15 de noviembre de 2020

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CRIMENES DE OLLANTA HUMALA Y SUS COMPINCHES DE IZQUIERDA

Por: Luis Arce Borja.

9 de julio de 2012

Lo que se llama izquierda peruana es co-responsable en los hechos sangrientos que esta imponiendo al Perú el gobierno del militar Ollanta Humala. En lo que va este gobierno 15 pobladores han sido asesinados por este gobierno. Fue esta izquierda en sus diferentes versiones (Patria Roja, Partido Comunista Peruano, Movadef, Javier Canseco, Hugo Wienner, Mario Humana de la CGTP, etc.) que facilitó el camino para que un militar acusado de crímenes de guerra llegue a la presidencia del Perú.

Desde el 2006 (primera candidatura electoral de Ollanta Humala), esta izquierda se subió al carro electoral de este militar. Para ello pasaron por alto las acusaciones (con testigos y sobrevivientes) sobre los crímenes que este militar había cometido en 1992 cuando era uno de los jefes zonales de las tropas antisurgentes del fujimorismo. En el 2001 esta izquierda unánimemente hizo campaña a favor de Humala. Vieron en este ex militar el representante genuino de un pueblo que reclamaba cambios sociales y políticos. Cuando Ollanta Humana ganó la presidencia dijeron en coro que este militar llevaría al Perú por el camino de la justicia social, la democracia, la soberanía, el antiimperialismo. Algunos incluso dijeron que el éxito de Humala “era histórico” y que era la primera vez en la “historia del Perú, que este país ingresaba por vía electoral hacia una nueva etapa que incluso podría ir al socialismo.

Para no perder la memoria historia, acá se reproduce partes un artículo publicado en el 2006 bajo el titulo de “La izquierda de Don Jacinto Peláez y el voto por Humala”. Esa nota premonitoria denunciaba a tiempo como esta izquierda, mas oportunista que nunca, estaba vendiendo su alma a un criminal en potencia: Ollanta Humala.

La izquierda de Don Jacinto Peláez y el voto por Humala.

Los dirigentes de esta izquierda en1985 se entregaron a Alan García Pérez. Garcia era el buen mozo, joven y fornido que les deparaba un destino confortable y prometedor. Pobre izquierda y ahí fue engañada, por decir una frase de la novela de don Jacinto Peláez. Después, cuando pasó los 9 meses y se dieron cuenta del engaño ya era tarde. Lloraron y gritaron derechista y reaccionario. Poco tiempo después, en 1990 apareció como un príncipe encantado Alberto Fujimori, un chinito con saco y corbata que les crispo el corazón y el flechazo fue a primera vista. La izquierda, un poco en sueños y un poco en la realidad, navegó en los oropeles del poder. Engañada vilmente por García Pérez, llamó a votar por el pretendiente Fujimori. Y ahí nuevamente volvió a ser miserablemente engañada. El chinito salió más mentiroso que el propio García, y como narraría don Jacinto Peláez, esta infeliz moza cayó una vez más en las lujurias de sus ambiciones.

En el 2001, sin ningún remordimiento de por medio, quedo hechizada por los encantos y promesas que le cantó en las orejas Alejandro Toledo, al que esa izquierda, la que ahora vive como alma en pena, lo llamó el “cholo” y el gobierno de todas las sangres”. Lo que vino después ya es historia conocida, y la pobre izquierda como la deidad embarazada se quedó esperando el paso de algún otro marchante que le reconozca el hijo.

En pleno 2006, con ojos moribundos y lastimeros de tantos fracasos, mira con destellos libidinosos al comandante Ollanta Humala, también fornido, de gruesas palabras y ducho en manejo de armas. El militar le robó el corazón a esa desdichada izquierda caviar que sin respingo gritó votar por el ex militar fujimorista. Y los recuerdos son simples recuerdos, y para qué acordarse de García Pérez, Alberto Fujimori y Alejandro Toledo son malos momentos del pasado y nada más. En todo caso, como se dice don Jacinto Peláez, no hay primera sin segunda, y en penas y amores son muy pocos los entendidos.

