24 de agosto de 2019

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NOS ATREVIERON A LUCHAR POR UNA NUEVA UNIVERSIDAD

Carta desde la prisión.

22 de agosto de 2007

Somos los estudiantes sanmarquinos, cantuteños, de la UNI, entre otros, que nos atrevimos en los ochenta a bregar por la construcción de una nueva universidad al servicio de la emancipación de nuestro pueblo.

Consideramos que fue justo ejercer el principal y decisivo derecho a REBELARSE, y, esto no es "terrorismo, no significa "traición a la patria", menos aún "insanía criminal". Pues lo vivido en nuestro país fue una REBELIÓN cuyas causas que la originaron son históricas, sociales y económicas.

Por tanto, reivindicamos nuestra condición de presos políticos, porque nuestro delito es político-social, cuyos elementos básicos que lo caracterizan (dentro de la doctrina del derecho demo liberal) lo califican como tal. Algunos tratadistas internacionales, como Luis Jiménez de Asúa decía que "no debe bastar, para definir las características de un delito político, el móvil de naturaleza política que preside los actos del infractor de la norma: es preciso que sus finalidades sean las de construir regímenes políticos o sociales de cataduras avanzadas orientadas hacia el porvenir" . Y esto se redondea con lo establecido por la Organización de Estados Americanos (OEA), quien caracteriza el delito político así: "Los delitos políticos se caracterizan por el objeto o móvil que ha determinado la ofensa, objeto o móvil de naturaleza altruista y que consiste en tener en la mira la instauración de un ordenamiento político JURÍDICO diferente del que esta en vigor y que se considera, con razón o sin ella, éticamente superior a éste". (Los subrayados son nuestros).

Como presos políticos hemos afrontado las peores condiciones de prisión, de aislamiento y de encierro celular en América Latina, sin lamento alguno, sin quebrantar nuestros nobles ideales y sólidos principios.

Queremos hacer expresión de agravio y denuncia pública sobre:

NUESTRA PRESENCIA EN LAS INSTALACIONES POLICIALES.

Fuimos detenidos a viva fuerza, sin explicación alguna por la DINCOTE, sometidos a un aislamiento prolongado con incomunicación coactiva.

Criminalmente nos torturaron física y psicológicamente, llegando a la infame y vil violación sexual, hasta hoy impune.

NUESTRA PRESENCIA EN LAS INSTALACIONES MILITARES.

Hemos sufrido aislamiento e incomunicación por semanas y en algunos casos por meses, confinados en cuarteles y bases militares, aherrojados en celdas improvisadas de 1 por 1 metro cuadrado, hacinados y viviendo entre dos a tres detenidos las 24 horas; permitiéndonos una sola vez al día hacer uso de los servicios, siendo traslados en condiciones humillantes con grilletes en las manos y pies por soldados con fusiles en ristre. A más de las inopinadas requisas, saqueando nuestras pertenencias y golpeándonos salvajemente.

Nos llevaron a la grotesca farsa de los "juicios" por parte de los jueces militares "sin rostro". Estos oficiales que participaron en la lucha contrasubversiva fueron juez y parte a la vez, repartiendo a diestra y siniestra la pena de cadena perpetua y disponiendo nuestros traslados a penales de provincias, como al penal de Yanamayo.

NUESTRA PRESENCIA EN LOS DIVERSOS ESTABLECIMIENTOS PENITENCIARIOS.

Nos sometieron, primero, a un año de aislamiento celular, esto es sin derecho a tener visita y sin acceso al patio por un mes, restringiendo nuestras relaciones sociales con los demás internos. Luego, por más de siete años hemos tenido visita por locutorios que se constituyeron en la más grande infamia e instrumento de tortura constante contra el interno y sobre todo contra nuestra familia, implementada por la dictadura genocida y vendepatria de Fujimori.

