el seno de las clases dominantes que sólo existió en sus cabezas pero no en la realidad.

Y hablando de partidos tradicionales, hay que mencionar al APRA, envuelto en hechos de corrupción y crisis interna como todos los partidos de la gran burguesía, ha ganado las últimas elecciones, y ello prueba que los “partidos tradicionales” siguen en vigencia y son inmovibles como representantes de los grupos de poder en Perú. Que estos partidos políticos por razones tácticas coyunturales cambien de nombre, de logotipo, de discurso y hasta de personas, no significa que estén fuera de carrera política o como dice “inocentemente” Espinoza han perdido su “sitial hace mucho tiempo”. Basta poner como ejemplo el gobierno de Fujimori o el de Toledo, para incidir en la forma que actúan los “partidos tradicionales”. Accion Popular (AP), el Partido Popular Cristiano (PPC), y el APRA, sin haber ganado las elecciones hicieron cumplir sus programas políticos, e incluso sus cuadros políticos fueron nombrados ministros y altos funcionarios del gobierno.

¿Cuáles son las raíces de las ideas subjetivas y surrealistas en la izquierda oficial?.

En este caso diríamos que en las “ideas” de esta izquierda (hablar del desplazamiento de los grupos de poder, la no vigencia de los partidos políticos de la gran burguesía, y escoger a tal o cual vagabundo como “nacionalista” y “antiimperialista”), se mezclan raíces ideológicas políticas y la perdida de perspectiva como organización política, incluso hablando estrictamente en el terreno electoral. En efecto, los pequeños grupos o retazos de lo que fue Izquierda Unida (IU), hundidos en una espantosa crisis y descomposición, solos no son capaces ni siquiera de logran un puesto en una conserjería en un edificio de segunda clase. Si en la década del 80 la izquierda oficial podía alcanzar hasta el 30% del electorado peruano y lograr con ello puestos en el parlamento, en los consejos municipales y hasta en el gobierno, central ahora no alcanzan ni el 0.1% de los votantes.

¿Cómo la izquierda oficial llegó a esta situación?. Se subastaron al APRA, al fujimorismo, al toledismo y ahora hacen lo mismo con el “nacionalista” Humala. Su bancarrota ha sido histórica y política y se vincula a la crisis general de la sociedad peruana, cuyo fenómeno se refleja en forma extrema en la economía, la política y en lo social e ideológico. En estos hechos radica la causa principal de que esta izquierda se haya auto liquidado como organización política, y que ahora busque afanosamente un militar para lograr su miserable sobrevivencia. Los trabajadores ven en ella sólo una ruma de políticos oportunistas y comodines, que con el afán de colarse en cualquier lista electoral han abandonado hasta sus antiguos discursos clasistas. Ahora mismo “Patria Roja” (Partido Comunista del Perú) el mas rojo del panorama izquierdista del país, no solo se ha reacomodado en las listas electorales del partido de Humala (Partido Nacionalista Peruano) sino que incluso ha ofrecido entregar 100 mil dólares para lograr las mejores ubicaciones en las próximas elecciones municipales (5).

(9 de septiembre 2006).

Notas:
(*). Comité Malpica. Uno de los dirigentes de este grupo, remanente de la izquierda oficial, es Ricardo Letts, ex parlamentario, fundador de Izquierda Unida (IU) que desapareció del mapa sin dejar rastro político positivo. Letts, fue también fundador del Partido Unificado Mariateguista (PUM) y de la Asamblea Nacional Popular (ANP) que la izquierda oficial peruana uso como carga montón electoral, y que murió sin pena ni gloria.

1. Gustavo Espinoza. “A Ollanta Humala lo quieren hacer polvo”, 3 de septiembre 2006.
2. Gonzalo García Núñez fue candidato a la primera vicepresidencia en la plancha de Ollanta Humala, personaje que en los años 60 y cerca del 70 fue “bufalo” aprista en la Universidad de Ingenieria. En 1968 dejó la bufaleria aprista y se convirtió en velasquista, y gran admirador del regimen militar. En el 2001 se convirtió en toledista y fue presidente del Banco de Reserva del Perú.
3. Carlos Tapia, es un propietario de una ONG y fue uno de los fundadores de Izquierda Unida (IU). Durante el régimen de Fujimori aspiro a ser ministro del Interior, y a la caída de este fue nombrado integrante de la Comisión de la Verdad y Reconciliación de Perú, que como sabe se organizo para ocultar los crímenes cometidos por las fuerzas armadas del Perú. Ahora es vocero oficial de Ollanta Humala.

4. Edmundo Murrugarra Florián, antiguo dirigente de Izquierda Unida (IU). Fue senador de IU durante 1980, 1985, 1990 y 1992. Durante el gobierno de Toledo fue nombrado asesor del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo. Ahora es consejero de Humala.

5. Denuncia publica del COMITE DISTRITAL DE SANTIAGO DE SURCO del Partido Nacionalista Peruano, Surco, 8 de Septiembre del 2,006. Publicado en el Diario Internacional, número 204 del 9 de septiembre 2006.

HUMALA ES UN POLÍTICO CON IDEOLOGÍA NEOCONSERVADORA

Por: Oscar Ugarteche.

(ALAI). Tras la "masacre política” de diciembre del 2011, Ollanta Humala ha decidido convencer al mundo de que no solo es un militar sin palabra, sino un político con ideología neoconservadora. Este convencimiento se lo hizo primero a los venezolanos que lo apoyaron en la campaña del 2006 y luego a los brasileños que lo apoyaron en el 2011, y ahora lo viene llevando a la calle. No ha bastado “limpiar” a su gobierno de funcionarios progresistas, ahora es fundamental declarar la lucha de clases a la antigua, a balazo limpio. En distintas partes del Perú, y con el aplauso de la pintoresca y bravucona derecha nacional, Ollanta Humala y su gobierno se enfrentan y desafían al pueblo que ha votado por él. ¿Para qué?.

Humala pretendió ser el caudillo progresista esperado en dos décadas. Participante del Foro de Sao Paulo, los partidos políticos de la izquierda latinoamericana lo acogieron y apoyaron en sus campañas diversas desde el 2005. La derecha lo acusó por todo esto de ser primero el candidato de Chávez y la señora Heredia fue perseguida por una parte de la prensa peruana a partir de las elecciones del 2006 por sus vínculos con Venezuela. Por esto tuvo de portavoces de campaña a Mocha García Naranjo y a Nicolás Lynch que venían de las izquierdas.

Luego de su salto a la esfera de influencia de Brasil para la campaña del 2011, creando una mejor imagen de amigo de Lula da Silva y con posiciones más moderadas, la misma prensa lo persiguió por tener un asesor que representaba los intereses empresariales brasileños. El día del triunfo electoral, en junio del 2011, los titulares limeños no lo dieron por ganador sino por empate y anunciaron la necesidad de una concertación política. La derecha decía que éste no podría gobernar sin ella. De allí salió la baraja conservadora dentro del gabinete nombrado el 28 de julio del 2011. Sin embargo ni entonces ni después hubo concertación. La que hizo la derecha fue un asalto al poder. Lo que hay es una vuelta de la tortilla. Una revolución en su sentido cabal. Ganaron los que perdieron y perdieron los que ganaron como ya se dijo hasta la saciedad.

Una cosa es la prensa limeña conservadora y otra la realidad política en el campo. Cuando en Espinar el 76% de la población que ha votado por el candidato ve como ya de presidente los agarra a balazos, la cosa está complicada. Peor si encima mete a la cárcel a la gente de la Vicaría de la Solidaridad de Sicuani por terrorismo que fue a ver qué pasa. Y aún peor, cuando además presiona al presidente de la Corte Suprema a hacer cosas reñidas con la independencia de poderes y lo consigue, permitiendo así el secuestro de autoridades electas para su juicio en otras jurisdicciones. Lo que hay en el Perú, a un año de electo el nuevo gobierno, es un régimen mafioso y matonesco no muy distinto al de Fujimori.

Queda la interrogante de si Ollanta Humala piensa algo. Cualquier cosa. Y si tiene alguna línea. Cualquier línea. Reflejos políticos claramente no tiene. Descartado el verbo “pensar”, ¿Creerá que va a terminar su gobierno? ¿Cómo lo va a hacer? Que Washington piense que esto se arregla a balazos en el nombre del control del terrorismo es un tema relacionado al negocio de la venta de armas. Lo que a los peruanos nos concierne es nuestro país y adónde va. Cada vez hay menos ciudadanos dispuestos a que los atropellen en todo el país. Ese es el único complot. Hay más ciudadanía. Y los jóvenes de ahora son más ciudadanos que lo que han sido en mucho tiempo al margen de la geografía. Medio Oriente nos muestra que la calle pesa en el mundo y el Perú no es una excepción, aunque esa calle sea de tierra en un pueblo con un río contaminado al lado.

Venimos de una dinámica de desintegración nacional que comenzó en la década del 80, cortesía de Sendero y García, a través de las masacres, la hiperinflación y el colapso económico de los años 80. Se intentó recuperar el sentido nacional mediante la estabilización económica de los años 90, las investigaciones sobre corrupción de Fujimori y sus secuaces, y la formación de Comisión de la Verdad en la primera parte del siglo XXI. Tras la elección de Humala en simultáneo tenemos como siempre a la cruz y la espada actuando juntas. El Primer Ministro nombrado en diciembre resulta una expresión del fujimorismo castigado en junio del 2011 por el voto presidencial. Este ha tomado partido en un tema muerto y acabado, como es la sentencia de la Corte Interamericana sobre la Embajada del Japón (1997). Al mismo tiempo, el cardenal echó al padre Gastón Garatea S.S.C.C., ex Comisionado de la Verdad, de la práctica religiosa en Lima. El tema de los militares en los años aciagos ha revivido de la mano de cruz y la espada. Días más tarde se violentaron las protestas sociales anti mineras mientras la policía secuestraba a los alcaldes para enjuiciarlos fuera de su jurisdicción legal. En el Perú, los derechos humanos de los alcaldes son una cojudez total, parafraseando.

El tono de la renuncia de la congresista Verónica Mendoza del Partido Nacionalista la mañana del lunes 4 de junio debería de alertar a Humala y todo su combo, civil, religioso y militar, que pueda que no acabe su periodo. Dice: “La represión como un resorte automático frente a las demandas populares genera más resistencia de la gente, cayendo en un círculo vicioso. No obstante, condenamos tajantemente todo tipo de violencia venga de donde venga. Es necesario que las organizaciones sociales, la sociedad civil y todos los sectores que expresan su malestar por la imposición de las industrias extractivas se manifiesten de forma democrática, organizada y pacífica. Ni un muerto más, ni civiles ni personal policial. ¡Ni un muerto más! Hago un llamado a defender la vida con la vida, no con la muerte.”

Y la Coordinadora de Derechos Humanos el mismo lunes 4 de junio ha pedido la renuncia del Premier Valdés. Si los jóvenes tomaran conciencia de su poder, esto podría devenir en marchas de renuncia del Presidente de parte de organizaciones crecientes de la población afectada no solo por la minería sino por el engaño electoral del 2011. Mientras tanto faltan cuatro años de gobierno.

HUMALA SE INCRUSTRA EN EL SISTEMA MAFIOSO DEL FUJIMORISMO

Por: Oscar Ugarteche (*).

El complemento directo de “Adiós Humala” es “bienvenidos fujimoristas”. Con las técnicas y sistemas mafiosos, el gobierno de Humala ha dado el gran viraje. La llamada hoja de ruta dibuja una trayectoria de 180 grados que se ha dado constantemente desde el inicio del gobierno. Es la ruta del viraje en la política exterior ya mencionada (ver “Adiós Humala”), en la política de género, en la política ambiental y en la Política. Lo demás no tiene viraje alguno, es el piloto automático hacia la derecha natural de todo gobierno, al que se refiere Patricia del Río en su columna en un diario limeño.

