24 de agosto de 2019

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ELECCIONES GENERALES: ¡TRAMPA PARA EL MOVIMIENTO POPULAR

CONTRA CORRIENTE (Bolivia).

16 de junio de 2009

Después del levantamiento revolucionario de mayo-junio de 2005 y la salida constitucional pactada por los partidos neoliberales y el MAS. La crisis de dominio de la burguesía a sido “reforzada” parcialmente por un nuevo aire electoral futuro.

Así la sesión última del parlamento raquítico, ha aprobado el adelantamiento de las elecciones generales para diciembre del presente año, y el retraso de la Asamblea Constituyente para julio de 2006. Esto significa arrastrar a los sectores populares movilizados de mayo–junio, tras un nuevo acuerdo de la derecha pactada entre el MAS de Evo Morales, a un juego electoral timoneado por el actual gobierno de Rodríguez.

De esta forma, los sectores obreros, campesinos, indígenas; estamos siendo desviados del objetivo principal que es la Nacionalización de los Hidrocarburos a un juego electoral que ayudara en cierta forma, a la recomposición de la burguesía en crisis. A esto, el MAS a pactado con los partidos neoliberales y colaborado con los sectores ligados al Comité cívico de Santa Cruz facilitando así el curso estratégico del plan de recomposición de la clase dominante.

Nacionalización de los Hidrocarburos sin indemnización y bajo control obrero

La Nacionalización de los Hidrocarburos coreada por los sectores populares desde el levantamiento de octubre hasta mayo-junio, saco a relucir la lucha entre las clases oprimidas y puso el planteamiento de la toma del poder.

Sin embargo, poniéndonos a analizar sobre la actual YPFB, lo veremos convertido en un simple “logotipo” del estado, timoneada por sus representantes que legitimaron los vergonzosos contratos entreguistas para enriquecer a las transnacionales. YPFB ya paso por la experiencia de la nacionalización, sin embargo, las riquezas que generaba fueron desviadas hacia manos de una nueva capa burocrática que abrió el paso a la privatización criminal por parte de las transnacionales.

Por otro lado, el heroico proceso revolucionario ve clarificado su reivindicación en una nacionalización del 100 % de los hidrocarburos. Esto significa afrontar la realidad de esta lucha. El verdadero significado de la nacionalización del GAS, es por lo tanto, anti-imperialista que a la vez desenmascara el carácter entreguista de la clase dominante boliviana. Por eso, no habrá nacionalización del GAS efectiva, sin expulsar a las transnacionales imperialistas, (Omaco de EE.UU., Shell, British Petroleum de Gran Bretaña, Repsol de España o Petrobras de Brasil etc.) y una lucha frontal contra la enana burguesía boliviana ligada a las transnacionales y el imperialismo norteamericano. Es decir, no abra nacionalización como legítimamente revindican los sectores populares, (expulsión de las transnacionales) bajo el régimen neoliberal y de cualquier partido o gobierno representante de la clase dominante.

La única posibilidad de una nacionalización de los hidrocarburos será efectiva, cuando se discuta construir una dirección revolucionaria para la toma del poder en manos de la clase obrera y campesina. Esto, por lo tanto significaría eliminar con la lucha revolucionaria, a los partidos tradicionales como el MNR, MIR, ADN, Unidad Nacional y otros, pero también al partido conciliador como es al MAS. Este partido reformista y conciliador, defiende este sistema democrático neoliberal que propone una economía “mixta” para no expulsar a las transnacionales.

El MAS es parte de la recomposición de la democracia burguesa

Lejos de los discursos “izquierdistas”, patrioteros pronunciados por Evo Morales seguidos por sus representantes y consejeros, el MAS en la practica, a jugado una papel conspirador contra los sectores movilizados. La posición reformista y conciliadora con la derecha, hizo que se “desnudara” frente a los sectores populares como salvador de esta “democracia” de los ricos pero a la vez defensor del parlamento, vista por los sectores populares como refugio ultimo de la derecha MNRista, MIRista, y los pro-fasistas contrarrevolucionarios.

De hecho, el MAS de Evo Morales, en los últimos acontecimientos en el Congreso, a logrado pactar una salida electoral, a la que los sectores neoliberales hasta esos momentos, no podían ponerse de acuerdo entre ellos sin inmiscuir al MAS, por eso esta nueva coyuntura de tregua aceptado por los dirigentes populares, lleva a una situación, primero de reflujo de los sectores populares, segundo de desvió electoral. Este giro electoral próximo, desvía el objetivo principal trazado por el heroico levantamiento revolucionario de octubre y el último proceso revolucionario de mayo-junio.

Estos procesos han demostrado que, el MAS es un gran obstáculo para el movimiento revolucionario, que pone las innumerables fuerzas de lucha de los campesinos e indígenas, en la mesa de negociación para pactar un acuerdo con la derecha. Este acuerdo permite dar tiempo a la recomposición de las clases dominantes en crisis y crear una plan ofensivo.

Sin embargo, esta gran experiencia de mayo-junio, a dado luces para discutir y construir una dirección revolucionaria que surja de las bases -masas hartas de innumerables traiciones- en fortalecer primero, el germen de poder como es la Asamblea Popular Nacional, segundo, en la construcción de un instrumento político de las clases explotadas.
¡Construyamos una dirección revolucionaria para la toma del poder!

¡El régimen neoliberal esta en crisis, hay que darle el golpe de gracia para su destrucción!

¡Por una Bolivia socialista, obrera, campesina e indígena!