Habían reglamentado tener visita una sola vez por mes, por media hora a través de estos lúgubres locutorios, donde apenas podías ver y escuchar a tus seres queridos, pues te separaba dos gruesas mallas distanciadas. Hemos sido testigos de cómo los niños sufrían por abrazar a sus padres, o las madres lloraban por acariciar a sus hijos; hemos sido testigo de la lenta desintegración de muchas familias; hemos sido testigos de niños que crecían sin conocer cómo es el rostro de su padre; hemos sido testigos del profundo dolor de muchos que perdían a sus seres queridos y que no podían asistir al velatorio o entierro. En la práctica, durante estos más de siete años de visita por locutorios equivaldría a 42 horas en 7 años, ¡casi dos días!; pero la realidad a sido distinta, pues nuestras familias empobrecidas no tenían los recursos económicos para viajar a lugares tan lejanos como Puno, por ende el promedio de visitas era una o dos veces al año.

Se nos negó el derecho al trabajo, pues nos prohibían tener herramientas arguyendo medidas de "seguridad". Se nos negó el derecho a la información, tener un periódico, una revista, aislándonos de los acontecimientos que se producían en el país y el mundo. Se nos negó el derecho a la salud, la presencia formal de los tópicos y el empantanamiento en trámites burocráticos para no ser trasladados a los hospitales para ser operados o recibir tratamientos de alta especialización. Se nos negó el derecho a la educación, a continuar nuestros estudios, a profesionalizarnos o actualizarnos, se nos satanizó al gestionar trámites para el vínculo académico con nuestra Alma Mater por la impenitente campaña negra de "infiltración senderista"; y se nos prohibió a tener una hoja de papel, un lapicero, todo tipo de empaque era requisado para conjurar que escribiéramos, retrotrayéndonos a los tiempos medievales de la Santa Inquisición. Se nos negó el derecho a tener una adecuada alimentación, pues era deficiente en calidad y cantidad, proliferando una serie de enfermedades como las estomacales y sobre todo generalizándose la tuberculosis. Hemos vivido en las peores condiciones materiales desde el hacinamiento y convivir en celdas húmedas por la persistente filtración de agua y desagüe a más de no contar con la entrega a todos los internos de colchones, frazadas, etc., ni su renovación; etc., etc., etc.

En síntesis: Como presos políticos homos lidiado contra las peores condiciones carcelarias configurándose todo un plan de reducción y aniquilamiento sistemático y sofisticado creado por el imperialismo, soñando reducirnos a la condición de subhumanos y a destruir nuestra esencia de seres humanos.

NUESTRA PRESENCIA EN LOS NUEVOS JUICIOS

Si bien es cierto que constituye un logro la anulación de todos los procesos en los tribunales militares, producto de una acción de inconstitucionalidad que interpuso nuestros familiares; el Tribunal Constitucional, en su Sentencia, mantiene viva la columna vertebral de la legislación antisubversiva ilegal e inconstitucional dada por Fujimori: El DL. 25475, apuntalada por Toledo mediante la dación de un conjunto de decretos legislativos en febrero del 2003, impidiendo la libertad de la mayoría con penas draconianas como cadena perpetua, 35, 30 y 25 años.

Rechazamos la pena de cadena perpetua por ser inhumana e inconstitucional. La cadena perpetua, históricamente está destinada a ser más cruel que la pena de muerte; pues la pena de muerte es extintiva de la vida, mientras que la cadena perpetua es extintiva de la libertad, de la vida acompañada del tormento, porque fija un proceso de tortura anual de revisión de la condena después de cumplir 35 años de pena de manera INDEFINIDA; es pues una forma de tortura constante porque a la perspectiva de muerte se le añade la de vivir sólo para morir sin libertad. Por tanto es inconstitucional porque vulnera lo derechos fundamentales reconocidos en las constituciones del 79’ y 93’ y de los Tratados Internacionales suscritos por el Estado peruano. ¿Qué buscan con esto? Que uno muera en la cárcel o salga de la prisión para morir, y esto último ya se viene dando con la muerte de varios ex prisioneros producto de las criminales torturas y secuelas de este monstruoso sistema carcelario.

Y sobre los beneficios penitenciarios, establecen restricciones y medidas que son inconstitucionales y que vulneran derechos fundamentales del liberado como: Libertad de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento, a la inviolabilidad del domicilio, el derecho al secreto y a la inviolabilidad de sus comunicaciones y documentos privados, al derecho a la asociación, de reunión, etc. Da carta blanca para la persecución del liberado. Extiende la prisión más allá de la cárcel y hace extensivo a nuestros familiares.