Cuando dispararon contra los que protestaban en Espinar, votantes de Humala en su gran mayoría, ya estaba cumplida la hoja de ruta. El viraje ya es de 180 grados y está el partido y su jefe enfrentado a sus aliados y miembros. En la calle esto tiene como resultado el aumento de las protestas y quizás -en un efecto de bola de nieve- reproducir lo que Santos, presidente de la región Cajamarca, dijo con tanta certeza hace pocos días: procesos sociales análogos a los de Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez en Ecuador y Sánchez de Losada y Carlos Mesa en Bolivia. Esto por no mencionar a los que se produjeron en Argentina con “el que se vayan todos” en diciembre del 2001 o el propio pueblo peruano del 2000 cuando los cuatro suyos marcharon para sacar a Fujimori. En la calle peruana actual, los actores son los jóvenes y los afectados por la minería. Ellos no necesitan de líderes naturales. Podrían autoconvocarse bajo el lema “que me devuelvan el voto”.

Ya efectuada la correctamente llamada “gran transformación” (Ayer con la gente, hoy contra la gente) la hoja de ruta ha colocado al congreso de la república en un disparadero. Está el partido de gobierno a 180 grados de su punto de inicio lo que lo coloca como aliado natural de sus adversarios y opositor de su bancada. De esta forma debe de entenderse el inicio de las renuncias de sus partidarios y aliados a la bancada. Esto le va a quitar la escueta mayoría simple que obtuvo. Lo que le debería de seguir es la alianza con los fujimoristas para poder elegir un presidente del congreso dentro de un mes. Esta es la ocasión perfecta para que Kenji Fujimori llegue a la presidencia del congreso. Parece que él trabaja un poco más que su hermana que no va nunca. Esa alianza reforzaría tanto los aspectos siniestros montesinistas del régimen (e.g. cambio de leyes en la noche, sembrado de armas, encarcelamiento de defensores de derechos humanos) que ya se ven, como los propiamente dictatoriales-fujimoristas, que sobra mencionar. ¿Otra vez teléfonos interceptados y amenazas telefónicas de muerte? Si algunos congresistas y diplomáticos políticos no están renunciando ahora aún es por razones de trabajo e ingresos. Pero otros sin duda seguirán los pasos ya dados por Verónica Mendoza, y seguido por otros. Mendoza es fundadora del Partido Nacionalista por cierto.

Humala no puede gobernar los próximos cuatro años sin tener mayoría en el congreso y eso solo se lo da una alianza con el Fujimorismo ahora. En realidad en el ejecutivo solo le falta rebalancear la cancillería y poco más. Los ministros actuales hubieran estado en los años 90 encantados como tecnócratas “asépticos”. Francisco Tudela, ex canciller de Fujimori aceptaría encantado la cancillería. Por otro lado, la cancillería no ha pintado en el viraje de la política exterior peruana. Esa gran transformación vino de Palacio.

Lo que hace pintoresca a la derecha peruana, es que nunca ha calculado el efecto de sus actos río abajo. Esto es por la frivolidad rampante. Este no es un complot peruano, ni siquiera es uno internacional. Los temas de la contaminación y una mejor distribución del ingreso minero son universales y están brotando de forma espontánea en el mundo. Lo pintoresco es que cuando revienta el problema, se sorprende muy tarde, se convierte en víctima, y acusa a todos los pobladores de “terrorismo”, que en el Perú tiene mucho atractivo mediático por la existencia de Sendero en los años 80. Es un recurso barato usado por la prensa escrita y televisiva adicta al Fujimorismo (que aún pervive) para generar miedo nacional a las protestas en la asociación “terrorismo=senderismo”.

Con eso cree que produce desafección popular a las protestas. Todos los peruanos terminamos pagando la cuenta de esta tontería. Los analistas políticos peruanos deberían estar alimentando a la prensa, de proyecciones de los efectos de estos movimientos a diez años plazo y advirtiendo a la prensa de dejarse de frivolidades. ¿Alguien ha pensado cómo se haría si cayera Humala? Faltan cuatro años de gobierno y el partido gobernante está perdiendo la mayoría simple en el congreso. “Es el marxismo que tiende sus brazos para destrozar el progreso logrado” dirá algún editorial de esos periódicos que no sirven ni para envolver pescado.

Ahora está claro que debería de existir una fórmula constitucional para pedir la vacancia de la presidencia de la república, de la misma manera que la hay para alcaldes y presidentes regionales. Incumplir con las promesas electorales es una buena razón.

- Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org

OLLANTA HUMALA Y EL LABERINTO DE SUS ALIADOS DE “IZQUIERDA”

Luis Arce Borja.

En junio del 2006 escribí un articulo de crítica a los personajes de la» izquierda oficial” peruana que durante la campaña presidencial del 2006 se subieron al carro electoral del comandante Humala. Llamaron a votar por este militar acusado de crímenes y torturas. Ese artículo revive en el 2011 cuando esos mismos personajes vuelven con más decisión y repiten su apoyo por este militar que ganó las elecciones presidenciales y actualmente se perfila represivo y se dirige a instaurar un régimen de dictadura militar “constitucional”.

Estos personajes, algunos con muchos años encima y hasta jubilados fraudulentamente siguen desfilando bajo la misma bandera de estafas electorales y de servilismo político. Por ejemplo, uno de estos personajes es Gustavo Espinoza Montesinos, quien en junio del 2011 saludando el triunfo electoral de Ollanta Huama dijo: “Estamos al pie de la esperazas… primera vez en la historia patria que un movimiento popular progresista y avanzado logra hacerse del gobierno”. Pero el delirio de Espinoza fue mas lejos cuando señalo que con el triunfo de Humala, había llegado finalmente a “nuestras playas una verdadera revolución” que por las condiciones en las que se desarrolla “es más avanzada y apunta al socialismo”.

La lista de estos personajes es enorme. Solo para mencionar algunos de ellos, ahí está Hugo Blanco, Javier diez Canseco, Raúl Wiener, los dirigentes de la Confederación General de trabajadores del Perú (CGTP), el grupo “Patria Roja” y otros que desde el 2006 se enrolaron en el proyecto reaccionario del “nacionalista” Humala. El tiempo no ha modificado en nada la conducta política de los grupos y personajes de la izquierda legal del Perú. Bajo el pretexto del “mal menor”, han manipulado a las masas y las han llevado tras el carro electoral de los candidatos de los grupos de poder y del imperialismo. Usan un discurso cínico cuyo objetivo es servir al gobierno de turno. Su método es el mismo. Se venden en cuerpo y alma al nuevo gobernante. Usan loas y los mejores calificativos para justificar su servilismo.

Pero cuando el presidente de turno que ellos contribuyeron a llegar al poder, inicia su ciclo reaccionario y de represión, la “izquierda” hace contorciones y con facilidad se declara “oposición”. Pero tal “oposición” es inexistente. Su objetivo en este periodo es infiltrar una vez las masas y sobre todo los sectores en conflicto y desde el interior desviar la lucha popular. Un ejemplo reciente de esto es el conflicto del pueblo de Cajamarca y la actitud represiva del militar Ollanta Humala. Ahí acaba de hacer su ingreso los personajes de izquierda, quienes desde la CGTP o de sus magras organizaciones “amenazan” con movilizarse contra el gobierno de Humala que ellos llevaron al poder. Por Ejemplo, Hugo Blanco quien durante la campaña electoral dijo “yo voto por Humala” acaba de hacer un llamado para “ponerse del lado de los hermanos cajamarquinos contra el presidente que los traicionó”. Aquí no hay ninguna traición, el mas despistado en política podía saber que este militar no era otra cosa que la continuación de los gobiernos anteriores.

LA IZQUIERDA DE DON JACINTO PELAEZ Y EL VOTO POR HUMALA.

Y cuando ustedes piensan con justa razón que la izquierda peruana, maltrecha y despreciada por tantos engaños y amores ingratos, aprendió la lección y que ahora no hay héroe o villano que le tome el pelo, se equivocan de cabo a rabo. Ahora en pleno 2006, con ojos moribundos y lastimeros de tantos fracasos, mira con destellos libidinosos al comandante Ollanta Humala, también fornido, de gruesas palabras y ducho en manejo de armas

La izquierda peruana, mejor dicho los minúsculos retazos de lo que ayer se llamaba "izquierda unida", nos hace recordar a la joven desdichada y sin suerte de la novela de don Jacinto Peláez (*). La pobre chica, narra don Jacinto, ya no era virgen como para sentirse orgullosa, y a golpe de engaños y mentiras tenia diez hijos de diferentes progenituras. Su vida era triste y errante, maltrecha, y sin belleza nadie la tomaba en cuanta, ni siquiera para contarle un nuevo cuento. Qué tristeza había en su vida.

En 1985, como doncella en flor, abrieron los ojos y se entregaron a Alan García Pérez, en quien vieron al buen mozo, joven y fornido que les deparaba un destino confortable y prometedor. Pobre izquierda, y ahí fue engañada, por decir una frase de la novela de don Jacinto Peláez. Después, cuando pasó los 9 meses y se dieron cuenta del engaño ya era tarde. Lloraron y gritaron derechista y reaccionario. Poco tiempo después, en 1990 apareció como un príncipe encantado Alberto Fujimori, un chinito con saco y corbata que les crispo el corazón y el flechazo fue a primera vista. La izquierda, un poco en sueños y un poco en la realidad, navegó en los oropeles del poder. Engañada vilmente por García Pérez, llamó a votar por el pretendiente Fujimori. Dijeron que éste era el “candidato del pueblo”. Y ahí nuevamente volvió a ser miserablemente engañada. El chinito salió más mentiroso que el propio García, y como narraría don Jacinto Peláez, esta infeliz moza cayó una vez más en las lujurias de sus ambiciones.

Pero no crean que esta desdichada izquierda aprendió la lección, y como dice con sabiduría don Jacinto, "gallina que come huevo así le corten el pico", volvió a repetir la historia. En el 2001, sin ningún remordimiento de por medio, quedo hechizada por los encantos y promesas que le cantó en las orejas don Alejandro Toledo, al que esa izquierda, la que ahora vive como alma en pena, lo llamó el "cholo" y el gobierno de todas las sangres". Lo que vino después ya es historia conocida, y la pobre izquierda como la deidad embarazada se quedó esperando el paso de algún otro marchante que le reconozca el hijo.

Y cuando ustedes piensan con justa razón que la izquierda peruana, despreciada por tantos engaños y amores ingratos, aprendió la lección y que ahora no hay héroe o villano que le tome el pelo, se equivocan de cabo a rabo. En pleno 2006, con ojos moribundos y lastimeros de tantos fracasos, mira con destellos libidinosos al comandante Ollanta Humala, también fornido, de gruesas palabras y ducho en manejo de armas. El amor es ciego, y esta izquierda pasó por alto que este militar tiene las manos tintas en sangre por el asesinato de varios pobladores de Madre Mía en el Alto Huallaga cuando era uno de los jefes militares del fujimorismo. Humala le robó el corazón a esa desdichada izquierda que sin respingo llamó a votar por el ex militar fujimorista. Y los recuerdos son simples recuerdos, y para qué acordarse de García Pérez, Alberto Fujimori y Alejandro Toledo, son malos momentos del pasado y nada más. En todo caso, como se dice don Jacinto Peláez, no hay primera sin segunda, y en penas y amores son muy pocos los entendidos.

Pero al margen de la historia novelesca y pueblerina de don Jacinto Peláez que el tituló "Las palomas se fueron volando", es bueno aterrizar en los hechos actuales y recordar que esta izquierda no tiene nada de inocente.

Los aparentes engaños fueron consentidos y en ese sentido no hubo delito de la parte contraria. Su trayectoria, si bien es cierto es deprimente como para ponerse a llorar, es simplemente oportunismo rastrero hacia el poder de turno. El carácter ideológico de su conducta es evidente y se trata que esta izquierda, ya no es izquierda, o en todo caso se trataría de la izquierda de la derecha peruana. En estos últimos 30 años ha buscado cualquier pretexto para colaborar con los regimenes de turno. Así vieron en García Pérez, el radical contrincante de la derecha peruana, y así vieron en Fujimori, el opositor por excelencia de los grupos de poder liderado por el escritor Vargas Llosa. Y así vieron en Alejandro Toledo, al líder de los pobres y de los sectores democráticos del Perú. Y así vieron en 2006 a Ollanta Humala, al antiimperialista y el "grito y la esperanza de los excluidos, de los pobres que exigen un cambio del modelo económico". Sinesio López, antiguo dirigente de izquierda unida, acabó como funcionario del gobierno de Toledo.

