18 de mayo de 2020

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BOLIVIANOS POBRES SIGUEN SALIENDO AL EXTRANJERO

MIENTRAS EVO MORALES HABLA DE REVOLUCION

27 de febrero de 2009

Mas de 250 mil bolivianos que viven en España, 70 por ciento en situación irregular, soportan el recrudecimiento de la persecución policial y el aumento de detenciones, expulsiones, allanamientos y actos racistas y xenofóbicos. Varios políticos europeos insinuaron que los inmigrantes tienen la culpa de la crisis y el Parlamento Europeo aprobó una Directiva que sanciona a los empleadores de emigrantes ilegales.

La embajadora de Bolivia en España Carmen Almendras denunció la intensificación de controles en el metro, paradas de autobuses, centros de trabajo y domicilios de emigrantes, tratados como delincuentes sólo por cometer infracciones administrativas. Almendras informó que hasta enero se habían iniciado unos 1.200 trámites de expulsión.

El 12 de febrero, la policía española detuvo a bolivianos cuando ingresaban al consulado de Bolivia en Murcia. El cónsul Nicolás Dávila Cruz y la vicecónsul María Celia Orellana no hicieron nada para defender a los compatriotas.

Desde que la Unión Europea endureció su política inmigratoria con la Directiva de Retorno, los políticos han tendido a culpar de la crisis europea a los emigrantes. La gente común interpreta que hay desempleo porque hay mucha inmigración y proliferan protestas y huelgas para rechazar la contratación de trabajadores de otros países. Así, los extranjeros se convierten en chivos expiatorios de la crisis, afirma Lorenzo Cachón Rodríguez, doctor en sociología y especialista en inmigración de la Universidad Complutense de Madrid. (Cecilia Diwan, La Nación)

Los países de la Comunidad Andina (CAN) expresaron su profunda preocupación por la aprobación en el Parlamento Europeo de la Directiva que aplica sanciones a los empleadores de residentes ilegales de terceros países. Consideran que la medida tendrá un impacto negativo en la promoción y protección de los derechos humanos y laborales de los emigrantes irregulares.

En el actual escenario de crisis internacional, la Directiva no soluciona integralmente el fenómeno de la migración y provoca una mayor vulnerabilidad y aumenta las posibilidades de que sean sujetos de explotación laboral, advierte la CAN.

Los países andinos exhortaron a los gobiernos de la UE a reexaminar, dentro de un enfoque integral y comprehensivo, y en seguimiento a los compromisos adquiridos en el marco de la V Cumbre ALC-UE, las diversas iniciativas legislativas comunitarias y sus compromisos internacionales en materia migratoria y laboral, teniendo como marco el pleno respeto de los derechos humanos y laborales de los emigrantes, y reconociendo sus aportes a los países de acogida.

En las Cumbres de Guadalajara (mayo de 2004) y de Viena (mayo de 2006), los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe y de la UE comprometieron su pleno respeto a los derechos humanos de todos los migrantes, sin importar su estatus, y reconocieron la contribución de los migrantes al desarrollo económico y a la vida social y cultural de los países de destino. Además, se comprometieron a prevenir la violencia y la discriminación contra migrantes, en especial contra mujeres y menores.

Una de las manifestaciones principales del rechazo de la diversidad como fundamento del racismo y la discriminación reside en el tratamiento de refugiados, solicitantes de asilo y emigrantes, cuya vulnerabilidad extrema se ha agravado desde el 11 de septiembre de 2001, alertó el Relator Especial sobre formas contemporáneas de racismo y discriminación racial de Naciones Unidas Doudou Diène. (1)

La sobredeterminación de la lucha contra el terrorismo genera sospechas, desconfianza y hostilidad cultural hacia los inmigrantes, refugiados y asilados, sentimientos que dan lugar a la generalización de políticas tendentes a restringir los derechos económicos y sociales, y que ponen de manifiesto una regresión de los derechos humanos.

La tolerancia política e intelectual del racismo y la xenofobia queda patente en el trato de los problemas relativos a los extranjeros desde el punto de vista exclusivo de la seguridad. En muchos países, a causa de esa perspectiva étnica, represiva y deshumanizadora, el inmigrante se convierte en el objeto principal del racismo y xenofobia, observa Diène.

(1) Racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia: Seguimiento y aplicación de la Declaración y programas de acción de Durban; informe de Doudou Diène, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia; A/HRC/7/19, febrero de 2008.