18 de mayo de 2020

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PERU: LEY DE AGUAS ANTICAMPESINA Y PROMINERO

Por: Reinhard Seifert.

27 de mayo de 2009

Recientemente ha habido un importante esfuerzo intelectual y político por analizar la nueva Ley General de Aguas o Ley de Recursos Hídricos. Esfuerzo ligado al movimiento popular, a la organización del pueblo. En primer lugar, la defensa del agua por parte de la sociedad civil debiera concentrarse en combatir los dos principales males que aquejan la gestión del recurso hídrico: la corrupción y la contaminación, (que impactan en la escasa disponibilidad del agua). Ambos fenómenos van de la mano, son hermanos gemelos.

La nueva ley privilegia y permite el acceso ilimitado y sin restricciones operativas de las empresas mineras al agua. Obrará en beneficio privado en las cabeceras de cuenca, descartando el postulado político del principio básico del bien común. En este contexto, el uso del agua es, en realidad, una apropiación ilícita no declarada como tal. Por lo anterior, pensar que la nueva ley es una “buena ley”, es equivocado.

La CONVEAGRO, ante la eminente promulgación, señaló: “Por tanto, suspender la promulgación de ley de Recursos Hídricos, hasta que de manera consensuada y en democracia se corrijan los puntos críticos de la Ley” . Los operadores de las minas y los lobbies, en total unos 20 han hecho su trabajo, logrando que importantes artículos fueran eliminados o modificados a última hora. Principalmente, dos artículos: 1) la protección de las aguas de las cabeceras de cuenca, artículo 75 y 2) la eliminación del canon hídrico (artículo 95 del dictamen).

Asimismo, se ha expresado que la creación de la ANA (Autoridad Nacional del Agua) es un avance. En general esta ley es centralista, yendo en contra de las decisiones democráticas de los pueblos. La ANA, por su composición orgánica, está totalmente subordinada al poder político y administrativo de Lima. La mayoría de los organismos que componen la ANA pertenecen al Estado y en el caso de una controversia en esta nueva institución, los representantes se inclinarán a favor del más fuerte. Las conciencias se compran. Todos los hombres tienen su precio, la diferencia está en el monto, como bien lo saben las mineras.

En Cajamarca, desde el inicio de las operaciones mineras de Newmont Mining Corporation(Yanacocha), los administradores de las ATDR del MINAG siempre han aprobado los permisos de uso de aguas a favor de la mina. Nunca lo hicieron en contra.

Los reclamos justificados de los campesinos fueron dejados de lado. Luego, estos malos funcionarios, en devolución del favor, son contratados por la empresa. La corrupción está a la orden del día. Ninguna ley garantizará que la corrupción sea erradicada de la ANA. Prácticamente, todos los funcionarios públicos son presas fáciles de presiones o prebendas. La ANA es un clásico ejemplo de la centralización limeña, desconociendo el sentir y el derecho a la participación democrática de los pueblos del interior del Perú.

Adicionalmente, ninguna empresa minera paga por el uso del agua. Por ejemplo, la ciudad de Cajamarca consume alrededor de 200L/sec., Yanacocha gasta el triple sin cobre alguno. Los campesinos, organizados en la junta de usuarios pagan, los ciudadanos que habitan en las ciudades y en los pueblos cancelan sus montos mensualmente por su consumo del agua, lo cual no es el caso de las empresas mineras. Esta es la realidad manifiesta y cruda que no cambiará en los próximos años. Por eso es que la protección de las aguas en las cabeceras de cuencas era el artículo más importante de mantener y la presión minera ha conseguido eliminarlo. Todos sabemos lo que pasa en la cabecera de cuenca –donde nacen los ríos, riachuelos y manantiales- y que afecta irremediablemente a la cuenca media y baja. En la parte alta de los Andes, la naturaleza ha construido durante millones de años un complicado y equilibrado ecosistema, cuyas bondades son aprovechadas por los campesinos. De un plumazo, la explotación minera en las cabeceras de cuenca borra para siempre este equilibrio ecológico, sobre todo secando el colchón acuífero. Posibles remediaciones posteriores no permitirán ni signos de recuperación. ¿Que pasará con la geomembrana, cuya vida útil se estima en apenas 20 a 30 años, una vez terminado la explotación minera? ¿Qué pasará con los reservorios de aguas artificiales, construidos por las minas, cuando el bombeo costoso deje de funcionar?