Lo que hay que tener en cuenta en la cándida historia de esta izquierda, es que su deprimente conducta para arrastrarse tras los candidatos de turno de los grupos de poder, va paralelo a su descomposición y crisis interna que se acentúa cada vez más. Basta mirar sus resultados electorales para saber que no representan a ningún sector de trabajadores ni del pueblo. En el terreno político, sindical y popular no tiene ninguna vigencia. Ha perdido cualquier significación en las luchas populares, y al contrario esta izquierda es responsable directa de que los asalariados peruanos hayan retrocedido, hablando de conquistas sociales y salariales, a la década del 60. Sus traiciones y sus componendas con los gobierno de turno, ha hecho del movimiento sindical y popular, un amasijo desclasado, que sirve exclusivamente para el circo electoral, pero no para la defensa de los intereses y derechos de los trabajadores y el pueblo.

La lista es larga de nuestros "izquierdistas" devenidos en "humalistas", y solamente queremos terminar esta nota señalando que la conducta sin principio y sin ningún tipo de moral política de estos personajes, configura la grave situación política que vive el Perú. No hay salida a corto plazo para las clases populares. El pueblo seguirá siendo masa miserable para los grupos de poder. La carencia de dirección política es evidente, y mientras no aparezca una organización capaz de dirigir las luchas populares, las graves condiciones de crisis de la sociedad seguirán en desarrollo. Y en ese marco de descomposición de la sociedad y del Estado, los procesos electorales solo son instrumentos que utilizan los grupos de poder y el imperialismo para poner a tal o cual a sátrapa en el gobierno. Ahora es el turno del “nacionalista” Ollanta Humala, quien como previmos antes de su triunfo electoral, seria la continuación del gobierno fujimorista y aprista. Sin duda este gobierno es la continuación de la militarización del Perú.

OLLANTA HUMALA: RENOVACION DE LA PODREDUMBRE POLITICA EN PERU

Luis Arce Borja.

Si de algo esta sirviendo las últimas elecciones presidenciales en Perú (5 de junio) es para sacar a flote una vez más toda la podredumbre y miseria moral en este país. Se iniciaron los pactos secretos entre las mafias entrantes y salientes del palacio presidencial. Ollanta Humala y Alan García se pusieron de acuerdo para liberar a Fujimori. En el parlamento se concretó la alianza entre humalistas, apristas, toledistas y fujimoristas para proteger parlamentarios delincuentes y para “indemnizar” a los llamados “padres de la patria” que se van el 28 de julio con la millonaria suma de 220 mil soles que en moneda extranjera es más de 79 mil dólares.

Ollanta Humala ha comenzado a hacer revelaciones que muestran su catadura de bribón que se había expresado durante su sinuosa campaña electoral. El 6 de junio, un día después de haber ganado las elecciones presidenciales declaró para la cadena CNN en español que liberaría a Alberto Fujimori. “Sí le daría el indulto por razones humanitarias. Nadie tiene por qué morir en la cárcel”, dijo. Su intención de dejar libre al criminal y corrupto ex presidente peruano lo ha reiterado en diversos medios en Perú como en el extranjero.

Algunos días después del anuncio de liberar a Fujimori, se concretó una reunión entre el actual presidente Alan García Pérez y Ollanta Humala. Esta “cumbre” sirvió para acordar si el mafioso Fujimori era liberado antes o después del 28 de julio próximo. Quién tiene el honor de liberar al padrino es el dilema a resolver entre el presidente aprista y el “capitán Carlos” mas conocido como Humala. Paralelo a la reunión presidencial se pronunció el cardenal Juan Luis Cipriani para anunciar que Alan García y Humala “tomen una decisión conjunta para indultar a Fujimori y que asuman solidariamente una responsabilidad” (1). El cura Cipriani, es un ultraderechista del Opus Dei, esta estrechamente ligado a las fuerzas armadas y durante el fujimorismo justificó la matanza de miles de ciudadanos.

Tanto Humala García y el cura Cipriani, pasan por alto que el reo Fujimori no puede ser calificado para un indulto. Ha sido condenado a 25 años de prisión efectiva y para los delitos en el cual está incurso no funciona ningún tipo de perdón o gracia gubernamental. Como señala Guillermo Olivera Díaz (22/06/2011), la sentencia que condena a 25 años de prisión a Fujimori “considera expresamente a los delitos que los motiva como de lesa humanidad, para los cuales la legislación y jurisprudencia internacionales, que vinculan a Perú, también excluyen la amnistía, el indulto y el derecho de gracia. Si la citada Ley 26478 establece la prohibición del indulto, no hay INPE, Ministerio de Justicia o Presidencia de la República, que con un simple Decreto Supremo e informes ilegales, puedan contravenir una ley sin incurrir en responsabilidad penal”.

Junto con el anuncio de la puesta en libertad de Fujimori se concretó una alianza poco santa entre los parlamentarios de Ollanta Humala y los de Keiko Fujimori. Esta alianza no ha sido para resolver los actuales conflictos sangrientos que envuelve varias provincias del Perú (Puno, Junín, Huancayo, Huancavelica) sino para permitir que parlamentarios con procesos penales en contra puedan ocupar sus cargos a pesar de las acusaciones que pesan sobre ellos. “Los adversarios electorales de la segunda vuelta presidencial, entiéndase fujimoristas y nacionalistas, se aliaron para permitir que sus congresistas electos del nuevo Parlamento y que arrastran procesos judiciales por varios delitos sí puedan jurar el mandato popular este próximo 27 de julio”, dijo el diario El Comercio del 17 de junio 2011.

El perdón y la libertad que se prepara para favorecer al más grande criminal de la historia peruana nada tienen que ver con razones humanitarias ni la edad, ni problemas de salud del detenido. Es el acuerdo que tiene el ganador de las últimas elecciones presidenciales con los militares y con los grupos de poder. Fujimori es un hombre de los militares y del imperialismo. Su gobierno fue controlado y dirigido por la CIA americana y las fuerzas armadas. Su próxima libertad corresponde a esa situación y no a la misericordia con los presos de edad avanzada.

Es una gigantesca hipocresía cuando Humala anuncia que “nadie tiene por que morir en la cárcel”. Basta mencionar el caso de Víctor Zavala Cataño. Este famoso profesor aniversario, escritor y dramaturgo de 79 años de edad está acusado de pertenecer a la guerrilla de Sendero luminoso. Desde hace 20 años en está en prisión y su encierro no tiene ninguna comparación con la cárcel dorada de Fujimori. Desde hace algunos años Zavala Cataño padece de una grave enfermedad preliminar de un cáncer que lo desangra en forma permanente. Además sufre de los ojos y esta al borde la ceguera total. Así como Zavala Cataño, hay por lo menos una centena de prisioneros de avanzada edad, enfermos y sin atención medida que mueren lentamente en las inhumanas prisiones del Perú.

Respecto a la libertad de Fujimori, hay que recordar que la campaña electoral de Humala se reforzó cuando agitó consignas contra la hija de Fujimori (su contrincante electoral) quien era acusada de pretender liberar a su padre en el caso de llegar a la presidencia. Electoralmente Humala ofreció a sus electores luchar contra la corrupción, los corruptos y se comprometió a mantener en prisión a Alberto Fujimori. Su cambio de rumbo, no es ninguna sorpresa y es la lógica política que sigue después de cada proceso electoral en Perú. En un articulo anterior anoté respecto a que el votar por Ollanta Humala era hacerse “cómplice de un militar cínico, mentiroso” y que las elecciones significaban una trama montada por el gobierno saliente (Alan García Pérez) y las fuerzas armadas quienes estaban detrás de las candidaturas electorales de Humala y Keiko Fujimori (1).

LA CORRUPCION EN ANTRO PARLAMENTARIO

Si la corrupción ha comenzado viento en popa en el proyecto Humala-García para liberar a Fujimori, ello no es menos en el sistema parlamentario peruano. Para los que ignoran como funciona este antro de corrupción hay que señalar que el parlamento está integrado por 130 congresistas cuyo trabajo es aplaudir y encubrir los hechos de corrupción y crímenes cometidos en la función publica y en las fuerzas armadas. Históricamente el parlamento peruano nunca ha cumplido una función legislativa ni de control de la administración del Estado.

Sus integrantes se hacen llamar “padres de la patria”, pero muchos de ellos son vagos, deportistas mediocres, ex militares corrompidos, estriptiseras de ultima categoría, narcotraficantes, personajes acusados de crímenes, robos y otros delitos penales. Entre los ex parlamentarios “históricos” del Perú se encuentra Agustín Mantilla aprista y antiguo jefe del criminal grupo paramilitar “Rodrigo Franco. Ahí esta también Rómulo León Alegría (APRA) quien en combinación con altos funcionarios del gobierna actual recibía millones de dólares de las coimas entregadas por las transnacionales.

Ahora en el 2011 nada ha cambiado en este parlamento. Entre los nuevos inquilinos del parlamento hay varios personajes con acusaciones penales por narcotráfico, robo, falsificación de documentos, corrupción etc. La lista es larga y es encabezada por Luis Nava Guibert actual secretario del despacho presidencial de Alan García y electo en el Parlamento Andino. Este aprista esta acusado de tener vínculos con el conocido narcotraficante Sánchez Paredes que opera en el norte del Perú. Otro es Wilder Ruiz (Gana Perú) parlamentario recién elegido en la lista de Ollanta Humala, tiene 30 acusaciones penales por presunto homicidio, robo, lavado de dinero del narcotráfico, daños a la propiedad, vandalismo y otros delitos. Walter Acha (Gana Perú), es un cocalero electo también en las filas de Humala tiene una acusación penal por conexión con varios grupos de narcotraficantes. Es tan escandalosa la corrupción en el nuevo grupo de parlamentarios, que Jaime Antezana experto en temas del narcotráfico ha señalado que en “el próximo Congreso podría existir una narcobancada conformada por parlamentarios electos de Gana Perú y Fuerza 2011”, solo le faltó agregar y del APRA.

El 23 de junio estalló un mayúsculo escándalo de corrupción en el parlamento en el cual están involucradas todas las agrupaciones políticas, incluidas el APRA, el fujimorimo y los nacionalistas de Ollanta Humala. Los congresistas reelegidos (apristas, humanistas, toledistas y otros) por concepto de indemnización de 5 años de vagabundaje piden la suma 141 mil soles calculado en moneda extranjera hace mas de 50 mil dólares. En este monto se considera gastos de “instalación y desinstalación”, cincos sueldos extras, gratificaciones, gastos de representación y otras gollerías. Para los parlamentarios que el próximo 28 de julio terminaran su “mandato” de 5 años exigen el pago de 125 mil soles (47 mil dólares), además de una “compensación extraordinaria” (un sueldo por año) lo que hace una suma de 220 mil soles que significan un poco mas 79 mil dólares.

Notas:
1. Declaraciones de Luis Cipriani, diario El Universal.com, 20 de junio 2011.

OLLANTA HUMALA: ¿VLADIMIRO MONTESINOS REDIVIVO?

Por: Jorge Lora Cam (El diario Internacional).

En efecto, el Presidente peruano deslindó en la práctica, definitivamente sus aparentes enigmas, ambigüedades y simulaciones, mas allá de un discurso siempre doble. Desde hace mucho pensamos en lo poco confiable que puede ser un personaje formado en la Escuela de las Américas, cuyas convicciones y practicas estuvieron persistentemente del lado del poder y que no admite que haya una posición de izquierda, diferente a la de la derecha.