En estos últimos 20 años ha buscado cualquier pretexto para colaborar con los regimenes de turno. Así vieron en García Pérez, el radical contrincante de la derecha peruana, y así vieron en Fujimori, el opositor por excelencia de los grupos de poder liderado por el escritor Vargas Llosa. Y así vieron en Alejandro Toledo, al líder de los pobres y de los sectores democráticos del Perú. Y

Lo que hay que tener en cuenta en la cándida historia de esta izquierda, es que su deprimente conducta para arrastrarse tras los candidatos de turno de los grupos de poder, va paralelo a su descomposición y crisis interna que se acentúa cada vez más. Basta mirar sus resultados electorales para saber que no representan a ningún sector de trabajadores ni del pueblo. En el terreno político, sindical y popular no tiene ninguna vigencia. Ha perdido cualquier significación en las luchas populares, y al contrario esta izquierda es responsable directa de que los asalariados peruanos hayan retrocedido, hablando de conquistas sociales y salariales, a la década del 60. Sus traiciones y sus componendas con los gobierno de turno, ha hecho del movimiento sindical y popular, un amasijo desclasado, que sirve exclusivamente para el circo electoral, pero no para la defensa de los intereses y derechos de los trabajadores y el pueblo.

La descomposición ideológica política de esta llamada izquierda se puede ver con claridad en el desprecio que sienten los trabajadores y el pueblo peruano contra ellos. Por ejemplo, Hugo Blanco Galdos, parte de esa izquierda legal y que se presenta como revolucionario y dirigente campesino, ha sido candidato al parlamento andino en las últimas elecciones (abril 2006). Postuló en el Partido Socialista de Javier Diez Canezco, un dirigente que asume los postulados de la socialdemocracia europea. ¿Cuántos votos consiguió Hugo Blanco?. Según los cómputos oficiales alcanzo 49,330 votos, lo que significa un milésimo porcentaje (0.0001%) de los 6 millones de campesinos peruanos y de los 16 millones de electores en todo el país. Después de su fracaso electoral Hugo Blanco ha proclamado: “yo llamo a votar por el programa que Humala enarboló en el debate, lo que significa votar por él”. (Hugo Blanco).

Otro caso a mencionar es el de Juan José Gorritti, secretario general de la Confederación de Trabajadores del Perú (CGTP), quien postuló para el congreso en la lista de Patria Roja (Movimiento Nueva Izquierda) solo logró 4,450 votos. ¿Y dónde fueron los votos del millón de afiliados que tiene la CGTP como se dice?. Como se ve el fracaso electoral de Gorriti es el castigo y el desprecio de los asaltados peruanos contra dirigentes oportunistas y burocráticos que toman la organización sindical como trampolín para escalar posiciones en el aparato del Estado. El mismo caso es el de Manuel Cortés, otro dirigente de la CGTP y candidato electoral del socialdemócrata Partido Socialista. Este dirigente postuló al congreso y no llegó ni a los 2, 000 votos. Caso aparte es el de Rolando Breña Pantoja, otro “destacado” militante de Patria Roja, rojo rojísimo, solo logro la paupérrima cifra de 2,367 votos.

