10 de noviembre de 2019

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ARGENTINA: LA DESTRUCCION DE LOS BOSQUES

Presión popular arrancó Ley de Bosques en Argentina

26 de noviembre de 2007

La Ley de Bosques fue aprobada ayer en general y el tratamiento en particular pasó para la semana próxima debido a la fuerte presión ejercida por el lobby sojero de las provincias del Norte que intentó hasta última hora desvirtuar la moratoria que detiene los desmontes. La Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos suspende la emisión de permisos de desmonte por un año para que cada provincia realice un ordenamiento territorial de sus bosques nativos.

@DIN, 22 de noviembre de 2007 - Luego de debatir artículo por artículo, el Senado Nacional aprobó este miércoles la Ley de Bosques. El núcleo central del proyecto ordena una "moratoria de desmontes" por la cual apenas salga la ley se deben frenar todas las actividades por el plazo máximo de un año, hasta tanto las provincias y la Nación hagan un "ordenamiento territorial" para determinar qué tipo de bosques se pueden talar y cuáles no, de acuerdo a las necesidades medioambientales.

Argentina pierde 821 hectáreas de bosque nativo con los animalitos que lo habitan, por día: la mayor tasa mundial de destrucción de biodiversidad. En este momento en la Argentina se pierde un promedio de 821 hectáreas de bosques por día, es decir, 34 hectáreas por hora, un incuestionable récord mundial.

Tal como se preveía, la campaña agrícola de soja dejó un nuevo récord en el país: se cosecharon 47,5 millones de toneladas, según acaba de informar la Bolsa de Cereales en su panorama agrícola. La superficie sembrada de soja en Argentina supera hoy las 16 millones de hectáreas -cuatro veces más que la superficie de Holanda.

En su tironeado paso por el Senado, la iniciativa del diputado porteño Miguel Bonasso conoció la cerrada resistencia de los representantes de las provincias del norte (Salta, Jujuy, Misiones, Chaco y otras), donde el área afectada por la tala indiscriminada creció exponencialmente: según datos de la Secretaría de Ambiente, se desmontaron más de un millón de hectáreas en los últimos años.

La tierra se usa cada vez más, por parte de foráneos, para actividades "más rentables", como plantaciones de soja y forraje para ganado. Precisamente, el aumento del precio internacional de la soja y el dólar alto impulsan los desmontes. La Ley de Bosques fue aprobada ayer en general y el tratamiento en particular pasó para la semana próxima debido a la fuerte presión ejercida por el lobby sojero de las provincias del Norte que intentó hasta última hora desvirtuar la moratoria que detiene los desmontes.

Después de varios días de negociaciones, y pese a las presiones de algunos senadores que intentaron licuar el espíritu de la norma, la Ley de Bosques fue aprobada este miércoles, artículo por artículo, en el Senado.

La norma había sido aprobada la semana pasada en general pero se había suspendido su tratamiento en particular debido a la fuerte presión ejercida por el lobby sojero de algunos senadores de las provincias del norte que intentaron hasta última hora desvirtuar la moratoria que detiene los desmontes.

Para realizar el ordenamiento territorial, la ley establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo, y señala como prioritario cuidar a los bosques que actualmente ocupan y utilizan comunidades indígenas y campesinas.
Además establece la obligatoriedad de realizar estudios de impacto ambiental y audiencias públicas antes de aprobar un desmonte.

La norma deberá ser tratada por la Cámara de Diputados ya que sufrió algunas modificaciones, como el fondo de compensación a las provincias que cuiden sus bosques.
A fines de 2006, se trató por primera vez en Diputados y en el mes de marzo de 2007, luego de una larga sesión, la Cámara Baja le otorgó la media sanción y la giró para su discusión a seis comisiones del Senado: Presupuesto y Hacienda, Legislación General, Justicia y Asuntos Penales, Industria y Comercio, Ambiente y Desarrollo Sustentable y Agricultura, Ganadería y Pesca.
La fuerte presión ejercida por los representantes de las provincias del norte, que se oponen a distintos artículos de la Ley impidió que se discutiera en las comisiones y que llegara a ser tratada en el recinto. A esto se sumó el parate en el que estuvo en Congreso durante el tiempo que duró la campaña electoral.

A principios del mes de octubre varias organizaciones ecologistas argentinas entregaron en el Senado las planillas que contenían un millón y medio de firmas junto con un petitorio formal para exigir la aprobación de la Ley de Bosques.

La presión de la gente hizo que, una semana más tarde, el presidente del bloque oficialista de la Cámara Alta, Miguel Ángel Pichetto junto con la Secretaria de Ambiente y Recursos Naturales, Romina Picolotti dieran una conferencia de prensa en la que el oficialismo se comprometió a tratar la Ley en la primera sesión posterior a las elecciones del 28 de octubre.