Cuando se prosterna ante Obama o cuando José María Aznar, lobbysta de las trasnacionales mineras, lo lleva a una gira europea para persuadirlo de comportarse bien con éstas, queda claro que su perorata “radical” fue exclusivamente electoral. Los primeros pasos ya los conocimos antes: primero fue el cambio del programa electoral de la “gran Transformación” a la “hoja de ruta”; después fue la mudanza total del Gabinete, desechando a los técnicos e intelectuales de centroizquierda y colocando en su lugar un equipo inmaculadamente neoliberal encabezado por otro soldado del poder, el Premier General y empresario minero Oscar Valdez, el economista Luis Castilla, heredado de Alan y colocado por los empresarios y el coronel en retiro Adrián Villafuerte, experto en inteligencia y parte del circulo de Montesinos a través del General Saucedo Ex Ministro del Interior y Defensa cuando Fujimori.
El tercer paso fue inventar engañosas falacias para imponer los intereses del capital colonialista sobre los de los pueblos y territorios implicados en la subasta del país iniciada por Fujimori –que para ello construyó un estado criminal- y proseguida por los gobiernos posteriores desde 1990, principalmente por Alan García y sus redes de corrupción.

A veces olvidamos que la historia de larga duración, del mediano plazo y la del tiempo presente están articuladas. Los medios descontextualizan y nos hacen creer lo que ellos quieren que creamos y los nuevos comunicadores solo repiten lo que dicen o dijeron los mas avezados, en manos de lumpen empresarios que salvo alguna excepción, todos los demás estuvieron contratados directamente por el gobierno recolonizador de Fujimori. El Estado criollo colonial –lo mismo en otros países indígenas como Guatemala, Ecuador o Bolivia- estuvo gran parte de su larga historia bajo la dirección militar al servicio del capital colonial y las oligarquías, hoy recicladas. Esto no ha cambiado mucho y vuelven los espantajos a cada momento, cuando corre peligro el poder, si no recordemos a Gutiérrez en Ecuador, a Otto Pérez Molina en Guatemala o Montesinos en Perú. El Presidente Chávez, es una notable excepción que confirma la regla. Una diferencia con el periodo pre-neoliberal estriba es que quienes se turnan en esta función de servir al capital y al poder, son redes de políticos y técnicos de la clase media, los profesionales, casos de Toledo y Alan García o de origen popular, caso de Evo Morales.

Reiteramos, esta coyuntura expresa otra vez más que solo estamos en un momento en la historia. En la última coyuntura, el juicio al carnicero Telmo Hurtado y el cobro de millonarias reparaciones civiles a Fujimori-Montesinos y a los capos de la mafia mediática que sometían la programación y noticieros al servicio de inteligencia militar en la ultima década del siglo pasado, el secuestro de 36 trabajadores por bandidos guerrilleros derivaciones de Sendero Luminoso (SL), la marcha de los trabajadores de Doe Run, la lucha del pueblo cajamarquino contra la imposición del proyecto Conga por el ejecutivo y la empresa Newmont nos remontan a la historia colonial.
Comencemos de atrás para adelante.

¿Hablar de neomontesinismo es una exageración?

No lo creemos. La historia de Cajamarca nos lleva a cinco siglos atrás (1533) para encontrar el marco de dominación en la doctrina jurídica del descubrimiento y su expresión en la leyenda del imperio Inca y el canje-rescate de Atahualpa, el último Inca, que dicen trueco su vida por un cuarto lleno de oro y otro con plata. Relatan historiadores que los conquistadores coloniales, criadores de puercos y delincuentes hechos militares, se quedaron con el oro, para no entregarlo a los reyes de España, y mataron al Inca, antes bautizado como cristiano. Versión confusa, pues algunos historiadores señalan que Atahualpa no se rindió y mas bien, organizo la resistencia y nunca acepto ser bautizado; lo relevante es que los viejos y nuevos colonialistas inauguraron violentamente el extractivismo y saquearon estos pueblos y sus territorios. Las sociedades agrarias y su enorme cultura, con capacidad de asegurar alimentos y agua para todos, fueron destruidas paulatinamente.

Llegando a la historia del tiempo presente, relatan algunos periodistas que en el año 1993, el Presidente Fujimori, luego de derrotar a Sendero y al MRTA inicio una compulsiva privatización, siempre apoyado por las fuerzas armadas. Alberto Fujimori, japonés de nacimiento, cuando se fugó del país, expulsado por el pueblo, se llevo a su país natal maletas llenas de lingotes de oro presumiblemente de Cajamarca, pues los dólares estarán a buen resguardo en los paraísos fiscales.

En el siglo XXI los conflictos mineros coinciden en todos los países con la presencia de enormes yacimientos en territorios indígenas, en toda la cadena de los andes desde Ushuaya hasta Guatemala: en México, Guatemala, Colombia, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Argentina y casi toda Centroamérica. Al comenzar el 2012 mas de 120 conflictos comprometían a 150 comunidades de la región. Guaraníes, Quechuas, aymaras, mapuches, awás, wayús, yuracarés, Kayapós, etc. otra vez son víctimas del saqueo colonial y terror estatal. De ninguna manera se trata de un proyecto posneoliberal -como algunos apuntan- pues permanecen y prosiguen el ajuste estructural, las privatizaciones, la apertura de mercados, el lucro perpetuo por endeudamiento, la sobreexplotación para garantizar la acumulación.

El que después se agreguen el lucro aprovechando de la crisis alimentaria y ecológica creando nuevas mercancías y la mercantilización-financiarización de la naturaleza, los bosques y el agua, los bienes de la naturaleza se transforman en “servicios ambientales”; el colapso de la biodiversidad solo representa nuevas oportunidades de mercantilización, no significa que estemos en una etapa muy distinta. Es cierto que se generaliza una nueva territorialidad de la dominación de la minería metalífera y la producción de hidrocarburos, la primera porque al reasignar dotaciones hídricas y consumir enormes cantidades de agua se ve obligada a someter a los pueblos adyacentes con el miedo, la represión y sumisión mediante los Estados y la renovada doctrinas de seguridad nacional convertida en la de espectro completo – geográfica, espacial, cultural, social y hasta lingüística, para el consentimiento de la opinión publica- acusando a la resistencia de populistas radicales, terroristas o narco insurgentes y sometidos a permanentes Estados de emergencia y criminalización, la violencia como fundamento de la gobernabilidad.

El falaz discurso de la imposible minería sustentable es producido por el BM-FMI-OMC y apologistas de ONG como quienes publican la revista Idéele. La devastación de la biodiversidad y cultura agraria por la acumulación por desposesión (minería, hidrocarburos, transgénicos, monocultivo, biocombustibles, represas, infraestructura caminera, servicios ambientales, agro e hidro negocios) simplemente es irreversible y destruye tanto la naturaleza como la sociedad.

El modo de producir colonial se reactualiza y todas las formas de explotación y dominación se combinan para un eficaz control del trabajo y la producción para el gran empresariado, las viejas y nuevas grandes potencias y el capital financiero generando una subjetividad, identidad y memoria en muchos trabajadores que mas reflejan los intereses de los dominadores que los suyos. Esto se ve reforzado por los cambios en el capitalismo: globalización del consumismo, del mercado de trabajo, del capital, la crisis continuada, etc.

La historia nos conduce a Yanacocha ( y en la misma región a Gold Fields) cuya tradición como todas nuestras memorias huelen a colonialismo y a humillación. Minera Yanacocha ocupa 25 mil kilómetros cuadrados de las alturas de Cajamarca y hace un par de décadas viene destruyendo fuentes de recursos hídricos, ríos, manantiales y lagunas (San José, Yanacocha, Maqui Maqui, Totorococha Chica, La quiwila, Carachugo, chaquicocha, Patos y Corazón, entre otras). En esta segunda etapa planea vaciar dos lagunas para extraer oro y desaguar otras dos para depositar relaves, afectando bofedales y humedales que alimentan las capas freáticas, fuentes de decenas de ríos. En pocas palabras esto se sintetiza en destruir todo el ecosistema de la cuenca por una minera que emplea a 10 mil trabajadores con miserables salarios de 200 dólares, por sus primitivos métodos y las ansias de llevarse en el menor plazo todo el mineral, antes de que bajen los precios. Justamente en el simbólico 1993 la minera obtiene la primera barra de oro -expuesta al público por el mismísimo Presidente- totalizando en su primer año 304,600 onzas y diez años después más de tres millones, convirtiéndose ella y el Perú, poco después, en los primeros productores mundiales de oro. Fujimori y Montesinos están en la cárcel con todo el oro y dólares que saquearon en esos 8 maravillosos años de recolonización.

Pero no por ello sino por los crímenes de lesa humanidad que les costo “pacificar” el país. Newmont y la compañía de Minas Buenaventura, del Oligarca peruano Alberto Benavides de la Quintana y su grupo, poseen Minera Yanacocha y Minera La Zanja. En la primera, en la que el Banco Mundial (International Finance Company) líder global en la lucha contra la pobreza, tiene el 5% de las acciones –una poderosa alianza que expresa como funciona la actual economía y política colonial- en 1992 pagaban entre 30 y 40 dólares por hectárea a los campesinos empobrecidos por los bajos precios de los alimentos, la guerra interna y desastres naturales. Mientras el oro subía en el mercado mundial hasta cerca de los dos mil dólares la onza, Yanacocha llegaba a producir el 40% del oro mundial pagando ridículos impuestos(3.2%), contaminando y degradando la región y sobreexplotando con salarios miserables. La legislación e institucionalidad neoliberal tampoco ha cambiado; siendo así, prohíbe y delimita los gastos que pueden hacer los gobiernos regionales y locales de tal manera que no incentiven lo productivo, en agricultura por ejemplo, pues estimularía actividades contrapuestas a la minería. Solo se les permite gastar en infraestructura urbana o interurbana, en parques o canchas de futbol.

Al inicio estuvo como socia la empresa estatal francesa Bureau des Recherches Geologiques et Minieres (BRGM), que después pretendió privatizar sus acciones en favor de Normandy Mining Group de propiedad de otro lumpenburgués global, el hugonote Robert Champion de Crespigni, con enormes inversiones en el oro australiano. Buenaventura y Newmont iniciaron acciones judiciales frente a BRGM que llegaron a la Corte superior de Lima y a la Corte Suprema. Había que sacarlos de la sociedad. En el 2000 Larry Kurtlander relató a Lowell Bergman del New York Times que en 1998 ante la fuerza de las relaciones entre los estados francés y peruano le encargaron tratar con Vladimiro Montesinos quien tras recibir cuatro millones de dólares posibilito que la Corte Suprema fallara a favor de la Newmont y que la CIA –en cuya nómina estaba el asesor- y el Departamento de Estado interviniesen también. Durante el Gobierno de Toledo conto con apoyo del defensor de trasnacionales, el norteamericano Premier del Perú y después candidato a la Presidencia, Pedro Pablo Kucsinsky.

Ante la grave situación ambiental, después de 18 años de intensa explotación que esta acabando con las reservas de ese yacimiento polimetálico y el inicio de la exploración de áreas adyacentes: el Cerro Quilish, Yanacocha Sur y Cuenca Porcón por la misma empresa en el 2004, amenazando la sobrevivencia de decenas de miles de campesinos y pobladores urbanos de Cajamarca, se inician violentas protestas con cortes de ruta que continúan hasta hoy. Casi 8 años de lucha con muertos y heridos. Y el problema continua. Ollanta Humala dijo en campaña “Conga no va” y ya electo afirmó “Conga va y no acepto imposiciones de nadie”, desarrolla distintas tácticas para lograr que comience una supuesta inversión de 5 mil millones de dólares. En este sentido, las ultimas noticias mas importantes son la declaración por el Tribunal Constitucional de inconstitucionalidad de la ordenanza del Gobierno Regional acerca de la inviabilidad de la gran minería. Mientras Cajamarca esta en Estado de Emergencia, un pueblo de rehén, los dirigentes mineros y sociales detenidos a la salida del Congreso y la congelación de fondos del Gobierno Regional, empleaban la táctica B: el dictamen de tres peritos internacionales (dos españoles y un portugués) acerca de un peritaje ambiental hecho por encargo gubernamental con limitantes términos de referencia reducidos a como mitigar daños.