Pero el caso más significativo es el de Patria Roja, el más rojo de los partidos “marxista-leninista” del Perú participó en las últimas elecciones (primera vuelta electoral) con su propia lista y su propio candidato. Alberto Moreno, fue su candidato electoral. ¿Cuántos votos tuvo?. La miseria de 33,918 votos lo que significó el ridículo 0.232% de los votos emitidos que sumaron mas de 14 millones de electores. ¿Y dónde fueron a parar los 250 votos de los profesores peruanos que dice Patria Roja liderar y controlar a través Sutep?. Pero como para Patria Roja no hay “vencedores ni vencidos”, inmediatamente, así como lo hizo con García, Fujimori y Toledo, ha llamado a votar por Ollanta Humala. Un resumen de su comunicado dice así: “El Partido Comunista del Perú - Patria Roja, manteniendo en alto sus banderas democráticas, antiimperialistas y socialistas, preservando su independencia e iniciativa política, y apoyándose siempre en el pueblo organizado y luchador, sabrá también en esta oportunidad cumplir con su misión histórica esmerándose por hacer realidad la Nueva Republica... Partiendo de estas consideraciones, el XIV Comité Central decide respaldar la candidatura del Comandante Ollanta Humala, en la segunda vuelta electoral, y fortalecer las relaciones y el propósito unitario con todos los sectores de izquierda, nacionalistas y progresistas”. (Comité Central Partido Comunista del Perú-Patria Roja, Lima, mayo del 2006).

Otro caso que no se puede dejar de mencionar se refiere al Partido Comunista del Perú (PCP), nos referimos a esa organización política que durante más de 50 años vivió enganchada a la ex Unión Soviética. A la muerte de esta potencia este partido se quedó sin padrino ni mecenas, y quién diría otra cosa fue el inicio de su calvario político y de su desintegración como organización. Este partido, digamos para ser más precisos los restos que queda de él, participó en la elecciones de abril acompañando a Patria Roja en el conglomerado electoral Movimiento Nueva Izquierda (MNI). El candidato del PCP fue Rennan Raffo (parlamento andino) y solo obtuvo 24,816 votos, es decir casi nada si se compara los mas de 14 millones de electores peruanos. Pero este partido “comunista”, velasquista visceral en su tiempo, que voto en 1985 por el APRA, y el 90 por Fujimori, y el 2001 por Toledo, ha llamado a votar por Humala. “El Partido Comunista Peruano, hace “un llamamiento a los militantes y amigos del Partido, a los trabajadores, al Frente Amplio de Izquierda y demás organizaciones progresistas del campo popular a VOTAR EN SEGUNDA VUELTA POR EL CANDIDATO NACIONALISTA OLLANTA HUMALA, en firme y consecuente respaldo a los cambios por los que ha votado la mayoría del pueblo peruano”. (Comisión Política, Renan Raffo Muñoz secretario general, Lima, 15 de Mayo del 2006).

La lista es larga de nuestros “izquierdistas” devenidos en “humalistas”, y solamente queremos terminar esta nota señalando que la conducta sin principio y sin ningún tipo de moral política de estos personajes, configura la grave situación política que vive el Perú. No hay salida a corto plazo para las clases populares. El pueblo seguirá siendo masa miserable para los grupos de poder. La carencia de dirección política es evidente, y mientras no aparezca una organización capaz de dirigir las luchas populares, las graves condiciones de crisis de la sociedad seguirán en desarrollo. Y en ese marco de descomposición de la sociedad y del Estado, los procesos electorales como el que se avecina para el 4 de junio solo son instrumentos que utilizan los grupos de poder y el imperialismo para poner a tal o cual a sátrapa en el gobierno.

2 de junio 2006.

(*). Entre las obras de Don Jacinto Peláez, figura “La Palomas se fueron volando” en el narra la inocencia de las chicas de los pequeños pueblos de la costa peruana. La obra es picara y rebasa la falsa moral religiosa en torno al matrimonio y a las relaciones entre el hombre y mujer. Don Jacinto Peláez vivió casi toda su larga vida en Culebras, una minúscula caleta de pescadores en el litoral norte del Perú. Tenia cerca de de 100 años cuando escribió esta novela, y muchos decían en Culebras, que “Las palomas se fueron volando”, era las remembranzas de sus aventuras amorosas antes de recalar en este pequeño pueblo perdido que no aparece ni en los mapas de geografía del Perú.