Además, debido a la obsoleta tecnología que usan, las mineras producen contaminación, que día tras día, se profundizará más, con resultados adversos para la salud. En el agua y en el cuerpo receptor se producen los efectos acumulativos y dañinos, todavía difíciles de cuantificar por la ciencia. Sin embargo, existen y se manifiestan. En contraste, la tecnología minera ha inventado a la minería “inocua”, pero no está funcionando.

Lo que necesitaríamos en las regiones es una autoridad de agua por región, con presencia mayoritaria de la sociedad civil. Debemos pensar seriamente en el cambio del modelo económico, respetando la acumulación de capitales, pero más equitativamente hacia adentro, con la presencia activa de un nuevo y reformado Estado que regulará dicho modelo. Apenas necesitamos unos 5000 hombres/mujeres probos y leales para encargarse de esta importante tarea.

Es cuestión de formar parte activa de estas profundas reformas del nuevo Estado y apostar por un Perú nacionalista con una acumulación de capitales descentralizada y regionalizada hacia el Perú profundo. No es difícil iniciar este largo proceso, que se sustentará en la absoluta voluntad política de los pueblos. Según Mario Bunge, vale la pena introducir el nuevo concepto de la democracia integral: “La democracia integral, en cambio, busca llegar a otros terrenos, como el económico, el cultural y el ético, lo cual garantiza su imparcialidad” .

Por otro lado, en el modelo económico actual, cuando las minas no logran dominar, comprar o cooptar a las personas u organizaciones sociales que protestan, recurren al Poder Judicial corrupto para sentenciarlas y así sentar ejemplos para poder quebrar las resistencias. Hace un par de días fueron sentenciados los campesinos de Porcón con cuatro años de prisión suspendida por defender sus aguas. Sucesivamente ocurrirán otros hechos parecidos, pues el drama de la justicia en el Perú es de nunca acabar.

Una vez un viejo dirigente campesino, interrogado sobre su percepción de la justicia peruana me respondió: "Gringuito, la justicia en el Perú tiene su precio, la injusticia tiene otro precio, pero ambas se compran".Esta es una expresión popular sobre la eterna dualidad entre el concepto de justicia “justa” y su aplicación práctica corrupta, algo constatado a diario.

De otro lado, quizás podamos lograr coordinar mejor quienes apoyamos al movimiento social (la Junta de Usuarios, CCP, CNA, CONACAMI, CONVEAGRO, entre otros), pero son demasiadas organizaciones dedicadas a la defensa del agua, y cada una pretende sostener con mucha dificultad un perfil propio. Por ello, muchas veces el gobierno de turno se lo lleva muy fácil, ante tanta división. Debido a la división no pudieron plasmar una huelga general o al menos un paro en defensa del recurso hídrico. Cierta discrepancia programática menor y el infaltable “figurettismo”de algunos miembros, en el seno de sus organizaciones, impidió actuar con firmeza y decisión.

Además, es lamentable la dispersión institucional que existe a nivel de las ONG’s para defender el agua. Cada uno quiere hacer lo suyo, de manera personalista y elitista. En Lima existen varias iniciativas, que no coordinan entre sí, para "defender" el agua. Allí tenemos al Grupo GEA, IPROGA, FOVIDA, Lima-Water, otras iniciativas locales como la Mesa de Agua en la cuenca de Lurín, etc.

En algunos casos, la pobreza intelectual de sus miembros, así como de estudios sobre el agua es impresionante.

Por último, en Lima cunde la "seminaritis", con los mismos expositores, información muy superficial y las mismas declaraciones líricas, sin algún efecto vinculante ni práctico en la vida real de los peruanos. Por ello, para empezar, habría que realizar un foro que vaya más allá de esas deficiencias, donde se aborde el tema del agua de manera más técnica y científica y con la inclusión de las organizaciones sociales. Es cuestión de actuar seriamente.

Notas.

Comunicado CONVEAGRO,Diario La Primera, p. 5, 30-03-2009

2. Mario Bunge, Revista Domingo, Diario La República, p.20, 29-03-09.