Ante una férrea resistencia popular desde abajo que empuja hasta los mas conciliadores a mantenerse al frente, caso de Gregorio Santos, Presidente Regional de Cajamarca o la cúpula de la CGTP, Humala recurre a la militarización, las amenazas y judicialización de las auditorias de movimientos e instituciones para someter a sus lideres y funcionarios que persistan en la resistencia. Alan García fue quien aprobó ilegalmente el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y ahora Humala paga un millonario estudio para refrendar este mismo EIA.
No obstante la presencia de pusilánimes, como en todo proceso. Cajamarca es un ejemplo de las futuras luchas en cuanto a organización y conciencia popular, en sus asambleas populares participan cientos de delegados que representan a frentes de defensa distritales, provinciales y regionales, grupos de autodefensa denominados rondas campesinas, gremios y sindicatos, federaciones de estudiantes y vecinos, etc.

En el mes de febrero de 2012 participaron en la Gran Marcha Nacional del Agua con la que pedían se declare al agua como derecho humano, prohíban la minería en cabeceras de cuenca y la minería en base a mercurio y cianuro. Paralelamente, los pueblos y comunidades multiétnicas se organizan en la amazonia y en los andes nacional e internacionalmente demandando desde sus derechos territoriales hasta el buen vivir, el reconocimiento y protección de saberes ancestrales, desarrollo sostenible y economía verde, equidad de género. Por su lado, los defensores de la inversión extranjera en Bolivia, Ecuador o Perú no cesan en sus propósitos, los gobiernos continúan judicializando, promulgando engañosas leyes de consulta, domesticando en base a prebendas, reprimiendo y desplazando a los indígenas, asesinando defensores del medio ambiente, de derechos humanos y periodistas para explotar minas, pozos de petróleo y gas, plantaciones, agronegocios, criaderos industriales, represas hidroeléctricas, transgénicos, biocombustibles.

Los sujetos de la resistencia no representan una posición unánime, algunos están mas cerca de la conciliación que otros que impulsan la tenacidad. Gregorio Santos, el Presidente de la Región Cajamarca, proviene de las filas del partido Patria Roja, es líder del movimiento Afirmación Nacional y del Frente de Defensa de Intereses de Cajamarca junto a Ildefonso Hernández, es un aliado natural del Padre Marcos Arana dirigente del movimiento Tierra y Libertad y partidarios de aceptar o crear las condiciones para el diálogo. Otro frente mas radical es el representado por Wilfredo Saavedra, Coordinador de los frentes de defensa provinciales de Cajamarca, en alianza con Walter Aduviri, luchador aymara que condujo duros combates contra la imposición de proyectos mineros en Puno y que junto a toda la dirigencia esta siendo perseguido judicialmente. Con ellos están el Movadef (seguidores de Sendero Luminoso de Abimalel Guzmán), Pueblo en Marcha ( vinculados al MRTA) y los etnocaceristas de Antauro Humala. Estos que cuentan con el apoyo de la Asamblea Nacional de Pueblos no aceptan el proyecto Conga y amenazan con una huelga nacional indefinida, en un país donde el 70% de los conflictos son medioambientales.

Otro largo conflicto recrudece en el centro del país, donde tres mil quinientos trabajadores de una empresa minero metalúrgica y una gran parte del pueblo de La Oroya exigen a Humala estabilidad laboral. Es el paradigmático caso de la liquidación, ante la imposibilidad de aprobar el Plan de Reestructuración para volver a operar, por la Junta de Acreedores de la también empresa norteamericana Doe Run Perú (DRP) cuya casa matriz es Renco, empresa de un judío estadounidense que opera el complejo metalúrgico. Se trata de 90 años de explotación y contaminación de toda una región y un pueblo creado por la minería y que hoy se enfrenta a los ambientalistas y otra parte del pueblo por interferir en su condición colonial. Ni mas ni menos, estamos ante un país fracturado económica y socialmente, destruido como país agrario y diverso por el extractivismo colonial desde hace siglos, que Alan García subastó concesionando un 20% del territorio a la minería y otro 40% para otras actividades extractivas. Fujimori –como en el caso anterior- fue quien tomó la iniciativa privatizando –y enriqueciéndose- casi todas las empresas estatales, dejándole a su sucesor tan poco que solo le quedo la liquidación de los bienes naturales comunes.

Jamás olvidemos que el agua dulce del planeta solo es el 2.8% del planeta, la mayoría en polos y glaciares y que la superficial es el 0.02% y las subterráneas solo constituyen el 0.37% de la tierra –que además preservan los ecosistemas- y que las multinacionales, principalmente mineras, quieren despojar al mundo apoderándose de los territorios donde existen riquezas naturales. Es mas, el mercado global del agua –de acuerdo con el Banco Mundial- excede el billón de dólares anuales y es controlado por 10 trasnacionales (Vivendi y Suez tienen el 70% de ese mercado). Las victimas, como siempre, son las poblaciones mas pobres del orbe. La división colonial de la producción significa que mientras nuestros países aseguran materiales estratégicos y críticos, las potencias monopolizan las tecnologías de vanguardia como son las telecomunicaciones, informática, electrónica, robótica, metalmecánica, bélica.

De acuerdo con el economista Javier Iguiñez los conflictos políticos tienen correspondencia con la escala de las concesiones, por ejemplo Cajamarca tiene un 90% mas de su territorio en petitorios mineros. De ahí que antes del conflicto en Conga hayan destacado entre decenas de conflictos, los de Tambogrande (Piura), Apurímac, Puno y Tía María (Arequipa). En estos lugares el derecho a la consulta previsto por el 169 no aplica pues en la mentalidad colonial los pobladores de estos lugares no son indígenas. Si bien parece ser cierta la ecuación que dice: a mayor recolonización mayor resistencia, hay que agregarle el ingrediente territorial, la experiencia histórica de resistencia, la importancia de la agricultura y la mayor o menor importancia del agua en sus vidas. En los lugares mencionados existen enormes valles interandinos y planicies con alta productividad potencial. Pero al Estado y a la gran empresa –como ocurre en Bolivia con el Tipnis (una tercera parte en exploración petrolera); en Ecuador que actualmente ya ha concesionado el 20% del país a las mineras con el respaldo del Baco Mundial o en Colombia donde 3 millones de hectáreas han sido concedidas para la extracción minera- no le interesa ni los parques nacionales ni los monumentos históricos. Los peruanos se preguntan que ocurrirá si se confirma la existencia de gas en Machu Picchu. Seguramente latifundistas, narcotraficantes, multinacionales, exportadores junto al poder político y judicial legitiman y legalizan la expropiación territorial.

En lo que sigue veremos como funciona el esquema recolonizador donde el Estado (Fuerzas Armadas e instituciones, leyes y poderes políticos, políticos y cultura política) siempre ha estado sometido y coludido a la política imperial y la empresa privada. Desde Fujimori los nuevos funcionarios, asesores, expertos, congresistas –en particular abogados, economistas y administradores- gozan de altísimos ingresos por implementar la recolonización adecuando la normatividad jurídica y los permisos y condiciones a los requerimientos de los lobbystas que transitan de lo público a los privado y a la inversa, sin ruborizarse.

Desde mediados de los ochenta cuando se funda el Consejo Mundial del Oro (WGC) se cuenta con detallada información sobre reservas mineras metalíferas y a comienzos de los 90 se realiza el lobby para las privatizaciones con la consigna de minería responsable. El BID-BM-ONU-CEPAL se colocan al servicio de las trasnacionales extractivas, principalmente mineras, construyendo grandes proyectos de infraestructura y montando discursos legitimadores. Cuando llega al Gobierno Alan García ya se había constituidos el Consejo Internacional de Minería y Metales.

El caso Doe Run Perú, es emblemático de la construcción de una existencia y conciencia colonial, que ocurre cuando los trabajadores se ven obligados y prefieren morir trabajando 12 horas y con una esperanza de vida de 50 años, a luchar contra la contaminación ambiental. Y es que, como sabemos, el trabajo es un privilegio; y esa es precisamente consecuencia de la minería y la economía colonial.

Luego de ser privatizada por Fujimori en 1997 a favor del mafioso judío norteamericano Ira Rennet que siempre incumplió con las normas ambientales y transcurrida una década de continuar con esta práctica, la empresa consigue una ampliación de una nueva prorroga hasta el 2009, año en que el gobierno de Alan García, bajo este pretexto, se opone a renovarle la licencia con el objetivo de favorecer -en un corrupto manejo -como todo lo que hizo en su decenio y que hasta hoy es protegido por la impunidad- a la empresa Cormin. La empresa DRP al ser declarada insolvente recurre, en lo que parece una burla, a solicitar un salvataje por 150 millones de dólares para seguir operando. Pero además le coloca una trampa al Estado, pues al ser declarada insolvente de enormes deudas por organismos estatales como Indecopi-Sunat, estas tendrían que ser pagadas por el Estado, si decide nacionalizar. Cierra el circulo, al provocar que el sindicato y los trabajadores continúen luchando por el funcionamiento de la empresa y que se les garantice estabilidad laboral, enfrentados a pobladores y a las ONG defensoras del medio ambiente. Humala queda entre la espada y la pared.

La Oroya es una de las cinco ciudades del mundo más contaminadas del mundo, 31 veces mas que su casa matriz en Missouri, obteniendo ganancias cuatro veces mayores. Sin embargo, no obstante el enorme poder de IRA en el imperio–parte del poder sionista en los Estados Unidos y amigo personal de criminal Netanyahu- allí esta obligado a cumplir con las normas ambientales. Estas empresas en los países recolonizados han corrompido todos los poderes: locales, regionales, estatales; los mismo que a sindicatos, periodistas, medianos empresarios y políticos a su servicio. En el Gobierno de García el propio Presidente del Consejo de Ministros – el aprista, Jorge del Castillo- se encargó de defender a la empresa en los Estados Unidos ante las demandas de 12 mil niños, graves victimas de contaminación. Estas grandes empresas durante muchos años han decidido el destino de este país, una táctica sigue siendo, el intercambio de funcionarios empresariales y estatales caso de Cesar Polo y José Mogrovejo.
El mas denunciado e impune ha sido el de Hans Flury quien de ser nada menos que gerente general de la Southern Perú (SP), que entre otras cosas, como tal presento el PAMA de la SP, que fue autorizado por el mismo, pues para entonces ya era Ministro de Energía y Minas.

Estos dos procesos que aparecen en la coyuntura son solo dos muestras de la acumulación por desposesión de la gran minería trasnacional -en una de ellas, asociada con la oligarquía nativa- que se encuentran por todo el país. Además de la participación de muchos mas debido a la fiebre de los metales, expandiéndose la pequeña y mediana minería legal e ilegal (principalmente en Ica, Arequipa, Moquegua, Piura, Puno, Madre de Dios, Pasco, Ancash, Huanuco y Cajamarca) con muchísimos inversionistas que emplean entre 300 mil y medio millón de mineros informales que trabajan en condiciones de semiesclavitud y que han propiciado la aparición de mas de 110 plantas procesadoras de mineral. Su importancia queda expresada en que producen 25 TM de oro (15% de la producción nacional). Y algunos de los problemas que provocan –además de la existencia de mafias internacionales y corrupción- se pusieron en evidencia en estos días cuando se difundió la noticia de 9 mineros atrapados en un socavón en el departamento de Ica. Solo consideremos un par de datos: entre 1990-1997, la inversión en exploración minera creció en un 2000% y al concluir la dictadura de Fujimori (2000) Perú ocupaba el sexto lugar mundial en inversión minera. Se le califico de país imán por la competitividad para atraer inversiones. Para entonces ya había desaparecido los derechos laborales y entregado las cabezas de los dirigentes sindicales al empresariado. Así se consiguió que en el 2011 la minería represente el 60% del valor de las exportaciones concentrada en no mas de 20 empresas y que dejan el 17% al Estado. El Primer ministro acaba de prorrogar una amnistía por dos años intentando ser líder del sector.

