18 de mayo de 2020

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CEPAL: IMPACTO DE LA CRISIS GLOBAL EN AMÉRICA LATINA

Crece miseria y pobreza.

8 de mayo de 2009

La caída del volumen de comercio internacional, el deterioro de los términos de intercambio de los productos y las dificultades para obtener financiamiento externo fueron destacados hoy por la CEPAL como parte de los impactos que sufre América Latina por la crisis financiera mundial.

Otro impacto, aunque menos profundo, es la disminución de las remesas, ya que ésta puede compensarse en algunos países mediante la devaluación real de sus monedas, lo cual mejoraría la capacidad de consumo interno de los hogares, indicó el ex secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), José Antonio Ocampo.

La región está mejor preparada, sin embargo sólo mitigará los efectos de la peor coyuntura mundial desde la Gran Depresión de 1929 y aún se desconocen la duración e intensidad de restricción de financiamiento, señaló Ocampo al presentar el informe "Impactos de la crisis financiera mundial sobre América Latina", publicado en el último número de la revista de la CEPAL.

Según el economista, todos los países pero especialmente México, Centroamérica y el Caribe, están afectados por la contracción del volumen real del comercio, mientras que las economías sudamericanas, particularmente las exportadoras de productos mineros y energéticos, experimentan un fuerte deterioro de los términos de intercambio.

Es posible que se hayan superado los problemas más agudos vinculados a la falta de liquidez que caracterizó la etapa más severa de la crisis (septiembre-octubre de 2008), sin embargo América Latina enfrentará una fase de mayores restricciones de acceso a financiamiento externo privado, cuya duración e intensidad aún se desconocen.

Ocampo admitió que las economías latinoamericanas llegaron a la crisis con mayores fortalezas que en el pasado gracias a la acumulación de reservas y la reducción del endeudamiento del sector público.

En muchos países las políticas fiscales siguieron siendo procíclicas y se detecta una tendencia al deterioro de la cuenta corriente, agregó.

Al respecto señaló que la actual coyuntura permite la diversificación de la estructura productiva y del comercio, aunque persisten factores que podrían complicar estos procesos.

"Existen márgenes más amplios para aplicar políticas anticíclicas fiscales y monetarias, pero dichos espacios son limitados", añadió.