24 de agosto de 2019

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LITUANIA: FOBIA ANTI COMUNISTA

Por: Elena Shesterniná (RIA NOVOSTI)

29 de junio de 2008

Lituania equiparó los atributos representativos comunistas a los de los nazis y los prohibió. La Dieta aprobó las respectivas enmiendas que se prevé introducir en la Ley de la Libertad de Reunión.

Pero la prohibición se extiende no sólo a las banderas y los himnos de la URSS y la Alemania nazi, a la estrella roja de cinco puntas y la cruz gamada, sino también a las imágenes de Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin y hasta a la del actual primer ministro lituano Gediminas Kirkilas.

Los diputados, al elaborar dicha ley, por lo visto olvidaron entrar en detalles. Las tesis del documento en su variante definitiva parecen ser bastante raras. Desde hoy ’en las reuniones que se celebran en Lituania se prohíbe usar los atributos representativos nazis y comunistas, los que pueden percibirse como propaganda de los regímenes nazi y comunista’, informó la oficina de prensa de la Dieta. Por ejemplo, en las reuniones públicas no pueden estar presentes las banderas, los escudos, las insignias y los uniformes de Alemania nazi, la URSS y la Lituania Soviética. Ello puede tener su explicación. Pero, a la par con la cruz gamada, en la ’lista negra’ fueron incluidos el hoz y el martillo (o sea que ’El Obrero y la Campesina’, el famoso monumento de Vera Mújina, también está declarada persona non grata) y la estrella roja (desde ahora los veteranos de guerra residentes en Lituania no podrán salir a la calle ostentando sus condecoraciones).

Luego viene lo más interesante. Se prohibió interpretar los himnos del Tercer Reich y la Unión Soviética y exponer retratos de los dirigentes del partido nacional-socialista alemán y el comunista de la URSS, o sea no sólo los retratos de Gorbachov y Yéltsin, sino también los de Gediminas Kirkilas (quien en su tiempo era alto funcionario del comité central del partido comunista de Lituania) y el primer ministro del país Algirdas Brazauskas (ex secretario del comité central de ese partido), y junto con ellos, los de muchos líderes de antaño y actuales de Letonia y Estonia, tales como el ex presidente estonio Arnold Rüütel y el primer ministro letón Andrus Ansipa. La enumeración sería larga, porque entre los actuales dirigentes de los países bálticos hay muchos ex comunistas.

Lo de cómo los lituanos van a ver a sus líderes y su glorioso pasado comunista es asunto de ellos. ¿Y qué hacer con los países, en cuyas banderas nacionales figura la estrella de cinco puntas, tales como Bielorrusia (cuya bandera es réplica de aquella que el país tuvo siendo república socialista soviética), China, Vietnam, Corea, EEUU (que tiene 50 estrellas de cinco puntas en la bandera) y Austria (en la suya figura un águila sujetando hoz y martillo en sus garras) y, por último, Angola, con sus símbolos muy al estilo soviético?

Se tendrá que suspender las competiciones en que participan los deportistas de Rusia. Pues la música del actual himno del país es la misma que en la época de la Unión Soviética.

El documento les salió mal acabado a los legisladores lituanos. ¿Por qué en la ’lista negra’ no fueron incluidos otros ’fantasmas del pasado socialista’, por ejemplo, tales como Marx, Engels o el Che Guevara?

Los lituanos no son los únicos que de tal modo intentan restablecer la ’justicia histórica’. Los primeros en hacerlo fueron los húngaros: ya en 1989 ellos promulgaron una ley, en virtud de la cual se podía ir a parar en la cárcel por utilizar atributos representativos del comunismo. Hace poco relativamente, en 2005, el tribunal de Budapest condenó a 12 meses de prisión al comunista húngaro Attila Vazhn, por haber llevado estrella roja durante una manifestación. En Letonia, una ley análoga está en vigor a partir de 1991, pero de hecho no se cumple. Por lo menos, los policías letones no persiguen a los veteranos que se reúnen en la parte histórica de Riga el 9 de Mayo.

En Estonia multan por exponer los atributos comunistas. Hace un par de años hasta querían arrojar a la cárcel por tres años por ello, pero el Gobierno, al analizar el respectivo proyecto de ley, no quiso dar un paso tan radical. Al propio tiempo, el Gabinete de Andrus Ansipa tomó la decisión de quitar de la parte céntrica de Tallin un ’símbolo de la ocupación’: el monumento al Soldado Libertador. Todo el mundo recuerda en qué redundó aquello. También en Ucrania pretendían eliminar los atributos soviéticos, la iniciativa partía de la ’dama de hierro’, Yulia Timoshenko.

Los legisladores lituanos querían introducir en la ’ley anticomunista’ también el punto de multas, pero renunciaron a esa idea tras sostener acalorados debates. O sea que el ex comunista Kirkilas no tendrá que asumir gastos para justificar la presencia de sus retratos en los despachos de funcionarios lituanos.