Lo mismo, con sus obvias particularidades, viene ocurriendo en otros sectores: petróleo, gas, agricultura, maderas, pesca, etc. Siempre con la colaboración del BM/FMI/ONU y de grandes proyectos transoceánicos como el IIRSA que viene siendo monopolizado por las grandes trasnacionales de Brasil. A julio de 2011 la cartera de inversiones era de 42,451 millones de dólares, la mayor parte concentrados en 43 proyectos en cuatro departamentos: Apurímac, Arequipa, Moquegua y Cajamarca donde existen numerosas comunidades indígenas y por ello la resistencia popular es potente. Varios proyectos han sido cancelados: Tambogrande, Cerro Quillish, Rio Blanco, Quellaveco, Tia María, Santa Ana, Pucamarca, etc.

Estos conflictos en la minería se desenvuelven en un contexto político de acelerada deslegitimación del Gobierno de Humala por los cada vez mas muertos y heridos en defensa de la gran empresa, en medio de un debate acerca si el Perú o no salirse del Sistema Interamericano de Derechos Humanos debido al proceso legal al mandatario ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por crímenes de lesa humanidad y por el recrudecimiento del conflicto armado en el Valle del Rio Apurímac y Ene contra un enemigo difícil de clasificar. Lo denominan desde narco senderistas, narcoterroristas, mercenarios de los narcotraficantes, remanentes de sendero, hasta fuerza política en armas, etc., de la misma manera que los ambientalistas y dirigentes sociales son llamados extremistas, radicales antisistema, enemigos de la minería. Este jaleo es provocado ex profeso por la prensa defensora de la reprimarización de la economía para legitimar la criminalización de la lucha social y buscar la impunidad para las decenas de violadores de los derechos humanos en los últimos 30 años. Y también imponer la engañosa consigna empresarial de “minería sustentable con inclusión social”.

La acusación contra Ollanta Humala es de hace dos años y se refiere a torturas, desapariciones y asesinatos masivos cuando fungía de Jefe Militar de la base Madre Mía hace 20 años –en 1992- bajo el mando precisamente de Alberto Fujimori y su asesor de cabecera Vladimiro Montesinos. Ni siquiera Jurídicamente es posible borrar la memoria histórica; el archivamiento del caso por el mismísimo César San Martín, Presidente del Poder Judicial, y el intento de eliminar testigos no fue suficiente pues desde marzo del 2006 la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos lo acusó de desaparición forzosa y homicidio, tortura y tentativa de asesinato de testigos.

Aunque ante la negativa de las Fuerzas Armadas de entregar información y el miedo de los testigos fue declarado absuelto por la Corte Suprema, el Instituto de Defensa Legal siguió el caso anta la CIDH. Mas tarde siendo candidato en septiembre del 2010 llevo su declarada inocencia a Washington y su promesa de no tocar la inversión privada, alejarse de aventuras chavistas y proteger la democracia occidental para conseguir la bendición de Obama. La historia persigue a Humala y este quedo atrapado en ella de la misma manera que en las redes del poder. Su equipo de colaboradores en la campaña electoral y hasta hoy lo reafirman y sus lazos con el fujimorismo y el aprismo son cada vez mas fuertes. Rolando Reátegui, legislador fujimorista y vocero de Fuerza 2011 convoca a la defensa de Humala por que la institución presidencial es intocable. El Presidente esta obligado a solidarizarse con sus homólogos –Alan García y Fujimori-montesinos- e institucionalizar la impunidad. Su intención de poner punto final favorecería a muchos amigos suyos presos. Amnistiar a Fujmori-Montesinos, militares, Humala y Abimael, entre otros es una tarea pendiente.

Un grupo de opositores armados le recuerdan que si quiere liberar a sus homólogos criminales de lesa humanidad también debería redimir a Abimael Guzmán y escogen como escenario el mismo de Madre Mía, el Alto Huallaga. Su sacrificio llega hasta entregar las armas como Artemio y otros seguidores de Guzmán que montan el escenario de la derrota final de SL, abriendo el camino a la liberación y pacto de paz. En medio de esta euforia triunfalista surgen otros actores armados –Gabriel y compañía- que le dicen al poder: alto, esta guerra no ha terminado y simbólicamente secuestran a 36 trabajadores del consorcio Camisea en Kapashiato con el objeto –según la publicitada entrevista a “Gabriel”- de propagandizar su lucha por el socialismo y tender una trampa militar a las fuerzas combinadas -policiales y militares- mostrando su potencial y difundiendo a la opinión publica que ellos voluntariamente liberaron a los secuestrados.

Los altos jefes militares, los periodistas, analistas políticos civiles y militares, quedaron desconcertados y recurrieron a los viejos senderólogos, Carlos Tapia, Nelson Manrique, Renique, Rospigliosi, Diez Canseco, etc. que estaban en una ignorancia peor que la de los otros y a los nuevos analistas que medianamente pudieron explicar lo que estaba ocurriendo. Estos últimos calculan que son entre 80 y 250 combatientes, le dan una antigüedad de 10 años desde su ruptura con su dirección y deducen que manejan unos 35 millones de dólares anuales. La mayoría invocan al rápido exterminio y critican al Gobiernos por no poseer radares, satélites y drones como en Colombia para eliminar a los dirigentes y acabar con ese minúsculo grupo al servicio de los narcos. Otros acusan a los jefes de las FC de corrupción por dar raciones descompuestas, balas y chalecos inservibles a los soldados y cobardía por abandonarlos en la selva. Recuerdan que desde Alan García han gastado millones de dólares en contrainsurgencia, que han contado con entrenadores militares israelís y norteamericanos, que se han instalado bases.

Un ejemplo de lo despistados que andan los ex asesores en contrainsurgencia es cuando uno (Carlos Tapia) dice que el origen esta en que no hay Estado en esa zona y que hay que continuar con los cercos y aniquilamiento y otro (Rospigliosi) le responde que claro que hay Estado y que en esos lugares es imposible usar la táctica de cerco y aniquilamiento. Los mas perspicaces se preguntaban ¿por que si son narcos desarrollan acciones armadas de naturaleza política en un espacio simbólicamente importante donde esta previsto instalar el mayor proyecto gasífero para Brasil?

Al margen de los diversos adjetivos que utilizaron para descalificar a estos hombres armados y de sus vínculos con los productores de coca y los fabricantes de cocaína, lo cierto es que en varios enfrentamientos lograron derribar un helicóptero y causarles varios muertos y heridos emboscando a las patrullas combinadas poniendo en evidencia el falaz discurso presidencial al señalar que estas ultimas habrían liberado al grupo de trabajadores en acciones heroicas y que por ello se justificaba un aumento salarial. También hay que destacar que el Gobierno como represalia recurrió a bombardeos indiscriminados de poblaciones en pueblos de Ayacucho, un indicador de la estrategia de respuesta que se viene, pero también de que si están allí, el espacio de su presencia abarca varios departamentos sur-andinos: Ayacucho (La Mar y Huanta), Apurímac (Andahuaylas, Anco y Chuschi), Huancavelica (Tayacaja), Cusco (La Convencion y Lares) y el Alto Huallaga (Satipo, en Junin). Se calcula que 200 mil personas están ligadas a la producción de coca.

En realidad la descomposición orgánica, ideológica y política de SL desde la captura de Guzmán y los acuerdos de paz es tal que no es fácil distinguir todas las posiciones y tendencias. Están por ejemplo el PCP Bases y el Movadef que ahora priorizan la lucha política y la liberación de Guzmán. Luego esta el PCP Base Mantaro Rojo, Sol Rojo y New Flag, propagandizadores de la guerra popular que -según Ariel Colmenares- son delincuentes políticos creadores de estos organismo para vivir de ellos usando el internet y otros medios “para recolectar fondos para la guerra” Estos son también continuadores del Pensamiento Gonzalo y muchos de ellos enemigos de las líneas oportunista de derecha e izquierda, críticos del MOVADEF, de Feliciano y Artemio y de todos los traidores, arrepentidos, capituladores y desertores. También esta el nuevo Comité Central del PC del P, enemigos de Guzmán, Feliciano, Artemio que combaten en el VRAE y que según ellos se han reorganizado desde 1999 y que han continuado la lucha armada exitosamente, señalan que solo entre agosto de 2008 y septiembre de 2009 habrían aniquilado 154 militares. Dejando a un lado lo confuso de estas posiciones parecería que estos grupos armados no son un peligro para el Estado, pero en las condiciones actuales si se constituyen en el mejor pretexto para buscar mas ayuda militar extranjera, militarizar el país y criminalizar la lucha social y justificar el pretendido aumento salarial para un régimen que pretende manejar militarmente al Perú.

Lo examinado hasta aquí nos muestra que la historia aparece como una enemiga de Humala y que incluso en estos tiempos, en los que lo aparente se impone sobre lo real con la sofisticada tecnología de información y comunicación y los avances de la psicología social, no es posible borrar totalmente la memoria y construir una nueva. La verdadera historia desde abajo hay que exponerla y debatirla a cada momento para no olvidar y continuar la lucha por la autodeterminación y el socialismo. Es una larga historia que concentra en el presente cientos de años de colonialismo, desde la conquista y colonización por soldados y curas, la creación del Estado criollo con sus obedientes ejércitos, la formación de oligarquías primario exportadoras hasta la imposición del extractivismo trasnacional, que permite la mediante la privatización la colusión de empresas nativas y extranjeras trasnacionalizando a un pequeño sector oligárquico y el enriquecimiento de una capa de empresarios, medios, funcionarios, políticos y militares que conjuntamente se convierten en los grandes defensores de la inversión extranjera.

Después de dos décadas de intensa recolonización aparece la contradicción entre el crecimiento económico, incremento de la inversión extranjera y el aporte al PBI por el sector primario exportador que solo llega al 11%, los daños al medio ambiente en regiones enteras También el mercado articula a militares, políticos y mafias de narcotraficantes haciendo que el Estado este a su servicio proveyéndolos de armas, dinero e insumos (gasolina de aviación vendida para procesar la cocaína). Las ofertas de campaña han quedado en solo eso. Del mismo modo que el impuesto a las sobre ganancias que según algunos analistas será en el mejor de los casos la mitad de lo anunciado (7 mil millones de dólares), otras ofertas han sido desnaturalizadas. En este caso, Humala, que controla directa y familiarmente a la SUNAT al mismo tiempo que precisaba la legislación de gravámenes y regalías, permite mayores deducciones al impuesto a la renta; con lo que terminaran pagando en el mejor de los casos menos de mil millones más.

Y la otra gran oferta electoral, la reducción del precio del balón pequeño de gas propano a 9 soles (3 dólares) se transforma en la recuperación del lote 88 para consumo interno de gas natural a través de un gasoducto que en algunos años llegara hasta la costa a través de tuberías domiciliarias y de pilón (yapa) se instalara por las grandes trasnacionales de Brasil una planta petroquímica que aumentara la grave contaminación generada por la fundición de cobre de la trasnacional mexicana SP, la planta belga de energía a carbón y las harineras de pescado. Esta promesa ecocida en tiempos de baja del precio del gas y crisis de la petroquímica –v.gr. Coatzoacalcos, en México- ilusiona amuchas personas que otra vez mas esperan la industrialización de la macroregion sur.

Se avecinan mas y mayores conflictos como el de los pescadores de Paita que acicateados por las empresas quieren imponerse sobre los estudios de recuperación de especies marinas tan depredadas por decenas de años y que terminan otra vez en la criminalización y la muerte de humildes trabajadores. El problema estriba en que en este caso el Estado no exige a las empresas seguridad salarial alguna para las épocas de veda y de un momento a otro toma medidas que si a alguien afecta es solo a los pescadores. Además se anuncian nuevas privatizaciones como la de Sedapal y la de las tierras de Olmos –producto de una irrigación- ambicionadas por la empresa Gloria y monopolios uruguayos.