Así también se nos niega reincorporarnos a la sociedad y actuar políticamente junto al pueblo, junto al movimiento universitario, acorde al Art. 35 de la Constitución Política del Perú, porque con todo lo vivido en estos largos años de carcelería, más de una década, consideramos que ya hemos pagado a la sociedad y que nuestra libertad ES NUESTRO DERECHO.

Estas denuncias podrían parecer inverosímil o tildadas de exageradas pero esa es la verdad cruda de cómo se ha actuado y actúa con odio y venganza contra los presos políticos y que si bien hay cambios en el régimen carcelario no niega su esencia restrictiva y de aniquilamiento.

Con mucha alegría saludamos aquellos espíritus solidarios para con nosotros y que enarbolan como parte de sus luchas nuestro derecho a la libertad, en particular vaya nuestras felicitaciones por la brega del movimiento estudiantil como es en la UNMSM, a sus diversos gremios, organizaciones y personalidades democráticas, progresistas y de recta conciencia y en particular al Tercio de la Facultad de Medicina por impulsar este tipo de evento de solidaridad y apoyo.

Téngase muy presente que el problema de los presos políticos no es el único problema derivado del conflicto interno, pues hay una multitud de problemas de ella derivado como es la situación de los inocentes encarcelados, requisitoriados, desaparecidos y damnificados, exiliados, de quienes actúan en armas, de las zonas ocupadas militarmente y de una legislación antisubversiva violatoria de las más elementales normas del derecho nacional e internacional, etc., etc.

Frente a esta compleja realidad los estudiantes detenidos nos aunamos con el planteamiento de SOLUCIÓN POLÍTICA, AMNISTÍA GENERAL Y RECONCILIACIÓN NACIONAL, pues debemos poner por delante el interés superior de la sociedad. Nuestro pueblo clama por democracia y desarrollo, clama por generar todo un movimiento que defienda sus derechos fundamentales; siendo esto así no podemos indefinidamente mantener las heridas abiertas, se requiere de una solución política bajo la forma de una amnistía general y que pasa necesariamente –y en ese proceso se está– por la lucha contra la impunidad, por sanción pero no venganza contra los altos responsables de la aplicación de la política genocida que guió al Estado peruano en su guerra contrasubversiva. Saludamos a los protagonistas de una parte de la guerra, que frente a la sentencia de cadena perpetua en el "Megaproceso", tengan la heroica actitud de asumirla, si es que ello va a servir en perspectiva a una amnistía general, pues hay sólidos fundamentos no solo jurídico, político principalmente, sino también la historia a nivel internacional y nacional nos da la razón de este inevitable proceso que afrontan la sociedad luego de una guerra interna.

El debate está abierto y se requiere impulsarlo, para que la verdad se abra cada vez y que el Estado asuma su responsabilidad, pues, reiteramos, por nuestra parte hemos pagado largamente nuestro delito político-social; más aún los protagonistas han planteado que realizarán una autocrítica pública de los errores y excesos cometidos, ¿y el Estado?, ¿qué dice el actual gobierno que en su pasado se benefició con la amnistía en el 45’ y 56’?.

Hacemos un llamado a los estudiantes, docentes y trabajadores universitarios a unirnos junto con todos los sectores de nuestro pueblo por la defensa de nuestros derechos fundamentales y tengamos muy presente las luminosas palabras de José Carlos Mariátegui para aplicarlo con resolución.

"TODO DEBATE SE ABRE PARA LOS QUE OPINAN, NO PARA LOS QUE CALLAN".

"PIENSO QUE HAY QUE JUNTAR A LOS AFINES NO A LOS DISPARES, QUE HAY QUE APROXIMARSE A LOS QUE LA HISTORIA QUIERE QUE ESTÉN PRÓXIMOS. QUE HAY QUE SOLIDARIZARSE A LOS QUE LA HISTORIA QUIERE QUE SEAN SOLIDARIOS. ÉSTA ME PARECE LA ÚNICA COORDINACIÓN POSIBLE, LA SOLA INTELIGENCIA CON UN PRECISO Y EFECTIVO SENTIDO HISTÓRICO".

COMISIÓN DE ESTUDIANTES DETENIDOS.

Agosto 2007