Todo esto nos lleva a repensar la permanente recolonización sobre un modo de producir colonial y la experiencia y la memoria colonial en los países indígenas de América Latina. La occidentalización tiene su correlato en el mestizaje que para algunos intelectuales es la solución de las contradicciones, cuando mas bien ha destruido las culturas prehispánicas e impedido la aparición de las culturas originarias con sus excepcionales aportaciones. El interés económico fue el que determinó las transformaciones sociales, políticas y culturales. Y en toda esta larga historia la empresa extranjera y las potencias que las auspician han tenido colaboradores internos étnica y socialmente mas cercanos, que han decidido el carácter de la política antidemocrática y la imposibilidad de contar con una republica soberana que se preocupe por el bien común.

Para bien o para mal en América Latina están enormes y ricas cuencas: Amazonas, Guaraní y Marañón constituyéndose en la mayor reserva de agua dulce del planeta. Pero también en el mayor potencial revolucionario.

LOS CRIMENES DEL “CAPITAN CARLOS”.

Por: Luis Arce Borja.

El “capitán Carlos” era el nombre de “combate” de Ollanta Humala cuando en la década del 90 actuaba como jefe militar en el Alto Huallaga. Durante el fujimorismo, el “capitán Carlos, fue premiado por sus altos meritos en la aplicación de la lucha contrainsurgente, que como lo testimonian los hechos se basaba en el crimen masivo de pobladores, secuestros de campesinos, torturas y ejecuciones clandestinas contra todo aquel que era sindicado como simpatizante o militantes de las fuerzas subversivas. El alto mando del ejercito, lo calificó con la nota “sobresaliente” por sus acciones militares en la selva peruana, y el firmante de tan “elogiosa” nota al merito fue el general Abraham Cano, un oficial del ejercito incondicional de Vladimiro Montesino y del general Hermosa Ríos, en ese entonces comandante general del Ejercito. El general Hermosa, fue el que se hizo declarar “héroe” cuando en diciembre de 1997 dirigió la matanza de los miembros del comando del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA), que tomó la embajada del Japón en Lima, junto a cerca de mil rehenes.

Durante la campaña electoral de abril 2006, Ollanta Humala fue candidato presidencial y ello le sirvió para ocultar sus crímenes de guerra y sacar el cuerpo a sus acusadores. Pudo esquivar una sanción penal y se refugio en el pretexto de que las acusaciones provenían de sus contrincantes electorales. Ahora la cosa es mas clara, y algunos de los familiares de sus victimas durante la guerra interna que vivió el país, han recurrido al poder judicial exigiendo sanción para Humala. Una de sus victimas fue la señora Natividad Ávila y Benigno Sullca. Ellos fueron sacados de su casa por una patrulla militar bajo el mando del “capitán Carlos”, cuya base militar estaba ubicada en Madre Mía en Tocache. Sus hijos presenciaron la accion violenta de los militares, y nada pudieron hacer para impedir el secuestro de sus padres. La pareja de esposos fueron conducidos al cuartel militar y ahí fueron brutalmente torturados. Cinco días después del secuestro fueron asesinados cuyos cuerpos mutilados fueron arrojados al río Huallaga. Jorge Ávila Rivera, hermano de Natividad (asesinada) fue también secuestrado y torturado, quien gracias al apoyo de un soldado natural de la región pudo escapar el mismo día en que el capitán Carlos” había dispuesto su ejecución extrajudicial. Estos hechos ocurrieron el 17 de junio de 1992, en Pacuyacu cerca de Madre Mía en Tocache (Alto Huallaga). Hay que recordar que el 92 fue uno de los años más sangrientos de la época de Fujimori, y quizás de todo el periodo de la guerra interna que vivió el país.

Por estos crímenes, en el cual existen testigos y sobrevivientes, el Fiscal Arturo Campos ha presentando denuncia contra Ollanta Humala por los cargos de homicidio, secuestro y tortura. La denuncia se encuentra actualmente en el despacho de la Jueza Miluska Cano, y si el poder judicial se mantiene independiente del aparato político peruano, el caso debería revertir en una orden de detención inmediata del ex candidato presidencial y proclamado “nacionalista”. Uno de los testigos es Teresa Ávila, hermana de Natividad, quien en junio de 1992 se hizo presente en el cuartel militar de Madre Mía, donde conversó con el entonces “capitán Carlos” (Ollanta Humala), quien cínicamente le dijo que sus familiares no se encontraban en la dependencia militar. Que nada sabia de ellos, dijo el militar en forma rotunda. Otro testigo es Jorge Ávila, sobreviviente que escapó de las manos de Ollanta Humala, quien a pesar que ha sido amenazado de muerte mantiene su denuncia contra sus torturadores. Ávila denuncio en febrero de este año, que le habían ofrecido mucho dinero para sobornarlo para que deje sin efecto la denuncia contra Ollanta Humala.

Hay que recordar que en la época que el “capitán Carlos” actuaba en el Alto Huallaga, Fujimori y Montesinos habían instituido premios y condecoraciones para los sanguinarios jefes militares. Por ejemplo, el gobierno otorgó premios y ascensos a los miembros del grupo paramilitar “Colina”. Este grupo creado en el interior del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) fue responsable de varias centenas de secuestros, torturas y asesinatos. El mismo “capitán Carlos”, en recompensa por su actividad en el Alto Huallaga fue ascendido a comandante. Y cuando realizó la parodia del levantamiento militar el 29 de octubre del año 2000 en Locumba (Tacna) (el mismo día y la misma hora de la fuga de Vladimiro Montesinos), fue premiado con una agregaduría militar en Paris y Corea, naturalmente con jugosos sueldos en dólares. Vale hacer hincapié que con la denuncia penal contra Humala, aumentan a más de 200 los oficiales, suboficiales y personal de tropa del ejército acusados por crímenes de guerra, los mismos que según la Defensoría del Pueblo (informe de octubre del 2004), tienen causas pendiente por asesinatos cometidos contra campesinos y pobladores.

HUMALA EL PADRINO DEL COMANDO ‘CHAVÍN DE HUÁNTAR’

Por: Luis Arce Borja.

En Perú la realidad se lee al revés. Al corrupto le dicen honorable, al ladrón, honrado, al mentiroso honesto y al criminal lo nombran héroe. Al parlamentario corrompido le dicen “padre de la patria”, al juez inmundo le dicen hombre de leyes. Al mercenario que escribe le dicen periodista y hasta escritor. Al payaso político le dicen hombre serio. Hasta los presidentes corruptos que pasan periódicamente por palacio de gobierno se hacen llamar ‘dignatario de la nación” y “encarnación de la patria”.

El caso mas reciente de la tergiversación de los hechos se refiere al trato oficial que el gobierno y los grupos políticos están dedicando a los miembros del “comando Chavin de Huantar”. Sus integrantes son militares criminales que en cualquier parte del mundo estarían en prisión. Sin embargo están libres y el gobierno de Ollanta Humala los defiende y los considera “héroes” de la nación. “Defenderemos a los Comandos Chavín de Huántar”, ha dicho Pedro Cateriano Bellido, un representante del gobierno de Humala en la Corte Internacional de Derechos Humanos de la OEA. “El mensaje es el siguiente: nosotros hemos asumido esta defensa porque consideramos que fue un operativo militar ejemplar. Defenderemos como Estado a los comandos Chavín de Huántar que con su sacrificio defendieron los intereses nacionales”, dijo Cateriano.

El presidente Humala ha dicho que el “Estado va a responder por los comandos, los vamos a defender…garantizamos que ningún comando va a ir preso”. Agregando además, que la acción militar en la embajada japonesa en 1997, “fue una de las más brillantes acciones militares” y que “ellos dieron la cuota de servicio”. Por ello agregó el Estado buscará al mejor procurador, especialista en estos temas para que respalde al Perú, porque “en realidad no se está enjuiciando a los comandos, sino al Estado”.

Por su parte “Concertación Parlamentaria”, un grupo organizado por el APRA de Alan García Pérez, acaba de presentar una propuesta al parlamento para oficializar la “calidad de héroes de la democracia” a los 146 miembros del comando Chavin de Huantar, además de otorgarle una condecoración y 100 mil soles (un poco mas de 37 mil dólares) a cada uno de ellos. Toda esta feria de halagos y respaldos a los militares de Chavin de Huantar, sucede paralelamente a la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de exigir al Estado peruano abrir un proceso penal contra este grupo de militares por las ejecuciones extrajudiciales cometidas durante la operación en la embajada japonesa en Lima.

Chavín de Huántar fue la operación que pusieron en marcha Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori para tomar por asalto la embajada japonesa en Lima que había sido capturada por un grupo del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) en diciembre de 1996. La operación de rescate se ejecutó en abril de 1997 cuando ya los miembros del MRTA habían decidido negociar y liberar todo los rehenes. Gracias a la colaboración del cura Luis Cipriani, actual cardenal de la iglesia Católica, los militares sorprendieron a los guerrilleros y pudieron vencerlos con facilidad. Luis Cipriani fue el encargado de infiltrar en la embajada japonesa minúsculos instrumentos para seguir a distancia los movimientos de los subversivos. Las cámaras de filmación y retransmisión pasaron ocultas al interior de una falsa biblia que llevaba entre las manos el cardenal Cipriani.

En dicha operación, los 140 militares (integrantes del comando Chavin de Huantar), después de vencer la frágil resistencia de los subversivos, apresaron vivos y sin lesiones a tres sobrevivientes y miembros del MRTA. Herma Luz Meléndez Cueva, Eduardo Cruz Sánchez y Salomón Peceros Pedraza fueron los guerrilleros que sobrevivieron al ataca militar. Pero, instantes después y en el mismo lugar del combate fueron asesinados a sangre fría. En medio de la sangre fresca y humo de las bombas, Alberto Fujimori ingresó con un equipo de fotógrafos y cameraman de la televisión para posar con los cadáveres ensangrentados de los guerrilleros asesinados. Un fiscal peruano dijo que se había establecido “con certeza que durante el enfrentamiento entre miembros de la patrulla militar de intervención y los miembros del MRTA, estos últimos fueron capturados con vida para luego ser ejecutados extrajudicialmente”.

La defensa de los militares de “Chavin de Huantar” muestra que en Perú bajo el gobierno de Ollanta Humala se sigue la misma política del régimen de Alberto Fujimori. Se protege el crimen organizado desde el Estado y se defiende militares asesinos. Como en años anteriores los militares son intocables. Las leyes no existen para ellos, y defenderlos como lo hace actualmente el gobierno es preparar las condiciones para que en el futuro mas inmediato las fuerzas armadas y las fuerzas policiales sigan cometiendo crímenes y violando los derechos humanos en el Perú.

El comando “Chavin de Huantar” convertido en el símbolo “heroico” del ejército, es una expresión reciente de la crisis moral y política en Perú. Matar guerrilleros prisioneros y sin defensa no es ningún un acto heroico. Es un crimen y una aberración ética y moral. Es una inmunda cobardía, un acto demencial que muestra la esencia inmunda de las fuerzas armadas del Perú, cuyo rol en la historia peruana es vergonzosa. Los militares de este país jamás han ganado una guerra patria. Es un ejército sin honra. Son maestros de derrotas y se sienten “héroes”, asesinado campesinos, obreros y pobladores sin armas. Los militares, en actividad o en retiro (como el comandante Ollanta Humala) constituyen una lacra pesada para la sociedad peruana, y mientras persista esta lacra, el Perú seguirá siendo una republica de pacotilla donde cualquier militar tiene licencia para asesinar, secuestrar y torturar. .

Perú: sobre el Movimiento Etnocacerista

¿NACIONALISMO O PARODIA DE REBELION POPULAR?.

Por: Luis Arce Borja

El primer día de este año (1° de enero), el denominado movimiento Etnocacerista tomó por asalto la comisaría de San Jerónimo ubicada a 4 Km. de Andahuaylas. El puesto policial estaba resguardado por 17 efectivos los mismos que fueron tomados prisioneros. En esta acción participaron por lo menos unos 150 activistas de este grupo liderados por algunos oficiales del ejército en retiro y conformado mayormente por soldados reservistas. Los rebeldes anunciaron desde el primero momento que su acción tenía como objetivo la renuncia de Alejandro Toledo a quien acusaron de ser un traidor a la patria. "No abandonaremos la comisaría hasta que renuncie Toledo, pero también estoy dispuesto a dialogar", dijo Antauro Húmala, el cabecilla del asalto de la camisería.

Cuatro días después, y 4 muertos (policías) de por medio los etnocaceristas se rindieron en medio de las plegarias del padre José Domingo Paliza quien sirvió de intermediario entre los rebeldes y las fuerzas militares del gobierno. Toledo no renuncio, y por el contrario recibió un cierra filas de amigos y enemigos entorno al gobierno y al supuesto “Estado de derecho”.

El movimiento Etnocacerista, es una organización liderada por dos oficiales retirados del ejército y agrupa a una centena de ex soldados en situación de reserva. Este movimiento se cataloga de étnico ultra nacionalista. Entre sus planteamientos principales se considera reconstruir el imperio incaico y propone como medula de su estrategia política regresar a la “grandeza” del Tahuantinyuyo que en el siglo XV abarcaba los territorios del Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia y parte de Chile. Otro de las expresiones “nacionalistas” de este grupo es iniciar una guerra contra Chile y Ecuador para “recuperar” los territorios peruanos. Desconoce el tratado de Itamaratí, que establece la paz con el Ecuador en 1998 y declara que Arica (Chile) va a "retornar al Perú". En su especial enfoque de la crisis nacional pasa por alto el asunto fundamental de la lucha de clases y concluye que todo el problema se reduce a una cuestión racial entre peruanos autóctonos y peruanos no auténticos. Propugna una hegemonía de los “cholos” sobre los “blancos”. Sus mentores dicen, que el etnocacerismo, es “cosa de machos”.

Los organizadores de este grupo son los hermanos Ollanta Húmala y Antauro Húmala, el primero es un comandante del ejército (pasado a retiro en diciembre pasado), el segundo es un mayor del ejército (retirado). Ambos, en octubre del 2000, pocos días antes de la Fuga de Montesinos, encabezaron una sublevación contra Fujimori en el sur del país. Algunos vieron en esta rebelión en un cuartel militar una cortina de humo para esconder la salida clandestina al extranjero de Montesinos. A la caída de Fujimori, Ollanta Húmala, comandante del ejército y líder de este movimiento fue amnistiado y premiado con una agregaduría militar primero en Paris (Francia) y posteriormente en Séul (Corea). Ollanta Húmala “ideólogo” y dirigente de este grupo desde el 2000 hace planes para presidir el Perú en el 2006. El movimiento se declara contrario al sistema parlamentario peruano, pero sin embargo la primera tarea que da a sus simpatizantes es la de recabar 390,000 firmas (planillones de adherentes) para “solicitar su inscripción en el Jurado Nacional de Elecciones”. Antauro Húmala, el segundo en jerarquía después de Ollanta, no tiene ningún problema para decir que el “motor ideológico del cambio en Perú”, es Manco Cápac (1), primer Inca y que según la leyenda surgió de las aguas del lago Titicaca para fundar el imperio Inca. Este grupo se siente hermanado por la “sangre india” con el movimiento Pachacútec del Ecuador que como se sabe apoyó la campaña electoral del coronel Lucio Gutiérrez.

¿Qué hay detrás de este movimiento?, es la pregunta que se hacen lectores y observadores políticos principalmente en el extranjero.

La teoría enseña que lo determinante en la naturaleza política de un proceso armado o cualquier acción subversiva es su filiación de clase y su relación con el contexto histórico en que se desenvuelve. Además, un movimiento armado, de acuerdo a sus objetivos estratégicos, puede ser revolucionario, nacionalista, progresista, fascista o simplemente reaccionario. En síntesis, si se quiere determinar con precisión la esencia y naturaleza de una acción armada se requiere estudiar seriamente (exenta de subjetivismo) tres cuestiones inherentes a cualquier proceso subversivo. Primero, se debe precisar con exactitud cuál es la base ideológica de la organización, movimiento o partido que dirige el proceso materia de estudio. Segundo, se tiene que conocer los objetivos y estrategia política del grupo armado. Qué plantea como sociedad y sobre qué bases pretende edificar el Estado contra el cual se ha sublevado. Tercero, se debe puntualizar respecto a la clase que sirve y representa dicho movimiento armado. Para este propósito hay que tomar en cuenta, antes que la extracción social de sus componentes, sus puntos de vista frente a la economía, a los grupos de poder, al Estado, a la iglesia, a las fuerzas armadas reaccionarias, etc.

¿Cómo caracterizar el movimiento “etnocacerista”?. ¿Revolucionario, nacionalista, o simplemente una banda de de militares retirados que ocultamente sirven a uno de los grupos de poder del Perú.?. El gobierno de Toledo se ha escandalizado y ha dicho que este grupo pretende destruir el “Estado de derecho”. Algunos articulistas lo han ubicado como grupo “nacionalista”, y elogiosamente han dicho que la acción de “Andahuaylas es un extraordinario ejemplo”. Otros simplemente han dicho que es un movimiento fascista y que no pasa de ser un clan familiar con pretensiones de poder.

El primer elemento que hay que tomar en cuenta para tener una idea de la naturaleza del movimiento etnocacerista se refiere al contexto actual del Perú. La característica principal de la actual sociedad oficial peruana es su aguda crisis política y moral, en cuya escena política las masas pobres siguen siendo víctimas de bribones y mafias enquistas en el poder. Este grupo surge en un cuartel militar y su relación es directa con la sociedad oficial lumpenizada que Alberto Fujimori y Montesinos habían llevado a su pico más alto en 1O años de régimen mafioso. No se puede escudriñar el carácter político de este grupo sino se toma en cuenta la crisis y descomposición del Estado. Los partidos políticos (izquierda y derecha) están hundidos en un proceso de descomposición. El poder judicial, el parlamento, las fuerzas armadas, fuerzas policiales, y otras instituciones del Estado son antros de corrupción cuyo rol se reduce a sostener las mafias que vía elecciones o golpe militar se enquistan en el poder. En esta situación, putas, ladrones, militares, criminales, jefes de bandas, y toda suerte de individuo ambicioso se irroga el derecho de ser parlamentario, ministro y presidente de la República. Una prueba de esta situación lo entrega las actuales bravatas de Alberto Fujimori contra quien pesa serias acusaciones por crímenes, robos, coimas, y otros delitos, pero no tiene ningún problema para anunciar desde Japón (donde reside ahora) que será candidato electoral en el 2006. Lo mismo se puede decir de Alan García Pérez, ex presidente y líder del APRA, también en su momento acusado de robos y crímenes masivos de prisioneros y campesinos, pero sin embargo no tiene ningún impedimento para ser el candidato favorito en las próximas elecciones generales (2006).

En este cuadro social, los grupos de poder locales, echan mano a cualquier elemento y táctica que les sirva para desviar la atención de las masas, sobre todo en momentos de agudización de la lucha de clases. Fabrican “revoluciones”, forman grupos armados, y hasta planifican acciones armadas. Por ejemplo, se conoce ahora que una serie de atentados y acciones “guerrilleras” efectuadas entre 1998 y el 2000 fueron preparadas en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) que dirigía Montesinos. Hay una asociación entre crisis política y surgimiento de los más extraños movimientos y personajes de la política peruana. En política se da algo semejante a lo que ocurre con las sectas religiosas. A mayor crisis más serán las sectas que como hongos se extenderán en las zonas marginales. Además, como lo ha demostrado la sublevación etnocacerista, ningún gobierno en el mundo por más odiado que sea, sale huyendo y deja el poder porque le toman una miserable camisería con 17 policías. Así se diera la “renuncia” de Toledo, nada cambiaria sustancialmente en el panorama de hambre y miseria en el Perú. No se trata de cambios presidenciales y de personas, sino de liquidar la vieja estructura de poder político, y lograr cambios de calidad en el Estado y la sociedad.

¿Nacionalismo o planteamiento antihistórico?

Algunos analistas, no sabemos si por oportunismo o por ignorancia política, identifican nacionalismo con el movimiento etnocacerista. ¿Dónde esta la esencia nacionalista de este grupo?. El nacionalismo etnocacerista se resume en su planteamiento de reconstituir el Tahuantinsuyo (2) o de edificar una sociedad bajo “dominación de los cholos”. También ofrece, como parte de su “nacionalismo”, iniciar una guerra contra Chile y Ecuador. Para comenzar hay que anotar que el nacionalismo como corriente ideológica política reconoce a la Nación como una comunidad de individuos antes que de raza, grupos y tribus. Dice la teoría marxista, la Nación es una comunidad históricamente constituida que tiene afinidad territorial, económica, cultural y lingüística. La Nación nada tiene que ver con razas o el color de la piel de los ciudadanos.

El “nacionalismo” del Etnocacerismo, es si quiere un concepto justo, una caricatura abstracta respecto a la nación peruana y a las reivindicaciones históricas de los pueblos y masas oprimidas del Perú. Ya José Carlos Mariatégui anotó en 1928 que los problemas fundamentales del Perú no eran un asunto de “cholos” y blancos, ni de indios y europeos, sino más bien de clases (campesinado, proletariado, clase media, burguesía y terratenientes). Más concretamente señaló que el problema del indio era en lo fundamental el problema de la tierra. Es decir de la lucha entre millones de campesinos pobres y los grandes terratenientes y propietarios de tierra que ilegalmente desde el origen de la República se apropiaron por la fuerza de las tierras. Que Alejandro Toledo sea más “cholo” que Fujimori, no cambia el carácter reaccionario y pro imperialista de su gobierno. Los presidentes peruanos, “cholos”, mestizos, blancos, mulatos y otros, fueron reaccionarios y anti nación peruana, no por causa de su origen racial ni social, sino simplemente porque fueron históricamente representantes de los grupos de poder.

Los problemas económicos y sociales de los peruanos, no se resuelven haciendo una división entre indios, mestizos blancos, negros, y chinos (la población peruana es multirracial) sino más bien uniendo a la nación pobre para luchar contra la semifeudalidad, el capitalismo dependiente, y las clases sociales (terratenientes y burgueses) que detentan el poder del Estado. Plantear regresar al incanato o al Tahuantinsuyo, no sólo es una vulgar borrachera nacionalista, sino que ello representa un planteamiento antihistórico y reaccionario cuyo objetivo es crear confusión en el seno de los peruanos pobres. Nadie que verdaderamente quiera resolver los problemas del Perú, puede desear el retorno a la sociedad esclavista de los holgazanes incas, que se hacían cargar por sus esclavos hasta para ir a tomar el sol en el patio de sus palacios de piedras. De la misma manera, hacer creer que una guerra con Chile y con Ecuador servirá a la Nación, es una idea estúpida y reaccionaria, que inserta en la actual situación internacional (de hegemonía total de los Estados Unidos), serviría exclusivamente para favorecer el militarismo y hundir más en la miseria a los pueblos de Perú, Chile y Ecuador.

Bruselas, 8 de enero 2005.

Notas
1. “Manco Cápac y Mama Ocllo han desplazado del corazón de los pueblos de Bolivia, Ecuador y Perú a sus hasta hace poco inspiradores ideológicos Marx, Lenin y Mao. No es sino Manco Cápac el artífice de la política y la historia en el mundo andino de nuestro tiempo”. (Declaraciones de Ollanta Húmala’. Precisiones históricas doctrinantes).

2. Ideario del Etnocacerismo. “Asumimos la Gran Cultura del Antiguo Perú o Incario, herencia histórica que tiene que ser estudiada, revalorizada y reactualizada (Manifiesto, Lima, Diciembre 1 del 2000 Dr. Isaac Húmala Núñez Presidente MNP).

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